Escuelas cinco estrellas

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A los maestros les toca enseñar e insistir en el cuidado de la propiedad social. (Foto: Carlos Luis Sotolongo/ Escambray)

Más que un snobismo, una perniciosa costumbre está caminando aulas adentro : pretender que la economía familiar asuma gastos que no le correspondenTengo una amiga que a ratos desearía encontrar una botija repleta de monedas de oro en el patio de su casa para evitar el temblor en las piernas cuando su hijo llega de la escuela. “Que si 5 pesos para comprar un ventilador, que si viene tal fecha y van a hacer un intercambio de regalos, que si deberían pintar el aula porque las paredes están sucias”, me cuenta no con tono de lamento, sino con la resignación de quien sabe que es mejor nadar a favor de la corriente.

Lo que sucede aulas adentro puede convertirse en una verdadera pesadilla. ¿Responsables? Prefiero asirme a aquello de que tanta culpa tiene quien mata la vaca…

Teléfono en mano, Escambray contactó con directivos y maestros de diferentes municipios de la provincia para aquilatar la envergadura de un fenómeno donde cada quien defiende con vehemencia su punto de vista.

“Mira, para nadie es un secreto los altibajos por los que puede atravesar el presupuesto de Educación. Hay maestros que te dicen que fue iniciativa de los padres”. “Todo eso está muy lindo, pero a la hora de la verdad nadie quiere tener una escuela con una imagen deplorable. Te exigen porque las aulas estén lo mejor posible. Uno explica a los superiores las limitaciones con los recursos. Te dicen que existen alternativas. Entonces, no te enseñan el mono, pero sí la cadena”, refirieron los funcionarios.

Del otro lado, los padres. “¿Tú sabes qué es lo que pasa? que mi hijo no va a pasar los trabajos que pasé yo porque no me da la gana”. “¿Yo no estoy en contra de que el niño estudie con la mayor comodidad posible, pero de ahí a recoger 2 CUC para comprar dos ventiladores porque el aula es muy grande, me parece demasiado, tanto por parte de la delegada de los padres como de la maestra que lo permite”. “La fiesta del 4 de Abril se montó casi en 100 pesos: intercambio de regalos y un plato por alumno”. “No todo el mundo puede estar dando cierto dinero cada tres meses o menos, pero si el mío no lo da, se marca, como se dice. Él no puede ser menos que los demás”. “Por si acaso, yo voy guardando mi dinerito para el próximo curso, que es cuando empieza mi hija, porque con estos truenos…”.

Luego de escuchar más de una vez las opiniones, no puedo evitar la nostalgia de mi tiempo estudiantil. Por aquellos días todo se resolvía con un jarrito de azúcar blanca, un huevo, 5 pesos en moneda nacional, cuatro brochazos de cal para mantener limpias las paredes y algún donativo de una frazada para el piso.

Mi escuela jamás vio un ventilador (ni siquiera ruso), ni búcaros en las mesas, ni excesivas flores plásticas, ni cortinas de lujo, ni un tapetico para el televisor. Hasta ahora, no tengo noticias de ningún antiguo colega con daños cerebrales por las altas temperaturas. Y ya por esas fechas se hablaba del agujero en la capa de Ozono.

Aunque parezca lo contrario, las leyes no han cambiado. Lo confirma Julio Castillo Hernández, jefe del Departamento de Inversiones en la Dirección Provincial de Educación: “Está prohibido que los profesores recojan recursos o dinero para reparaciones u otro fin. A veces hay atrasos con los cronogramas de mantenimiento, pero siempre se cumplen, más tarde o más temprano.

“Los familiares pueden ayudar en trabajos voluntarios para la higienización de los locales o apoyar en una obra de acuerdo con sus aptitudes, pero no puede exigírseles contribución monetaria alguna. Más bien les toca enseñar e insistir en el cuidado de la propiedad social. También deben tenerse en cuenta los conflictos que pueden generar la emulación entre los propios padres”.

