Baloncesto en tríos toma auge en tierras espirituanas

La nueva modalidad del básquet 3×3 toma auge en tierras espirituanas. Jatibonico es un ejemplo en la práctica de esta disciplina

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El baloncesto 3×3 y se expande por todo Sancti Spíritus, como una réplica del mundo. (Foto: Vicente Brito/ Escambray)

Sin más mediaciones que el placer y la práctica deportiva, Yanoski del Valle, Ernesto Luis Barreira y Alexei León arman un piquete de tres. Dentro y fuera de las canchas de básquet, situadas a un costado del complejo recreativo-cultural de Los Olivos, otros jugadores convierten canastas o afinan puntería.

Para Del Valle, quien antes fue luchador, es una forma de concretar algo que le gusta “porque es más divertido, hay que correr menos y uno se desplaza mejor”. Barreira, carpintero de oficio, dice que las canchas se llenan “hasta que oscurece ya que no hay luz, por tanto, nos tenemos que ir más temprano”, mientras León reparte sus horas como cuentapropista, facilita la pelota “que nos dio el comisionado provincial” y ejercita lo que hace desde niño. “Jugamos a no perder”, explica y así se percibe la adrenalina que destila cerca.

Antes todo acontecía en plena calle y casi hasta sin aros, sin canchas. Entonces era el baloncesto de la guerra, la guerrilla o a la piña. Hoy tiene nombre oficial: baloncesto 3×3 y se expande por todo Sancti Spíritus, como una réplica del mundo.

PININOS

Hijo pequeño del baloncesto tradicional de cinco jugadores, la práctica espontánea de esta modalidad es quizás tan añeja como su “padre”. A fuerza de tantos practicantes se instituyó con sello oficial en el 2007 en los Juegos Asiáticos de Interior. Luego se sucedieron competiciones en varios países como República Dominicana e Indonesia y fue incluido en el cronograma de los Juegos Asiáticos Juveniles y de los Juegos Olímpicos Juveniles.

Hace seis años se crearon los Mundiales Sub-18 y el Tour Mundial. También existe el 3×3 All Stars, el Campeonato Mundial y las clasificaciones al Tour Mundial. La Federación Internacional de Baloncesto (FIBA) aspira a un salto más gigantesco y se inscribió en el listado de aspirantes a las Olimpiadas del 2020 en Japón.

Aunque los jugadores de “esquina”, como los de la cancha espirituana, no tienen, por ahora, tan caros anhelos, sí se auxilian de los reglamentos propios, definidos para el nuevo deporte como dividir la cancha del baloncesto normal en dos con sus delimitaciones, un solo aro y partidos de 10 minutos de duración, o uno adicional de dos minutos, de no conseguirse el máximo de puntos reglamentarios.

A tono con la fiebre internacional, Cuba ya organiza torneos competitivos y también de exhibición en uno y otro sexos. Sancti Spíritus asimila este producto global de la FIBA que impulsa proyectos para incentivar su práctica.

“Hace unos dos años que aquí cogió mayor fuerza. La idea es que este proyecto se aplique no solo en la categoría social, sino desde las enseñanzas primaria o secundaria. Estamos organizando competencias provinciales, pues hoy se practica en casi todo el territorio, con mayor auge en Fomento, Sancti Spíritus, Trinidad, Cabaiguán, Yaguajay y Jatibonico; a pesar de que incentivamos topes entre los municipios, en general hay poco apoyo”, expresa Carlos Placencia, comisionado provincial de baloncesto.

Ya la tierra del Yayabo acogió una clínica nacional donde se impartieron conferencias sobre la disciplina. De momento, un trío espirituano clasificó para un campeonato nacional con carácter competitivo donde pugnarían dos equipos por región: Pinar del Río y La Habana, por el occidente; Villa Clara y Sancti Spíritus, por el centro, y Guantánamo-Santiago de Cuba, por el oriente.

“Estamos realizando convocatorias para que se sume todo el que quiera, pues necesariamente no es preciso que se haya practicado baloncesto de cinco porque las reglas se asimilan rápido y es fácil de jugar”.

A PEQUEÑA ESCALA

Uno de los cuarteles generales del 3×3 se asienta en Jatibonico, donde se advierte una explosión singular, gracias al rescate de la cancha de baloncesto, con iluminación y graderío incluido, lo cual atrae público en horas nocturnas.

“Es como una explosión —ilustra Francisco Harry Sarría, metodólogo del sistema competitivo en ese municipio—. Ha cogido mucha fuerza. Acá se reúne mucha gente, sobre todo después de las cuatro o las cinco de la tarde hasta las nueve y pico de la noche, tanto para practicarlo como para disfrutarlo.

“Tenemos un grupo de formación, los utilizamos primero en el conocimiento del basquet cinco, vamos viendo los talentos y de ahí se van incorporando al 3×3. Abarcamos todas las categorías. Tenemos grupos de 30, 40 y 50 muchachos porque pertenecen a las escuelas tanto primarias como secundarias básicas”, añade Harry Sarría.

La intención de techar la instalación y aprovecharla no solo para la práctica del baloncesto, gracias al proyecto Lorenzo Fariñas, debe atraer más adeptos a esta disciplina. “Queremos expandirlo mucho más, organizar torneos de larga duración como tenemos en el fútbol”, concluye Sarría.

VISIÓN FUTURA

Con la enorme ventaja de ser el jefe de arbitraje del baloncesto en la provincia, Paulino Aguilar, principal promotor del proyecto del 3×3 en la provincia, visualiza el futuro.

“Trabajamos con varios grupos aquí en Jatibonico, pero cuando hay topes o competencias nos movemos para Sancti Spíritus. Varios de los muchachos que lo practican tienen mucha calidad, incluso son mejores que los que se ven jugando por televisión, pues en el último torneo que hicimos vimos cómo dominan la técnica, son muy rápidos y cuando clavan las pelotas es un espectáculo”.

Puede que la FIBA convenza al COI de instalar al 3×3 en los listados japoneses, como ya lo hizo el voli de playa, que le disputa seguidores a su hermano de sala, pero mientras se concrete la ambición, valga por estas guerrillas callejeras que animan las tardes espirituanas de la mano de una opción válida para emplear el tiempo libre.

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