La Zaza sí tiene peces

La Acuicultura espirituana desborda el chinchorro al superar las 750 toneladas hasta la fecha. La embarcación Carburo se acerca con la carga encima; sale del corazón de la Zaza, donde pasó más de 12 horas rastreando manchas de peces. A bordo, dos pescadores con años en sus espaldas aseguran que

Luego de una dura faena nocturna, los pescadores regresan a entregar las capturas.La Acuicultura espirituana desborda el chinchorro al superar las 750 toneladas hasta la fecha.

La embarcación Carburo se acerca con la carga encima; sale del corazón de la Zaza, donde pasó más de 12 horas rastreando manchas de peces. A bordo, dos pescadores con años en sus espaldas aseguran que estuvieron la noche entera tirando paños, azorando y atrapando carpas, clarias, labeos o cualquier otra especie que penetrara en las redes.

Pasadas las ocho de la mañana llegan al borde del embalse a fin de entregar la pesquería; allí la espera un carro de la industria. Domingo González, uno de los tripulantes de la brigada Arimao, expresa a Escambray: “Llevo 22 años en estos trajines, antes fui chinchorrero, pero luego del reordenamiento laboral en el sector pasé a trabajar como pescador de paño, nada fácil, pues nosotros sacamos los peces de los sitios donde resulta imposible realizar el tiro de chinchorro, por eso nuestro plan es menor, solo 3 toneladas en el mes, pero como las capturas andan bien en estos tiempos, hemos entregado hasta 5 toneladas”.

EL PESCADO HAY QUE RASTREARLO

Pedro Plasencia Sosa, director de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Acuiza.Pedro Plasencia Sosa, director de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Acuiza, a la cual se le incorporó recientemente la de Jaulaespir, habla del reto de lograr mayores capturas con los niveles de agua que presenta hoy la Zaza, los cuales han disminuido menos que en años anteriores. “Comenzamos por organizar el trabajo —dice— para asumir con una mejor estrategia, las operaciones tanto del cultivo extensivo como del intensivo, porque ahora todo es una misma cosa. Se trata de garantizar las 3 150 toneladas previstas este año.

“Para ello contamos con 11 brigadas de chinchorros y tres de paño destinadas a operar en los diferentes acuatorios de la provincia; así como cuatro granjas de ceba, que comprenden las tres de tilapia en jaulas ubicadas en El Níspero, las cortinas de las presas Zaza e Higuanojo, y la de claria, radicada en La Manaca, Fomento, unidades que en lo que va de año reportan más de 600 toneladas enviadas a la industria, cifra superior a la de etapas precedentes”.

¿A qué se debe el despertar de los peces?

“A las altas temperaturas presentes en los meses iniciales del año —aclara Plasencia— que propician el movimiento de los peces y por tanto favorecen las capturas; pero también ya los pescadores se adaptaron a trabajar con el arte denominado bocana, un chinchorro especializado, que se puede utilizar tanto en las partes bajas como en las profundas. Al principio existía desconfianza para su aplicación, pero desde que fue implementado en la provincia, hace más de un año, el salto productivo se nota”.

No falta razón en estas consideraciones, al igual que en el hecho de que la Zaza sí tiene peces, a pesar de que en más de una ocasión se abrieron las compuertas para aliviar la avalancha de agua por donde salieron miles de ejemplares que pocas veces sobrevivieron o fueron capturados aguas abajo del embalse.

UNA INDUSTRIA BIEN ATAREADA

Lo más significativo en esta etapa es el incremento en los envíos de carpa a la industria.Ivany Jacomino Echevarría, director de la UEB Indupir, hace un recuento de todas sus producciones, a partir de los niveles de entrega que tienen planificados para cada momento del año, sin dejar de distinguir que las destinadas a la venta en casillas especializadas, las del consumo social y las que sustituyen importaciones o se comercializan en el exterior están sobrecumplidas.

“Nos complace el comportamiento en la captura de la tenca HG, para la venta en el mercado internacional, así como la eficiencia en el cultivo de la tilapia en jaula que, en buena parte, se comercializa en frontera, porque reporta ingresos en divisa; pero lo más significativo en esta etapa es el incremento en los envíos de carpa a la industria, con destaque para el labeo, que por la calidad y la textura de su carne nos permitirá aumentar surtidos dirigidos a la población”, asegura Ivany.

Lejos de cualquier vestigio de conformidad está la intención de reconocer los esfuerzos de un sector que puja por sacar adelante producciones que sirven de alimento al pueblo, aunque nunca serán suficientes mientras sea mayor la demanda y existan precios no asequibles al bolsillo de todos.

Xiomara Alsina

Texto de Xiomara Alsina
Reportera de Escambray por más de dos décadas. Especializada en temas socioeconómicos.

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