Bóvedas aztecas en Sancti Spíritus

Especialista mexicano experimenta in situ por primera vez en la provincia la conformación de cubiertas de barro.

 

Quizás la convicción de su teoría la tuvo cuando, todavía estudiante, conoció de la mítica cámara abovedada que sirvió de tumba a Ramsés II en el año 1222 a.C; hoy en Sancti Spíritus, al igual que en otros sitios del mundo, la práctica le dijo a Ramón Aguirre, arquitecto de la Universidad Autóctona de México, que se pueden construir cubiertas de barro sin necesidad de cimbra o algún encofre.

La evidencia quedó moldeada en el tejar Camilo Cienfuegos, perteneciente a la Empresa de Materiales de la Construcción del Poder Popular,  cuando operarios y técnicos de toda la provincia tuvieron la oportunidad de participar en un taller acerca del tema y la la construcción de la cubierta a partir de elementos de cerámica en uno de los hornos de esa entidad.

Recuperar los sistemas constructivos tradicionales y el uso de materiales alternativos forma parte de uno de los proyectos del Centro de Desarrollo Local Comunitario (CEDEL) de apoyo a gobiernos locales, en este caso concretamente con la producción de ladrillos con un recurso que está en las propias localidades.

“Lo que pretendemos es que se puedan hacer viviendas con escasos recursos, menos impacto ambiental y no depender tanto del acero y el concreto para construir, ya que para conformar la bóveda se trabaja con el ladrillo crudo y se pega con cal y una exigua cantidad de cemento, pues por la forma de geométrica del arco trabajan a compresión y no se caen”, acotó.

“No estoy inventando nada porque es sabido que en la actualidad resisten construcciones de adobe que son milenarias”, puntualizó el especialista que ha llevado sus experiencias a países como Argentina, Uruguay y Brasil. En esos lugares, dijo, hemos conformado estructuras de hasta 20 metros como auditorios y bibliotecas.

La mayoría de los entendidos en la materia coinciden en que esos arcos sin cimbra constituyen un sistema de construcción tradicional de México y, según Aguirre, traspolar  ese modo de hacer a la modernidad a través de un material antiguo como el ladrillo

resulta tan apasionante que involuntariamente genera diferentes formas armónicas, una infinita variedad de texturas y una calidad espacial incomparable, que compite con la tecnología actual más avanzada.

Sin ignorar experiencias negativas al tratar de utilizar técnicas similares como la del reparto 26 de Julio en el municipio de Sancti Spíritus, Aguirre especificó que por norma se requiere de un impermeable final y luego el mantenimiento, pero lo más importante es hacerlo bien, no por gusto las estructuras que resisten por la forma tienen la fascinación de la búsqueda y la satisfacción del descubrimiento.

One comment

  1. MANUEL VILLASEÑOR G.

    Me parece exelente que se de más difución a este tipo de construcciones con la finaldad de protejer al medio ambiente, seriá interesante saber si ustedes dan asesoria al respecto, de ser así favor de informar donde puede uno tomar un curso, cuando y cuanto sale aprender de este tipo de construcicónes.

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