Gallos: la decepción de la serie

Acebey fue líder en jits y carreras impulsadas en el equipo.Con 14 victorias y 31 derrotas los Gallos pasaron de un primer lugar en la clasificatoria anterior al último en la 53 SNB.

 

Desde hace rato los foros beisboleros apagaron su furor en el Yayabo desde posiciones reales y virtuales. Como si quisieran voltear la hoja más triste que se haya escrito en años aquí.

Pero Escambray no puede gastarse el mismo lujo. Sin pretender hacer leña del árbol caído como algunos dicen, no puede imitar al avestruz. Demasiado “hecatómbico” resultó el desempeño de los Gallos. Su balance de 14 victorias y 31 derrotas no solo los llevó a la vuelta de meses de un primer lugar en la clasificatoria anterior al último en la que acaba de cerrar, comparable con los peores saldos del elenco en la campaña número 30, cuando con 14 y 34 ocuparon el puesto 17 entre 18 equipos y en la 36 (16 y 49, el último puesto). Sancti Spíritus aportó la gran decepción tras 11 clasificaciones en los últimos 12 años, resultados que lo convirtieron en un equipo estable, más allá de las deudas con un título. Oídos y leídos los pareceres de la afición y de los protagonistas, Escambray expone los suyos, que llevarán, como aquellos, el sello de la visión personal.

Entre todas las culpas, veo en la falta de productividad de sus hombres claves buena parte de las respuestas. Al margen de su pobre bateo (253, el cuarto más bajo), fue lo que más laceró a Sancti Spíritus: con 152 carreras fue el que menos anotó y ello sin carecer de opciones, pues puso a 654 hombres en posición anotadora, pero dejó a 544 (el que más lo hizo). De un lado Frederich Cepeda, a quien, aun cuando desconoce su lesión, sí lo limitó al punto de compilar una de sus campañas más discretas: 252 de average y 18 empujadas, pese a disparar 17 dobletes. Del otro, Eriel Sánchez, que aunque también se ausentó por lesión, cuando estuvo poco aportó, con 10 empujadas, además de su impedimento para correr o quechar; Yunier Mendoza, igualmente lesionado fuera del conjunto al final, pero improductivo también, no obstante sus 320 de promedio, y Liván Monteagudo, disminuido en su ofensiva histórica con 262 y 14 impulsadas.

Y aquí, admitámoslo o no, la ausencia de Yulieski Gourriel pasó factura. Sus 80 impulsadas como promedio no se compensaron por esos hombres que no asumieron ni las propias. El ahora industrialista, aun sin vivir su mejor serie, encabeza los productores de carreras del país con 35 impulsadas y 31 anotadas.

Es verdad que otros como Cienfuegos tuvieron bajas más sensibles, pero no todos los elencos reaccionan igual. Al nuestro,  que suele afectarse hasta con el roce de un pétalo de rosa, le hizo daño.

A pesar de ello, sigo pensando que, incluso con esa ausencia, Sancti Spíritus tenía para clasificar en una campaña signada por la paridad. Mas no pudieron, ¿o tal vez algunos no quisieron? Unidad no es llevarse bien, es poner todos los intereses individuales en función de una camiseta sin condicionamientos.

Para quienes piden clemencia por la renovación, recalco que, pese a los nueve novatos, la nómina regular rondó los 30 años de edad como promedio. Creo que tanto los nuevos como los menos experimentados cumplieron su rol, como Daviel Gómez, lastimosamente lesionado luego de erigirse en puntal con sus 375 de average y asumir el rol de primer madero cuando Robersis Ramos no pudo. También Orlando Acebey que, además de sus 313 y sus 19 impulsadas, no decayó en su “pimienta” y Yoandi Baguet, quien suplió con creces el hueco de segunda y con sus 983 en el fildeo hizo caer el cartelito que una vez le colgaron. Muy bien por Yunior Ibarra, quien calzó de manera excelente los arreos al compilar 989 en defensa y ubicarse entre los que más hombres capturaron, con 12, pese a no jugar todo el tiempo. Dunieski Barroso, con su actuar intermitente, está por demostrar las potencialidades que todos le ven.

