Fomento transforma sus cafetales

El café de Fomento distingue por los parámetros de calidad. Ese montañoso municipio espirituano rebasó la producción prevista para esta cosecha con positivos saldos de calidad.

Aunque lejos de los niveles productivos que se propone aportar en años venideros, el municipio espirituano de Fomento da pasos en la transformación del cultivo, al tiempo que rebasó otra vez los niveles de recolección del grano planificados para la cosecha 2012-2013, con una notable mejoría en la calidad del café acopiado.

Lo más llamativo de esta cosecha ha sido elevar al procesamiento del café Robusta recolectado, asegura Silvano Cañizares García, especialista principal del cultivo en ese territorio. “Nunca habíamos logrado que los productores entendieran la validez de despulpar la mayor cantidad posible de granos de esta variedad; trabajamos mejor esa aspiración y el resultado rebasó los cálculos que hicimos”.

El salto dado en este sentido se comprende mejor si valoramos que en la anterior campaña se despulparon 1 000 latas; para esta la empresa se propuso llegar a 3 000 y la realidad del beneficio reporta niveles superiores a las 10 000 latas, según la propia fuente.

“Para el despulpe el productor tiene que hacer una selección, antes ellos veían a la industria como un lugar donde perdían. Eso cambió y han visto que la exquisitez se paga mejor y si cosechan el grano con las exigencias de la planta, lo coge al doble del precio. Esto ha permitido que todo el robusta vendido es con parámetros de 0 a 4 por cientos de imperfección, que es lo máximo de calidad”, advierte Luis Álvarez Paz, administrador del centro de beneficio.

Más allá de cerrar una contienda cafetalera con niveles productivos por debajo a la precedente, producto de la renovación que se acomete en el cultivo, el mérito mayor de los cafetaleros de Fomento estriba en el adelanto que logran en esa transformación y, de materializarse el cronograma de trabajo fijado, pueden completar el programa de desarrollo integral en el 2014, un año antes de lo previsto para la provincia.

“Yo de café viejo no hablo”, dice Florentino Moya, uno de los productores que se han tomado bien en serio la renovación de las plantaciones. “Lo que tengo en la cabeza es el área nueva, mi finca es de 2,5 hectáreas y dos están en diferentes fases de desarrollo con un requisito fundamental: no me falta una mata. La potencialidad futura de esa transformación es segura: en esta cosecha entregué 75 latas de café, 56 de ellas de primera calidad; pero, cuando entren en producción las nuevas plantaciones, mi compromiso es llegar a las 1 000 latas”.

One comment

  1. Julio Larramendi

    Por favor, me gustaría contactar con el periodista Jose Luis Camellon

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