Disertan sobre la estancia de Churchill en Cuba

El destacado militar y político inglés influyó en los destinos de su patria y de Europa. El profesor canadiense Hal Phillip Klepak Powell y la investigadora cubana Lourdes M. Méndez Vargas dictaron sus conferencias en la sede de la Sociedad Cultural José Martí en Sancti Spíritus.

Las motivaciones “especiales” de Winston Spencer Churchill para venir a Cuba cuando era apenas teniente de un regimiento de húsares de su Majestad británica en 1895, en plena Guerra de Independencia, fueron develadas por Hal Phillip Klepak Powell, profesor emérito de Historia y Estrategia del Royal Military College, de Canadá, durante una conferencia en la sede de la Sociedad Cultural José Martí en Sancti Spíritus.

Klepak Powell encuentra en Lourdes María Méndez Vargas -estudiosa de la historia oriunda del poblado jatiboniquense de Arroyo Blanco, pero residente en La Habana- a una entusiasta investigadora de la mayor figura pública británica de todos los tiempos y le aporta elementos para una obra que ella proyecta editar este año sobre la presencia de Churchill en Cuba.

El profesor canadiense adelantó la tesis de que no solo fueron el gusto por la aventura y el aburrimiento en el receso invernal de los entrenamientos militares de su regimiento los que motivaron al futuro Primer Lord del Almirantazgo inglés y Primer Ministro del Reino Unido de la Gran Bretaña, Gales e Irlanda del Norte a venir a correr riesgos en una guerra ajena en una isla prácticamente desconocida en su patria, sino razones de otra índole.

Entre dichos elementos señaló Klepak la posibilidad que se le abría a Churchill de aprovechar la circunstancia para reportar desde este lejano teatro de operaciones a renombrados medios de prensa de Inglaterra y así darse a conocer al público británico; obtener una visión de primera mano del conflicto que enfrentaba a cubanos y españoles y, de paso, descubrir quizá algún secreto de guerra en el bando hispano, entonces con un considerable ejército de tierra.

Por su parte, Lourdes María hizo énfasis en su intervención en el factor de la eventualidad o casualidad de que Churchill cumpliera 21 años precisamente en Arroyo Blanco el 30 de noviembre de 1895, a donde había llegado la tarde anterior como parte de una columna de 4 000 hombres al mando del general español Suárez Valdés.

Lo más significativo, destacó, es que el joven británico ignoraba que solo unas pocas horas después, el 2 de diciembre, él estaría marchando con una fuerza española de 1 700 hombres -por haber quedado en Arroyo Blanco más de la mitad de la columna inicial- y se encontraría sin saberlo ante la eventualidad de morir en un encontronazo con la mayor concentración de mambises de toda la guerra: unos 4 500 hombres, encabezados por sus jefes principales.

Más aún, señaló Lourdes, entre las obras del italiano Orestes Ferrara, quien combatiera en el bando cubano durante la toma de Arroyo Blanco, ya en los días finales de la Guerra del 95, encontró el relato que hace del encuentro que sostuvo con Churchill en Europa años después, según el cual el político británico le insinuó que de haber sabido entonces lo que luego pudo conocer, ambos hubieran estado entonces del mismo lado de las trincheras.

Con la primera de estas variantes la historia de Churchill, y en especial la de Inglaterra y hasta la de Europa, hubiera seguido otros derroteros, destacó Lourdes, quien da los toques finales a su libro, que ya hoy figura en el catalogo de la editora espirituana Ediciones Luminaria para este 2013.

Nota: El Profesor Klepak es investigador y miembro de la Academia de Historia de Cuba y del Consejo Editorial de la revista Temas. Es además especialista en la Guerra de los Diez Años (1868-1878) tópico sobre el cual ha impartido conferencias en universidades de varios países. Tiene publicada, además, en Argentina una biografía del General de Ejército Raúl Castro Ruz.

One comment

  1. El libro sobre Churchill está en proceso de edición. Muchos datos (la mayoría) han sido aportados por su autora, Lourdes María Méndez Vargas. Será un éxito editorial.
    Saludos
    el editor.

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