Refugios seguros para los evacuados

Un animado partido de fútbol en pleno patio de la Universidad de Ciencias Pedagógicas.La estancia en instituciones estatales de más de 6 000 evacuados de esta región central de Cuba que como consecuencia de las torrenciales lluvias debieron abandonar sus casas, ha estado signada por atenciones especiales.

Preocupada, pero segura, se sentía este lunes la abuela Obdulia Gil, residente en El Médano.De fondo, Marco Antonio Solís derrama su pegajosa música. Ojalá es el título de la canción que hace pensar a Obdulia Gil. Ojalá, se dice una y otra vez, podamos regresar pronto a casa. Allá dejó el hogar para, por tercera vez, recalar en la Universidad de Ciencias Pedagógicas (UCP) Capitán Silverio Blanco Núñez, de la cabecera provincial.

“Aquí me siento muy bien, para qué decirle. Tenemos de todo lo necesario. Ayer me quedé encantada con la comida, estaba muy buena, y el trato también es excelente. Pero mi mente está allá, no quisiera encontrarme la casa de nuevo inundada en fango. Y tengo animales, una puerca parida…”

Su voz se confunde con el murmullo reinante en los pasillos de la institución docente, donde hallaron refugio seguro 825 personas, todas provenientes de El Médano, en el sur espirituano. Todas, debidamente censadas y registradas al llegar, entre las 4:00 y las 7:00 p. m. del pasado viernes.

Caridad Cancio López y Carlos Manuel Palau, rectora y vicerrector de Investigaciones y Posgrado de la UCP, respectivamente, también están adaptados al trajín de estos días. Junto a un numeroso grupo de trabajadores del centro y a una nutrida representación de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), acogieron a los evacuados con el respeto y las atenciones de siempre.

“Procuramos crearles las condiciones mínimas indispensables. Además del suministro de agua, comida y atención médica, han contado con propuestas deportivas y culturales que los compañeros del INDER y Cultura les han traído. También ven televisión, hasta la novela Niña Moza, que por estos meses tiene concentrados a muchos cubanos, la han podido disfrutar”, expone la Rectora.

Entre los albergados figuran varias decenas de niños, 11 de los cuales son menores de un año. También puede hallarse allí a dos mujeres en estado de gestación.

Madaisy Sardiñas (al centro) sostiene en brazos a su nieto Liorge, de siete meses. En ocasiones anteriores fue evacuada junto a sus hijos pequeños.Madaisy Sardiñas no es de mucho hablar, pero accede al diálogo. Con su nieto Liorge Lenier en brazos asegura que ya pasó por experiencias similares, pero entonces sostenía a sus hijos, la mayor de las cuales tiene ahora 17 años y ya trajo al mundo al travieso bebé, de siete meses de nacido. “A él le garantizan diariamente la leche, comida diferente a la nuestra, todo lo necesario”, comenta.

A su lado, el esposo de Madaisy corrobora el sosiego de estos últimos días. “Si seguimos aquí voy a engordar, figúrese, comiendo y sin trabajar…”, acota el pescador. “Yo no he salido de aquí, pero en el patio hay juegos deportivos, los muchachos sobre todo practican fútbol. Y música tampoco ha faltado, han traído hasta payasos”, agrega.

Reinel Estepe, trabajador de la pesca, junto a su hija Arabetsy.Su hija Arabetsy Estepe, de 13 años, coincide en que las opciones recreativas han sido variadas. “Yo anoche hasta bailé”, dice sonriendo. Durante algunos días el aula de octavo grado a la que asiste en el poblado de Banao no la ha tenido presente, pero el regreso será pronto, confía ella.

Escenas como esta se han multiplicado desde el pasado viernes en más de una decena de centros educacionales, algunos de los cuales ya regresaron a la normalidad. En el caso de los pobladores de Tunas de Zaza, El Médano y otras comunidades ubicadas aguas debajo de la presa Zaza, el albergamiento continuaba hasta el mediodía de este lunes.

Una lección más de altruismo y desinterés. Ninguno de los evacuados desembolsó un centavo por recibir techo, comida y otros tipos de servicios, entre los que se incluyen el de ambulancia y taxi de guardia. Una mínima muestra del desvelo con que el Estado cubano asume estas contingencias podría ser el siguiente hecho: todas las personas trasladadas hacia lugares seguros en aras de precaver daños o péridas humanas, recibían, a la hora del almuerzo de este 28 de mayo, un tratamiento con doxiciclina, antibiótico de alta efectividad reservado solo a casos de extrema necesidad. Ellos, al arribar de nuevo a sus lugares de residencia, estarán protegidos contra la leptospirosis y otras enfermedades que pudieran derivarse de la situación de contingencia vivida en la última semana.

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