Érase una vez la Historia… (+fotos)

sancti spiritus, historia de cuba, educacion cubanaIgnorancia y desmotivación de los jóvenes por el pasado histórico frecuentan las aulas

— ¿Quién fue Serafín Sánchez?

—Un hombre valiente que luchó por la independencia de Cuba.

— ¿Qué conoces de su vida?

—   ¿Para qué más? El profe solo te pide tres elementos.

—   ¿Y qué ocurrió el 15 de marzo de 1878?

—Mmmm…algo muy importante para nuestro país…

— ¿Cuándo se fundó Sancti Spíritus?

— No sé, ese objetivo no va a la prueba.

El alumno “no se deja matar” ante el sondeo reporteril con respuestas elementales y superfluas. La “muela” infla el globo de la parquedad del conocimiento histórico.

Errores y horrores docentes en exámenes finales o de ingreso tienen tanta fama como los gazapos de Hollywood. Lázaro Baracaldo Laureiro, metodólogo provincial de la asignatura de Historia de Cuba en la Enseñanza Media, reconoce que las principales carencias académicas estriban en la localización espacial y ubicación temporal, la comprensión de hechos y el dominio de documentos históricos.

No constituye un caso aislado. La desmotivación de los jóvenes por la historia nacional y local amenaza raíces y porvenires.

HISTORIOGRAFÍA DE CAUSAS

“Es lo mismo con lo mismo”, “Es aburrida”, “Todo es de memoria”, “Hay que copiar mucho”, “Me gusta saber la historia, pero no estudiarla como asignatura”, “El profe da tremendo teque”… constituyen algunos de los porqués recogidos por Escambray en el IPU Honorato del Castillo, de la ciudad espirituana.

¿Cómo se cuenta la Historia? ¿A quién no le gusta oír cuentos basados en hechos reales con buena dramaturgia? ¿Dónde quedan la acción y la adrenalina de la verdad histórica? ¿Se contrapuntean las versiones del vencedor y del perdedor? ¿O la Historia es de quien la narra, más que de quien la hace?

“La educación ha esquematizado mucho esta ciencia. Una retahíla de causas y consecuencias en blanco y negro le han quitado la vivacidad que tienen los hechos y eso resta interés. No se introduce la historia local. Tampoco se puede contar bien lo que no se sabe. La Historia hay que hacerla tan real como es, humanizarla porque la hicieron hombres de carne y hueso.

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“Máximo Gómez tenía un carácter fuerte que lo hacía chocar, pero por eso nadie le quita su grandeza. Hasta el otro día la vida amorosa de Martí era un tabú y aún quedan muchos. Lees las cartas de los estudiantes de Medicina a sus familiares y conmueves, te preguntan, despiertas la curiosidad. El auditorio callado, sin debate, es señal de que impartiste un ladrillo”, considera María Antonieta Jiménez Margolles (Ñeñeca), historiadora de la ciudad de Sancti Spíritus.

CONTRAPUNTEO DE FUENTES

Juan Eduardo Bernal Echemendía, presidente de la filial espirituana de la Sociedad Cultural José Martí (SCJM), piensa que existe ausencia del pensamiento crítico en las aulas: “El estudiantado es solo un reservorio pasivo de ideas y no se le enseña a pensar, a contradecir, polemizar, emitir juicios propios, ni se les desarrolla la capacidad de análisis, sino la memorística.

“Los maestros y la familia tienen poca identificación con la historia porque la desconocen y no pueden ofrecer información ni motivación a los más jóvenes para que reconozcan su utilidad. Ha existido irresponsabilidad institucional para enamorar a las nuevas generaciones de su historia, incluso, años atrás llegó a desaparecer de los programas de estudio de la escuela cubana, donde era un punto más dentro del largo contenido del movimiento comunista e internacional y ese es un vacío que repercute hasta nuestros días”.

Juan Lázaro Besada, presidente de la SCJM en Trinidad, expone: “La historia la convertimos en un dogma e hicimos que se rechace. Esa ciencia no se enseña ni por decreto ni por consigna, sino por amor”.

“El profesor tiene que ser un artista. Se necesita pasión y hasta histrionismo. Muchas veces llega al aula a leer y dictar. La falta de preparación conlleva a que las clases carezcan de creatividad, de relatos, anécdotas y narraciones.

“Las láminas, gráficas, mapas y las nuevas tecnologías no se explotan al máximo y son las mejores máquinas del tiempo para transportar a los alumnos al pasado, además de las visitas a sitios históricos y el intercambio con protagonistas de lo vivido. Los medios de enseñanza están, pero el dominio del maestro es la clave.

