Cuba: Industria biofarmacéutica disponible a la inversión extranjera

Miguel Díaz-Canel Bermúdez (izquierda) en la Comisión Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología.El Primer Vicepresidente cubano, Miguel Díaz-Canel,  resaltó la potencialidad de Biocubafarma, respaldada por la Ley 118 de Inversión Extranjera.

La integración de las industrias biotecnológica y farmacéutica en un ciclo cerrado ciencia, producción y comercialización es hoy uno de los mayores atractivos que ofrece Cuba a la inversión extranjera, afirmó el primer vicepresidente Miguel Díaz-Canel.

Esa potencialidad de la nueva organización superior de dirección empresarial Biocubafarma es respaldada por la Ley 118 de Inversión Extranjera y las posibilidades abiertas en la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM), precisó el dirigente cubano.

Al resumir la presentación de ese grupo empresarial a las comisiones permanentes del Parlamento, Díaz-Canel comentó que es resultado de las ideas previsoras de los principales líderes de la Revolución de que el futuro del país debía ser un futuro de hombres de ciencias, lo que se materializa en Biocubafarma.

Ya hay varios intereses y se trabaja en una amplia cartera de negocios, complementará el trabajo de dos empresas mixtas que funcionan en el exterior, con participación del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología y del Centro de Inmunología Molecular.

Un aspecto atrayente de Biocubafarma para la inversión extranjera es su concepto de ciclo cerrado y la vinculación de la ciencia formando parte de las fuerzas productivas, como una expresión acabada de lo que necesita el país para avanzar, lo cual es aplicable en casi todos los sectores productivos y de servicio.

Ello abre también las perspectivas de abrirnos al mercado internacional con elevados standares de competencia a partir de tecnologías de avanzada, con una sola calidad de producción tanto para el consumo interno como el externo y una amplia cartera de ofertas y nichos comerciales, afirmó el primer vicepresidente cubano.

Díaz-Canel precisó que Biocubafarma tiene mucho que ver con los encadenamientos productivos y con agregar valor agregado, para impregnar mayor eficiencia económica al producto final, algo que se busca con la inversión extranjera.

Biocubafarma no es solo importante por la cantidad de renglones y equipamientos que ha logrado, sino en los que trabaja bajo la percepción de alta tecnología y de invertir una parte de sus ingresos en investigación y desarrollo.

Su director, el doctor Carlos Gutiérrez, explicó a los diputados que luego de abrirse la ZEDM y aprobarse la Ley de Inversión han recibido intereses de 25 compañías foráneas procedentes de 12 países en la rama biofarmacéutica.

Agregó que ese sector representa el 12 por ciento del total de las exportaciones cubanas, en un mundo donde solo siete países acaparan el 75 por ciento del mercado mundial de productos biotecnológicos y farmacéuticos, encabezados por Estados Unidos, Europa y Japón.

Otra importante meta de Biocubafarma es garantizar una cada vez mayor cantidad de los 888 renglones del cuadro básico nacional de medicamentos, del cual se producen nacionalmente 592 como una significativa sustitución de importaciones.

Ese grupo empresarial lo componen actualmente 16 grandes empresas con 78 plantas productivas, ocho entidades comercializadoras, 11 en el exterior y tres de servicios, además de establecimientos en todas las provincias del país.

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