Tampoco se pudo estabilizar una alineación regular, mucho menos con un banco ineficaz, pues en 66 comparecencias los emergentes apenas conectaron 12 hits e impulsaron dos carreras, algo previsible con un relevo de acentuadas carencias ofensivas, tal como se adelantó en el reportaje “Gallos sin retaguardia”, publicado en estas páginas. Por eso no creo que esta o aquella ausencia hayan pesado más que otros factores. Y aunque no siempre se explotaron todas las variantes, justo es reconocer que se buscaron algunas para embasar hombres, como los 45 toques. Mas, lo que se pretendía como arma fundamental para fabricar anotaciones falló. A los Gallos o les falta técnica o agresividad, pero no saben correr, al punto de no poder anotar desde segunda aunque el hit sea un doble.

El otro cuarto que se alquila es la defensa, que si durante las dos últimas campañas había sido la peor, ahora resultó la más catastrófica, con números de barrio: 964. Y si los errores físicos (66) costaron reveses, los horrores mentales agregaron no pocos y terminaron por desarticular al conjunto, incluido el pitcheo, autor de la labor más discreta de los últimos años con 4.42 PCL  (admitió más carreras de las que su equipo anotó), con un bateo contrario de 293 y un manifiesto descontrol al regalar 182 boletos.

Al poco respaldo de Ismel Jiménez, en su peor serie con dos sonrisas y seis descalabros, pese a sus 2.44 PCL, y de Ángel Peña (2-1 y 1.95 PCL) se le unió la inefectividad del resto de los abridores y de la mayoría de los relevistas. En el exceso de confianza por su experiencia, a los entrenadores les faltó visión al optar por Noelvis Hernández, quien no se recuperó de lo males que le limitaron la preparación y no aportó triunfos,  perdió cinco y lanzó para 8.02 PCL, en tanto Yuen Socarrás no rebasó sus carencias habituales con 2-4 y 4.47 PCL, lo mismo que Javier Vázquez (1-4 y 8.28 PCL). Entre los nuevos, Carlos Sierra enseñó que, trabajo mediante, puede dar más, al igual que Aldo Conrado, pensando en roles de mayor responsabilidad.

Fuera de los números, los Gallos se hicieron el haraquiri. El desgano y la apatía les ganaron la partida cuando todavía tenían opciones. El resto fue fácil. A un equipo que no se comportó combativo ni competitivo, con una autoestima baja y mentalidad perdedora, le fue muy difícil luchar cuesta arriba y el campeonato, como acertara en definir Robersis Ramos, les cayó encima. Entonces no apareció ni un líder, ni un capitán, ni una voz que le cambiara el rostro a tanto desgano. Los Gallos vaciaron el graderío. ¿Qué pasó detrás de las estadísticas? ¿Cómo un equipo se desmorona deportivamente hablando? ¿Por qué la bancoterapia no se aplicó siempre en el momento más oportuno ni de la manera más ejemplarizante? Son preguntas que quedaron prendidas del “Huelga”.

No será con lágrimas ni paños tibios, ni cerrando las agendas como siempre se hace, que salgamos del marasmo. En meses habrá que adoptar decisiones sensatas, técnicas y valientes. O se opta por una renovación casi radical que nos haga creer en la esperanza o se sigue navegando en las mismas rutinas que esta vez convirtieron a Sancti Spíritus en la comidilla nacional.

11 comentarios

  1. orlamdo betancourt perez

    POR QUE RETIRARON TAN RAPIDO EL ARTICULO DE LSA SOBRE LOS REFUERZOS.

    ME PARECE QUE NO GUSTO LO QUE SE HABLO SOBRE EL MISMO DEBIDO A LAS PALABRAS DE ERIEL QUE NO CRITICO ELSA Y SON UNA DESVERGUENZA PARA LOS BUENOS AFICIONADOS DE LOS GALLOS

  2. alexeys cervera

    De acuerdo con el trabajo de Elsa, tan objetiva como siempre,y con el resto de las opiniones. Solo comentar que el caso de nuestros gallos solo es el reflejo de lo que sucede con el deporte en general en Cuba, falta de atención y a la vez falta de exigencia, sobre todo para sacar el famoso extra de los campeones que hace rato no veo en ningún deporte, por suerte hemos tenido algunas alegrías con los boxeadores. Es inconsebible y casi digo textualmente lo expresado por uno de los más prestigiosos anotadores del beibol cubano el pasado lunes en el programa televisivo Al duro y sin guante, que los gallos pasen de una campaña a otra del primero al último lugar. No tienen, ni aficionados, ni especialistas una respuesta verdadera. No creo en una renovación general, solo exigencia para hacer lo que se debe hacer en cada momento no solo del juego, sin paños tibios ni justificaciones baratas. No creo eso de que no se puede tocar con el pétalo de una roza, no creo que seamos los infelices guajiritos de la pelota cubana, o sí. La afición espera más de ellos, hace mucho tiempo, que no es solo ganar el campeonato, es verlos jugar como un equipo con deseos VERDADEROS de ganar.