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“Tiene que despertar valores y principios, crear una atmósfera donde puedan imaginar y sentir lo que ocurrió. Hay que contarles los errores también y la historia de la localidad que es la más cercana y no está en los niveles deseados”, indica Baracaldo Laureiro.

“A los libros de texto les faltan datos de interés y curiosidades. Hay escasez de láminas y los mapas están deteriorados y desactualizados”, confiesa el profesor Ricardo Rodríguez.

“También atenta que no es la prioridad en carreras de perfiles técnicos y que el programa se atropella en algunas modalidades de la universidad. No siempre se cuenta con retroproyector o computadora en el aula, pero los jóvenes se interesan si se les motiva”, indica Ysrael Coca, jefe del Colectivo de Historia de la Universidad de Sancti Spíritus (Uniss) José Martí Pérez.

“Los medios de comunicación, la literatura y el cine también juegan un rol esencial. Duaba, Cangamba y José Martí: El ojo del canario constituyen materiales actuales que se pueden usar en la clase o ver en familia”, añade la maestra de preuniversitario Llilian García.

“Hay prejuicios entre la gente de nuestra edad sobre la carrera de Marxismo-Leninismo e Historia, pero mi abuela me ponía Escriba y Lea o la Mesa Redonda, aunque yo quería muñes, así me fue gustando. Me fascina la búsqueda, el porqué de las cosas”, cuenta Alejandro Hernández, un alumno de esta carrera en la Uniss.

“Cuando llegas aquí te das cuenta de que es una disciplina preciosa, nos prepara para saber de dónde venimos y quiénes somos, analizar la sociedad, el futuro. Es muy integral, pero sí hay que renovar la bibliografía”, piensa Ledanay Pérez, maestra en formación.

“Tratamos de corregir el vicio del facilismo, que aprendan a impartir clases atractivas, basadas en la investigación y la contraposición de fuentes del conocimiento histórico. Profundizamos en la utilidad social de la comprensión del pasado para entender el presente y proyectar el mañana”, explica Hanoi Guillot, docente de esta especialidad pedagógica que no clasifica entre las preferidas, con una matrícula de solo 43 estudiantes en los cinco años.

Coincido con Gabo: “El pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla una y otra vez”. Métodos reproductivos de enseñanza y frágil transmisión generacional de vivencias pueden desembocar en pérdida de identidad y hendimiento de las mejores tradiciones y valores cubanos.

Debemos encontrarnos más a menudo con Clío en el aula, la casa, y el barrio para que la musa ni las raíces ni las conquistas de un pueblo pasen a ser mañana historia no contada.

6 comentarios

  1. Jesús Hartasánchez

    Cuba es un país que cuenta con una historia muy enriquecedora, sus diferentes etapas revelan las verdades de un pueblo que desde sus inicios sufrió la opresión, nuestros aborígenes fueron los primeros que sufrieron el dolor en sus propios cuerpos durante la colonización, posteriormente la introducción de la trata negrera en Cuba agudizó el sentido de explotación a esa nación generando así dos clases sociales los explotados (Población Indígena y los negros africanos) y explotadores (dueños de ingenios, trapiches y terratenientes), tiempo después Cuba se adentra en una nueva etapa de explotación y sumisión, la gobernación Imperial de los EEUU, quien además de someter a Cuba, se adentra en cambios de cultura del país, sus escritores, artistas, introdujeron en nuestro país una cultura diferente a la de nuestros aborígenes y de nuestros criollos cubanos, por ello en junio de 1961 FIDEL CASTRO RUZ hace un llamado al rescate de la cultura cubana y traza como plan infinito la alfabetización con el fin de mantener un nivel intelectual propio de la cultura de un país, años después cuando cae el campo socialista en Europa del Este, Fidel castro enfatiza en la necesidad de que se conozca la historia, pues un hombre no puede vivir sin conocer la historia de su país, es aquí cuando ocurre el llamado fenómeno de transculturación; durante esta etapa Cuba se ve fuertemente amenazada por situaciones ideológicas que afectan al Cubano, la Idea materialista ocasionada por la necesidad del hombre en Cuba, que además genera el deseo de conocer sobre lo desconocido lleva al ciudadano cubano a desvincularse directamente de sus raíces y tanto alumnos como maestros desechan el interés personal por la historia patria, es por ello que no puede existir un pensamiento activo de aprender nuestra historia, convirtiéndose así en totalmente pasivo, no es que no se enseñe a pensar, pues el ser humano no tiene que tener a nadie que le enseñe a pensar, cuando él busca por si mismo y le interesa es capaz de emitir juicios propios lleno de pensamientos críticos, es capaz de analizar con profundidad y de darse cuenta de los sucesos reales; en cambio cuando el hombre libera su mente de estos asuntos y la llena de materialismo, de ilusiones vanas, desecha, pues, todo deseo de conocer sus raíces y ve esto como un dogmatismo impuesto en los centros educacionales, y es así que muestra desinterés por enseñar o aprender la historia, lo que conlleva a que las futuras generaciones desconozcan la historia.
    La historia de Cuba es algo que no debe verse como una simple asignatura, sino como lo que es, cultura de nuestra nación, la historia más bella que he podido ver a pesar de lo triste y dolorosa que es, es nuestra historia. Invito a todos a aprender de ella.

