Yayaberos en tierra nipona

Cepeda ya ha realizado sus primeros swigns con el número 23 en los Gigantes de Yomiuri.Que los dos primeros peloteros cubanos en activo firmados por el béisbol profesional japonés sean espirituanos debe enaltecer el ego del Yayabo.

Cepeda se estrena como cuarto bate en la pelota japonesa (+fotos)

Yulieski también jugará en Japón

Frederich Cepeda ya es un Gigante de Yomiuri (+ fotos)

Primero, una aclaración necesaria: pese a que la familia del deporte aquí no lo haya contemplado en la lista de los 10 mejores atletas de la provincia en el 2013, aun cuando su principal desempeño de ese año lo realizara en esta tierra antes de mudarse para La Habana, Yulieski es, por antonomasia y genética, espirituano.

Volvamos a lo que nos ocupa. Como se sabe; Gourriel jugará con el equipo Yokohama DeNA BayStars, de la Liga Central y allí se unirá a su coterráneo Frederich Cepeda, quien ya ha realizado sus primeros swigns con el número 23 en los Gigantes de Yomiuri.

Al margen de las “deudas” que se les achacan por la no obtención del título de los Gallos en las últimas campañas, justo es reconocer que se trata de dos frutos genuinos del béisbol local, formados en el sistema deportivo desde las áreas hasta el principal elenco. Hablamos de dos de los mejores peloteros cubanos de todos los tiempos, con sobrado aval para merecer esta posibilidad exclusiva a raíz del novedoso proceso de contrataciones iniciado por el Inder con diferentes franquicias foráneas.

Yulieski jugará con el equipo Yokohama Dena Baystars, de la Liga Profesional de béisbol japonés.Es un estímulo a la consagración de los dos atletas, líderes de la armada cubana a los principales eventos foráneos durante más de una década, incluidos los tres Clásicos Mundiales, y es un reconocimiento del béisbol japonés a ambos, que resulta como decir al béisbol cubano, pues se conoce que desde hace tiempo había mostrado interés por peloteros de la isla. De hecho, el propio día en que realizaron las pruebas a Cepeda en el “José Antonio Huelga”, visualizaron al lanzador espirituano Ismel Jiménez y al camagüeyano Norge Luis Ruiz.

Esta es, según coinciden los expertos y los saldos internacionales, la segunda mejor liga del mundo, y los dos títulos y la medalla de bronce en las tres versiones de los Clásicos Mundiales se encargan de reafirmarlo. Por lo que se sabe, en los contratistas japoneses no obran simpatías personales, sino un riguroso apego al rendimiento.

¿Cómo responderán a la nueva exigencia? Está por ver en una experiencia inédita en un béisbol que dista kilómetros del nuestro, no solo por su calidad superior, sino porque casi dobla en partidos la liga cubana, lo cual exigirá una extrema preparación física, sin reponerse de los cerca de 90 partidos de la pasada Serie Nacional.

Talento les sobra a los dos para rendir en una liga que carece de bateadores de fuerza. Si logran descifrar el pitcheo nipón, que tanto nos ha dañado, podrán sortear ese escollo. Otros cubanos que tras su salida del país incursionaron en ligas de inferior valía o han sido descartados en la gran carpa norteamericana, han podido brillar en la liga japonesa. Tales son los casos de Leslie Anderson, integrante del equipo donde ahora milita Cepeda, y otros como Michel Abreu, Juan Miguel Miranda, Bárbaro Cañizares y Yunieski Betancourt, quienes incluso son “menos pagados”.

¿Cómo se insertarían en las Series Nacionales tras el regreso de Japón? Es un asunto que estudia la Comisión Nacional, urgida de atemperar los intereses nacionales a los nuevos contextos.

Por ahora es plausible la opción, abierta desde el pasado año con Alfredo Despaigne en los Piratas de Campeche, en México.

Así se rompió el hermetismo de más de medio siglo de nuestro deporte, que ha contemplado la fuga de no pocas luminarias.

Si algo pedían a gritos los amantes del béisbol, entre quienes me incluyo, era la necesidad de que nuestros atletas se insertaran en otras ligas en busca de la asimilación de lo mejor de diferentes prácticas ante los constatables retrocesos del movimiento deportivo nacional.

Resulta, además, un oxígeno a la motivación de los atletas, varios de los cuales se han pronunciado por este cambio, sobre todo luego de llegar a un stop en el techo del rendimiento y las aspiraciones individuales. También debe estimular mayor interés y entrega de los participantes en Series Nacionales, tan necesitadas de un incentivo superior que se traduzca en una elevación de la calidad de cada juego.

Pero como no solo de pan vive el hombre; además del beneficio personal y familiar que traen aparejados los contratos, millonarios para Cepeda y Yulieski, para el sistema deportivo en el país el impacto financiero no es desestimable, según lo estipulado en la nueva política de remuneración a los deportistas.

No es justamente dinero lo que le sobra al Inder. En el nuevo escenario económico diseñado al calor de la actualización del modelo económico cubano, el deporte, sin renunciar a sus principios, debe incentivar formas de gestión  en una rama que es cara en todo el mundo.

Se conoce que no pocos deportistas cubanos han dejado de asistir a importantes eventos foráneos, algunos de ellos clasificatorios para otros de mayor envergadura, como Juegos Olímpicos y Campeonatos Mundiales, por falta de financiamiento para costear desde los pasajes hasta las inscripciones.

Nacionalmente también se han contraído eventos y se sabe que el deporte se fortifica sobre la base de la sistematización de su actividad. Ello sin mencionar las constantes quejas por problemas de atención a los atletas de diferentes disciplinas y la carencia de infraestructuras y recursos.

Queda ahora saber establecer las prioridades en el uso del dinero que se obtenga por dichas contrataciones.

Valga decir también que en el caso de los dos espirituanos se trata de hombres que más de una vez dijeron no a las propuestas de contratos mucho más suculentos que los que ahora se proponen, y además no temblaron ante la disyuntiva de jugar, incluso en las Grandes Ligas de Estados Unidos, o recibir el reconocimiento de su pueblo.

Por tanto, el lejano Oriente nos resultará más cercano. Aplaudamos con la misma intensidad los batazos que de seguro deben salir del swing de esos dos espirituanos ahora con trajes japoneses.

3 comentarios

  1. Buen articulo, hace falta nos mantengan informados. gracias

  2. 23 de mayo y no hay más noticias de Cepeda,hasta cuando no sean tan morosos.

  3. buen artículo;sin dudas son de los mejores peloteros en la última década en Cuba, las decisiones de jugar o no en la MLB las veo genuina no solo en sus casos sino en los que sí la juegan, cada persona tiene sus propios criterios, intereses y han tenido sus propias circunstancias y criticarlas o atacarlas solo es labor de mediocres, en él aspecto netamente deportivo que es lo que debe interesar se ve como una oportunidad de nutrirse de un beisbol completamente distinto ( desde sus entrenamientos, disciplina, y tecnología aplicada al deporte) todo esto redunda en una filosofía y método que ha hecho de Japón una potencia en este deporte y además el público Japones acude masivamente a sus enormes estadiums ,siendo en todos los sentidos un éxito total.
    Creo que ambos van ha tener buenos resultados y en lo económico seguro que será una tentación para los demás atletas que ahora verán otra opurtunidad más alcanzable y por ende se esforzarán más, se debe ser serio en este sentido para no malograr lo que ha nacido bien.
    El pasado sábado Cepeda conecto jonron y fue muy ovacionado,se vieron sus compañeros de equipo muy contentos con él y ganaron ese juego.

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