  3. Elsa creo que en apretada síntesis has logrado expresar las causas mas importante del pésimo desempeño que tuvo el equipo en esta contienda y aunque seguramente en próximos artículos te pronunciaras sobre algunas de las tantas medidas que abra que adoptar para superar las deficiencias actuales, me adelanto en decir que detrás de los disimiles problemas que confronto el equipo, existe una gran responsabilidad inherente al sectorial de deporte de la provincia, al gobierno provincial y sin excepción, al resto de los organismos de la provincia que no supieron brindar el apoyo y la ayuda tan necesaria y hasta decisiva que tanto estimula a los equipos y a sus peloteros para obtener mejores resultados individual y colectivamente.

  4. CREO QUE SÍ QUIEREN RECUPERAR LA COMBATIVIDAD,LA MENTALIDAD GANADORA Y LAS GANAS DE JUGAR BÉISBOL VAN A TENER QUE LLEVARSE A EL NÚMERO 32 DE CUBA PARA SS…YA VÍCTOR TIENE UNA CASITA EN SANTA CLARA,UNA EN CALLE 17 EN EL VEDADO,UNA EN VARADERO ASÍ QUE UNA EN EL CENTRO HISTÓRICO DE TRINIDAD LE VENDRÍA MUY BIEN…..!!!!EN ESE GALLINERO TIENE K ENTRAR UN GALLO DE PELEA QUE PONGA ORDEN Y VÍCTOR MESA ES LA ÚNICA VARIANTE!!!

  5. Veo muy acertado todo lo que dices en tu comentario Elsa, soy seguidor de ellos desde hace algún tiempo, pues eres la única persona que levanta energicamente la voz para hablar sobre un mal que más que una enfermedad es un cancer con metastasis. Espero que en algún momento de la historia de las series nacionales los espirituanos podamos estar orgullosos de su equipo. Saludos

  6. Elsa si no mientas a Yuliesky te dieron enla vena del gusto porque no mentar la ausencia de Bello que daba 15 jonrrones y te empujaba unas cuantas, de la pelota que jugaba alfonsito y lo dejaron ir para ciego engañandolo durante 3 años en ss diciendole que le hiban a dar una vivienda ademas dela mala campaña de cepeda y de eriel sanchez. Mi opinion es limpiar con unos cuantos veteranos que no hacen nada en el equipo y no caer en lo que siempre se ha caido de eliminar a los jovenes sin apenas oportunidad de jugar. La s series provinciales de todas las categorias deben ser largas y que se juegue bastante beisbol. La svacas sagradas debenempezar por los entrenadores que llevan tiempo y no salimos del hueco. A quien le van a hechar la culpa de la defensa del equipo ahora, a quien le van a hechar la culpa de que el equipo no bateo por favor empiezen a limpiar de adentro para afuera.

  7. Pollo Avergonzao

    todo el comentario esta muy bien pero ahora lo k se necesita es q los periodistas propongan estrategias, k indaguen a ver k se va a hcer en la provincia y sobre todo en el inder para solucionar esto. maikel en la radio hablaba del casio de holguin en donde se apadrinan los peloteros, el gobierno se preocupa por ellos. k pasará en ssp

  8. orlamdo betancourt perez

    EXCELENTE RAZONAMIENTO AL FINAL. HAY QUE CAMBIAR TODO NO SOLO EN EL BEISBOL, EN EL INDER EN GENERAL. STI SPTUS NUNCA HA SUBIDO INTEGRALMENTE DE UN LUGAR 10. A QUE SE ASPIRA. ESTAMOS HABITUADOS A LA DERROTA Y AL INDER LO UNICO QUE LE INTERSA ES MANTENER LAS INSTALACINES PARA CONGRACIARSE CON EL INDER NACIONAL Y ASUMIR EVENTOS CUANDO OTRAS PROVINCIAS NO PUEDEN.
    SI NO HAY UN CAMBIO RADICAL ADIOS DEPORTE Y BEISBOEL EN MI TERRUNO
    QUE DOLOR ASUMIR ESTA VERDAD

    • no sé a q instalaciones te refieres porque el mismo estadio da pena, si Huelga resucita vuelve a morirse, esa estatua no es digna del pelotero q fue, y el estadio con colores horribles, sin el azul y el naranja q identifican al equipo…la provincia tiene el equipo q merece…

  9. de acuerdo. y ……. ????

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