Venezuela a otra crucial batalla en las urnas

Mientras Nicolás Maduro aparece como casi seguro ganador de los próximos comicios Henrique Capriles retoma su retrógrado discurso original consciente de su desventaja.

Con vistas a las elecciones del próximo 14 de abril en la Venezuela bolivariana, el candidato de la ultra derecha de Venezuela proclamó a los cuatro vientos sus ambiciones eleccionarias, deseando, incluso, la muerte al mandatario Hugo Chávez cuando su enfermedad entró en una crisis que a la postre resultó definitiva.

Ahora Capriles y compañía no saben qué hacer con vista a unos comicios que desde ya saben perdidos, porque, como se demostró durante el masivo homenaje póstumo a quien con toda justicia los venezolanos llaman su segundo Libertador, la inmensa mayoría del pueblo está con Nicolás Maduro, el hombre designado por Chávez para sustituirlo.

Y es que Maduro, un exconductor de buses y sindicalista que se unió al exteniente coronel de paracaidistas Hugo Rafael Chávez Frías cuando este aún guardaba prisión por los sucesos del 4 de febrero de 1992, ha devenido por sus propios merecimientos una figura pública de creciente arraigo entre las mayorías de “a pie” en la patria de Bolívar.

Primero como canciller, Maduro fue factor clave en los esfuerzos diplomáticos de Venezuela en el ámbito de la integración, que llevaron al surgimiento de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), la constitución de la Unión de Naciones del Sur (UNASUR), y, por último, de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), además de propiciar la entrada de Caracas en el Mercado Común del Sur (MERCOSUR).

Luego, como vicepresidente ejecutivo, durante la difícil convalecencia del Comandante Presidente en La Habana y en Venezuela, y a raíz del deceso de Chávez, Maduro demostró poseer dotes de dirigente por la forma en que ha ido llevando el complejo proceso, haciendo gala de una oratoria y elocuencia que sorprendió, incluso, a muchos de sus más cercanos correligionarios.

Conocedora de todos estos hechos, la oligarquía nativa, con el poco disimulado apoyo foráneo, se dio prisa en pedirle a su derrotado candidato en las elecciones del 7 de octubre, Henrique Capriles, que accediera a ser de nuevo el aspirante de la llamada Mesa de la Unidad Democrática en la próxima cita en las urnas.

Pero se saben condenados a otro sonado fracaso electoral y algunos de sus voceros han reconocido en público que el candidato del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), no solo ganará las próximas elecciones presidenciales en ese país, sino que pudiera lograr un margen mayor al 11 por ciento obtenido por Chávez en los últimos comicios.

Tanto es así, que si en una primera encuesta realizada por Datanálisis entre el 11 y el 13 de marzo, Maduro obtiene una ventaja de 14,4 puntos porcentuales sobre su adversario, una más reciente de Hinterlaces sube esa diferencia a 18 puntos.

Hoy, mientras Maduro es visto por el pueblo como heredero legítimo de Hugo Chávez, que inscribió oficialmente su candidatura el pasado lunes 11 de marzo e hizo público el Plan de la Patria, un programa de gobierno que da continuidad a lo realizado por la Revolución bolivariana en todos estos años, Capriles ha cambiado radicalmente su discurso, dejando ver su verdadera faz de oligarca.

Y ha sacado de veras las uñas, ofendiendo la memoria del ilustre exmandatario y a su familia, a las autoridades y, en especial, a su contrincante. No contento con ello, ahora el exalcalde de Baruta la emprende contra el presidente cubano Raúl Castro, acusándolo de injerencia en los asuntos internos de Venezuela.

Preocupado está Radonski desde que las autoridades venezolanas lo pusieron al tanto de planes de agencias extranjeras para eliminarlo mediante un atentado, por lo que le ofrecieron protección inmediata.

Su cuestionada inteligencia, mucho menos desarrollada que su ambición y su bolsillo, le alcanza sin embargo a Capriles para hacerle entender que, habida cuenta de su esperada derrota electoral, él les resultaría muchísimo más útil difunto que vivo a la oligarquía nativa y sus tutores en Estados Unidos.

En este punto sí coinciden el sionista-neoliberal Capriles y los dirigentes bolivarianos, porque es un hecho que el gobernador del estado de Miranda no está para nada dispuesto a “poner el muerto” y ser convertido en el chivo expiatorio que permita a los oligarcas echarles la culpa a las autoridades constituidas con el fin de crear el caos y facilitar una intervención extranjera y un cambio de régimen.

Existe consenso entre observadores internacionales acerca de que esas malas mañas de Capriles y comparsa acabarán por pasarles la cuenta, cruzando por encima incluso de la opinión del celebérrimo Premio Nóbel -y pésimo político- Mario Vargas Llosa, quien opinó que ya sin Chávez “el chavismo tiene los días contados”.

Sí, efectivamente, por el camino que van las cosas le deben quedar nada menos que unos 150 años.

2 comentarios

  1. Realmente es una vergüenza la derecha capitalista salvaje, esta desesperada y en sus desesperación están tirando todo el veneno que su padre capitalista gringo le a heredado desde siempre, Capriles no sabe lo que dice y si por eso fuera poco están virtualmente derrotados; claro como es de esperarlo ahora inventa un supuesto atentado que lo van asesinar, EL COMANDANTE PRESIDENTE HUGO RAFAEL CHAVEZ FRÍAS ESTA MAS VIVO QUE NUNCA, en ese pueblo Bendito y siempre libre, Dios bendiga Venezuela, bendiga a la patria grande, bendiga la Revolución Bolivariana de nuestros pueblos, vamos todos con Nicolás Maduro Vamos por mas Victorias, hasta la Victoria siempre Comandante.

  2. En esta crucial batalla electoral en venezuela el pueblo va convencido de las virtudes positivas o negativas de cada contrincante de plano estoy netamente convencido que el votante ya no es ingenuo pues ya sabe leer y escribir gracias a la REVOLUCION BOLIVARIANA que a la vez le hubo de devolver la dignidad que fue robada por anteriores presidentes venezolanos que sin recato hubieron de entregar a venezuela con los mas ricos recursos naturales a oligarcas despreciables carentes de conciencias y mas y a la vez el imperialismo norteamericano habido para pescar en mar revuelto se pudo hacer de todo el poder integrar de venezuela para hacer y deshacer a su gusto por lo cual el fulano OPOSICION trae desaciertos y tristeza y NICOLAS MADURO trae la continuidad de los servicios sociales paz seguridad unidad y tranquilidad y una elevada calidad de vida que va a continuar por lo cual esta crucial batalla electoral en venezuela tiene un seguro ganador que es NICOLAS MADURO. Lazaro izquierdo

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