Periódico de Sancti Spíritus

Niega Rousseff que subasta petrolera signifique privatización

Dilma Rousseff, presidenta de Brasil.La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, destacó este lunes los positivos resultados de la subasta del campo petrolero Libra al resaltar que el 85 por ciento de la renta que producirá ese yacimiento quedará en manos del Estado.

“Esto es muy diferente a una privatización” del Libra, afirmó Rousseff en una alocución realizada esta noche para exponer los beneficios obtenidos en esta licitación, adjudica a un consorcio integrado por Petrobras y otras cuatros empresas extranjeras.

Tras subrayar que Brasil continuará como un país abierto a la inversión nacional y extranjera, enfatizó que esta puja representa un marco histórico para el país, pues se inició la transformación de ese campo, con la mayor reserva de crudo de la nación, en un pasaporte para lograr una sociedad más justa y con una mejor distribución de las riquezas.

La mandataria señaló que el 64 por ciento del petróleo del Libra será destinado a la producción de aceites nacionales y dentro de 35 años el país recibirá más de mil millones de dólares por la explotación de ese campo, que -según estimados- cuenta con reservas de hasta 12 mil millones de barriles de crudo.

Para la explotación de esa área de mil 500 kilómetros cuadrados y ubicada en aguas profundas del océano Atlántico se necesitarán entre 12 y 18 plataformas, varios barcos de apoyo y otros medios, que en una gran parte se construirán en Brasil, lo cual favorecerá la generación de miles de empleos y mano de obra calificada, aseveró.

Se trata -dijo- de una apuesta por un futuro mejor para todos los brasileños, que beneficiará a los sectores de educación y salud, y que contribuirá a construir una nación sin miseria.

El campo de Libra fue otorgado a un consorcio integrado la petrolera brasileña Petrobras, la francesa Total, la anglo-holandesa Shell y las empresas chinas National Corporation y National Offshore Oil Corporation.



Escribe tu opinión:
Escambray se reserva el derecho de moderar aquellos comentarios que irrespeten los criterios ajenos, ofendan, usen frases vulgares o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.