Playa Vitoria se suma al verano (+fotos)

El restaurante El Viejo Espigón cambió la imagen para este verano.En playa Vitoria, ubicada en el norteño municipio espirituano de Yaguajay, el verano estampa un sello distintivo a los servicios. Poco a poco la playa recobra el entorno natural de antaño.

Llegar a playa Vitoria, en el extremo más apartado del norte de Yaguajay, es como ir en busca de una tranquilidad inusitada, propia de un sitio que, poco a poco, recobra sus características naturales, tras haber sido dañado durante años por fuentes contaminantes cercanas.

Pero lo cierto es que hoy ese pedazo de mar, distante 9 kilómetros de la ciudad cabecera municipal, envuelve con su brisa a cualquier visitante y lo invita al descanso bajo algún cocotero, con una imagen renovada, impecablemente limpia y con instalaciones y servicios a la altura de las demandas de estos tiempos.

Solo un deseo sigue en pie, en espera de que un día, alguien con autoridad suficiente para ello conceda el milagro de materializarlo: traer arena de otro sitio para reestablecer totalmente la duna en la zona de baño, erosionada por el paso del tiempo, lo cual beneficiaría esa parte del litoral y pondría a la playa en una posición mucho más ventajosa.

EL COSTA NORTE SIGUE EN OFERTA

A diferencia de etapas anteriores, entrar a la instalación que se erige justo al borde del mar, y donde convergen la cafetería, sala de juego, terraza al aire libre, un bar y el restaurante El Viejo espigón, es ir en busca de servicios que resultan exclusivos del lugar.

Bien lo sabe Víctor Hugo Pérez Martín, segundo al mando en la unidad, cuando habla de la permanencia de platos que desde épocas memorables los distinguen, como el bistec Costa norte, elaborado con pescado, queso y jamón, u otros, que se hacen a base de mariscos y resultan del agrado de muchos.

“Contamos con 33 trabajadores —dice— divididos en dos turnos y entre todos nos encargamos de atender las unidades dentro del área de la playa, desde el servicio de alojamiento, hasta la venta de alimentos ligeros, comidas en cajita y bebidas, que se realiza en quioscos dispuestos en áreas exteriores, la parrillada, el ranchón o en las radicadas en el interior de la propia instalación.

“Pero está también el bloque de habitaciones que, aunque no cuentan con un confort deslumbrante, este año fueron reparadas, pintadas y disponen de aire acondicionado, televisor, refrigerador y otros servicios asociados a las mismas, como el de cantina las 24 horas, y con un precio módico, asequible a la población”, refiere finalmente Víctor.

EL RETO DEL VERANO

Mucho antes de la llegada de la etapa estival en Vitoria comenzaron las acciones de limpieza, pintura, recogida de escombros y basura, sustitución del guano de los paragüitas, fumigación, arreglo del muelle y extracción de sargazos y otros elementos arrastrados por las olas y depositados en la orilla.

Maritza Sosa González, vicepresidenta del Consejo de la Administración en Yaguajay, explicó a Escambray que varias han sido las tareas encomendadas al propio colectivo de Vitoria y a otros organismos que tradicionalmente colaboran, para poner a disposición de los visitantes una playa que sea del agrado de todos.

“No podemos pretender que nuestro litoral esté a la altura del de Trinidad —expresa Maritza—, porque venimos arrastrando secuelas asociadas con el vertimiento de residuales de los centrales, que hasta el 2003 degradaron el entorno, pero hoy Vitoria tiene otra cara, mucho más linda y recuperada que la de años anteriores.

“Si hay algo claro en esta actividad, es que esta es la playa de los yaguajayenses y de otros espirituanos, como también es de avileños y villaclareños que cada verano nos visitan, no tanto por las condiciones del agua, como por la calidad de los servicios gastronómicos y otros, que incluyen el de los salvavidas o por el calor humano que encuentran en cada trabajador”, agrega la vicepresidenta.

Pernoctando a la sombra de un cocotero estaba Raúl Hernández en el instante que lo abordamos para saber qué opina de Vitoria y su incidencia en este verano? “Todo bien, el paisaje, la higiene, las ofertas, solo falta que el transporte se comporte sin fallas y que se extienda el horario de regreso en algunos viajes hasta las 10:00 p.m., para que los que deseen quedarse después del baño a disfrutar de la música o de las cenas en el restaurante lo hagan con la seguridad de que tienen en qué virar”.