Soy un director exigente

“Esta escuela es mi orgullo”, confiesa Jorge Luis. Jorge Luis Gómez Pérez, quien decidió anclar en la ESBU Ernesto Valdés Muñoz, capitanea escuelas desde hace más de 30 años.

El rigor es el timón idóneo para este capitán de escuela. Su gobierno en planteles de Secundaria Básica durante 32 cursos impone récord dentro del sector educacional espirituano. Y es que dirigir con tino deviene don de quien sostiene los párpados firmes y todo un centro escolar: Jorge Luis Gómez Pérez.

“La dirección es el eje rector del proceso docente-educativo. Al director se le pega todo. Desde que llego en la mañana comienzo a resolver problemas. Mi deber es que la escuela marche”, confiesa el Chino, así perpetuado en la memoria de alumnos, maestros, padres y vecinos de comunidades donde ha plantado su mandato.

Han estado bajo sus riendas las escuelas José Regino Sosa, 23 de Diciembre, Pedro Fermín Armas Reina y Ernesto Valdés Muñoz, de la capital provincial, donde la faena directiva suma dos décadas.

“La encomienda resulta difícil y bonita a la vez. Siempre me han tocado planteles con matrículas grandes, esta edad es compleja; la composición familiar, también, pero los vemos crecer. Los que fueron mis alumnos hoy son padres de la escuela y eso me emociona”, cuenta con rocío en las pestañas quien tiene sensibilidad blanda, pero mano dura en la corrección educativa.

“Soy un director exigente. Los muchachos agradecen después esa rectitud. Aquellos más rebeldes que discipliné en cierto momento son los que, al verme, saludan, comparten, y siempre tenemos de qué hablar”.

Cuadro destacado, Maestro por la Patria, condición de Guía Reparador de Sueños y Distinción por la Educación Cubana figuran entre los reconocimientos otorgados a este experimentado directivo.

La atención a inquietudes familiares y estudiantiles, el control de la asistencia, las visitas a clases, las preparaciones metodológicas, a guías de grupo y dirigentes pioneriles, el énfasis en los objetivos priorizados, la disciplina y organización escolar constituyen algunos de los quehaceres que engrosan el plan cotidiano de trabajo.

“Tantos encargos impiden asumir la docencia, pero extraño el aula”, acota este licenciado en la especialidad de Física.

¿Cuáles son las leyes del Chino?

Permanencia, ejemplaridad, exigencia diaria y consagración al trabajo. He dedicado la vida a la escuela.

Al director le satisface que muchos padres prefieren tener a sus hijos en esta escuela. ¿Alguna fórmula para la conquista del respeto?

El respeto se gana respetando a los demás; con capacidad de decisión, constancia, asesoramiento y vigilancia a las actividades que se desarrollan en el marco escolar. Los criterios de mis maestros y del resto de los trabajadores tienen un espacio. Debe prevalecer la orientación, más que el mando; el hacer, más que el decir.

¿Qué debe caracterizar a un buen directivo del sector?

Preparación, control, ética, búsqueda de soluciones, entrega y correcta educación. El director representa la escuela. Familia, alumnado y comunidad se miran en este espejo.

¿La situación más difícil que ha afrontado en ese puesto?

La escasez de profesores. Hemos padecido déficit docente y ha habido que trazar estrategias internas para que el centro siga organizado. Es difícil dirigir una escuela sin maestros.

¿Cuál es el panorama de este curso bajo el modelo actual?

Estamos en condiciones de que la ESBU Ernesto Valdés Muñoz crezca en organización y aprendizaje. Confío en mi colectivo pedagógico, independientemente de que exista un nuevo claustro, sobre todo de técnicos medios. Estos muchachos se dejan orientar y tienen posibilidades de ser buenos maestros, vemos avances.

¿Aciertos del proceso enseñanza-aprendizaje en el plantel?

Hemos sobresalido en los indicadores de promoción y también en el proceso de ingreso al Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas, con más de 30 educandos que acceden anualmente a esa institución educativa. Contamos con resultados en concursos desde el nivel municipal hasta el nacional. Hay alumnos con talento en nuestras aulas. Me satisface que muchos padres prefieren tener a sus hijos en esta escuela.

La superación del profesorado y el perfeccionamiento de la clase, son algunos de los retos propuestos por el Chino.¿Retos?

La superación del profesorado, el perfeccionamiento de la clase, el trabajo de formación vocacional, sobre todo hacia perfiles pedagógicos y politécnicos como garantía de continuidad de estudios, la implementación de las escuelas de educación familiar, el enfrentamiento a las indisciplinas sociales; son misiones que dependen de la integración familiar, institucional y comunitaria.

¿Cuál es la recompensa?

El reconocimiento social… Ver tantas generaciones encaminadas gratifica el sacrificio que he hecho durante toda la vida.

One comment

  1. sarahi dominguez cardoso

    el chino muy buen director,el mejor que he tenido,en la ESBU Pedro fermin armas reina.

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