  2. Es cierto que la Historia no resula del agrado de muchos estudiantes, pero no es de ahora y yo soy un ejemplo vivo, nunca en mi vida de estudiante me gustó, solamente me interesó una vez, cuando estaba estudiando para las pruebas de ingreso (de este año 2014) y eso fue gracias al profesor que es excelente impartiendo clases, te motiva, explica, en fin da gusto ser su alumno, (es una lástima que solo haya sido por unos meses, pues no estudié en mi municipio) por otra parte tuve otra profesora, tambien para los repasos y no tiene nada que ver con el anterior, lo único que hacía y seguro si todavia es profesora lo hace, es dictar, imagínese usted que yo me iba, y eso que era para las PI, por eso creo que solo sea desinterés por parte de los estudiantes, eso hay que analizarlo desde varios puntos de vista…

  3. En 1966,el intelectual cubano Manuel Moreno Fraginals publicó el artículo “La historia como arma”. Allí cuenta que cuando le preguntaron a José Luciano Franco por qué la historia era tan aburrida, contestó: La historia real […] jamás es aburrida: quienes somos definitivamente aburridos, somos los historiadores.

    Muchos años después, el 12 de septiembre de 2009, Giselle Morales Rodríguez publicóen este periódicoel artículo “¿La edad de la indolencia?”, que ilustra con detalles que “una parte para nada desdeñable de la juventud apenas se interesa por la actualidad nacional y extranjera […]”. “La alarma crece si se tiene en cuenta un sondeo realizado […] por Escambray en el que el 70,5 por ciento de los estudiantes y trabajadores entre 18 y 25 años encuestados alegaron acceder a los medios de comunicación con el único fin de recrearse”.
    Para reafirmar su investigación, la periodista cita las advertencias hechas en 1999 por el filósofo y ensayista de Yaguajay, Fernando Martínez Heredia, que fueron publicadas en la revista universitaria Alma Máter: “Nuestros sistemas de instrucción, divulgación y propaganda acerca de la Revolución y de la Historia y los problemas actuales de Cuba van de medianos a pésimos. La ignorancia fomentada por esos defectos graves despojan al joven de interés por los mensajes”.

  4. Gracias por sus comentarios. Es necesario acercar la historia, hacerla más creíble y humana. Los medios de prensa también podemos aportar en ese sentido.

  5. rolando fernandez

    lo vivi en carne propia pues fui tecnico del museo casa natal mg serafin sanchez ,asi como director del archivo provincial de historia de SS ,ademas profesor universitario ,y todos los anos era lo mismo los estudiantes iban al museo ano tras ano a raiz de la caida de serafin les dabas una visita dirigida y cuando regresaban el proximo ano no sabian nada ni les importaba nada de lo que les decias lo mismo pasaba en la universidad ,ademas los planes de estudio te dan para impartir una vision muy positivista de la historia pues TODOS los patriotas se llebavan de maravillas no habia problemas entre ellos y mucho menos discordias ,eso es lo que piensan los alumnos cuando terminas de impartir una clase o conferencia para docentes sin embargo van a un evento cientifico los poquitisimos que van y se quedan con la boca abierta cuando oyen hablar de diferencias entre gomez y marti o maceo ect ,ademas en los finales de los 70 y principios de lo 80 se quito de la ensenanza primaria la HISTORIA DE CUBA por dar historia antigua y de europa y sobre todo la relacionada con la segunda guerra mundial y el ensalsamiento de la URSS

  6. En 1998, siendo profesor del IPVC, llevé a un pequeño grupo de mis alumnos a la iglesia Mayor, para que supieran que su ciudad tenía escudo propio y apreciaran, además, los trabajos de restauración.
    Mmmmm, luego algún que otro profesor me preguntó sospechosamente qué hacía por allí.
    Este artículo me remite otros que ya han salido aquí en Escambray. La semana que viene continúo el soliloquio.
    ¿O se une alguien más?

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