Al paso que vamos, no me extrañaría que dentro de poco se entreguen estrellas según el confort de los locales. Por eso las nostalgias vuelven por los días de la austeridad, cuando un detalle era más que suficiente para el profe en la jornada del educador, cuando uno llegaba a la casa con el cuello de la camisa como si hubiese mataperreado en vez de estudiar, cuando bastaban sillas, mesas y pizarras en buenas condiciones para aprender, pese a las ventanas desvencijadas o la puerta con comején.

Pese a las carencias, eran aulas. Aula, el lugar sagrado para descubrir la vida, no instalaciones signadas por una comodidad desmedida que, a fin de cuentas, no garantiza la aprehensión de conocimientos.

10 comentarios

  1. Nuestras escuelas ya son escuelas privadas, funcionan como propiedad personal de maestros, directivos, técnicos de mantenimiento, dirigentes de educación, limpiapisos y bedeles. Como los hospitales a veces parecen propiedad personal de médicos y enfermeras, los autos y camiones de las empresas propiedad de los choferes, los hoteles propiedad de los gerentes, las carnicerías,bodegas, tiendas y mercados como propiedad de administradores y empleados, y hay quienes parecieran tener la propiedad del país completo.

    Yo estoy por el acceso libre, gratuito y público a la educación, hasta nivel de secundaria. A partir de allí, gratuito pero selectivo, con pruebas de aptitud, según capacidad e intereses del país, para escuelas técnicas, preuniversitarios y universidades.

    Pero este acceso no es hoy ni libre, ni gratuito, ni público, por cuanto cada vez más estos fenómenos que antes se producían principalmente en la capital, en barrios de contrastes sociales marcados (no en los barrios marginales ni en los opulentos, sino en los de mayor movilidad social en ambos sentidos) ya están extendidos a todo el país.
    La presión social e influencia mercantilista, monetarista, sobre nuestros niños, es brutal.
    Luego alguien se extraña que muchos jóvenes estén “flojitos” de valores morales o quieran emigrar a donde haya más plata, así sea alaska o australia, en el fin del mundo.
    La cuestión no está directamente relacionada con el salario de los profesores, pues los regalos al profesor no tienen nada que ver con comprar un split-system (caso real, más crudo que los ventiladores) o aires acondicionados de ventana, para las aulas. Cuando al padre que trabaja en una constructora se le pide que “resuelva” la pintura, se le está pidiendo que ROBE.

    Esto tiene un antecedente, desde los años 90, impulsado por el mismo Ministerio de Educación, cuando a los estudiantes de preuniversitario se les proponía la creación de las llamadas “residencias estudiantiles”, donde a cambio de arreglar albergues en ruinas, podían vivir seis en un albergue, en vez de los acostumbrados 60, con refrigerador, televisor, camas, baños arreglados y otras comodidades, en vez de literas. Al irse los estudiantes por culminar su etapa, quedaba el albergue “de alta” para la escuela. Similares iniciativas ocurrieron en universidades y técnicos medios. Aquellos estudiantes de 15 a 18 años, son los padres de hoy, tras 20 años de lapso. Tienen la forma de arreglar SU problema que les inculcó el mismo Estado. Que arregla los problemas también de esa forma.

    Sería curioso añadir, que en algunas primarias habaneras hay bailes de vals, con trajes para los niños, invitación a directora y maestras, regalos mucho más caros, y que por supuesto siempre hay algunos que no van “por estar enfermos”. Otra arista, es que muchas veces la delegada o delegado de los padres, los líderes de opinión, casualmente son tanto amigos de la maestra o director, como socios de payasos, rentadores de trajes, fabricantes de cakes, djs, y sacan provecho monetario de todo esto. Son los inventores de los pre-15, “pero cómo a tu hija no le vas a celebrar los pre-15?”. Los hijos de “mulas” llevan los catálogos y muestras de productos, los exhiben en su cuerpo, a la escuela.

    Ahora hago una pregunta: Si ud. en vez de pagar regalos (sobornos e “impuestos sociales”), contribuir a la malversación y despilfarro del presupuesto de educación al usurpar las funciones que debe realizar el estado con la plusvalía e impuestos que obtiene de ud. mismo, razón por la cual su salario e ingreso son bajos, porque se destinan supuestamente a “educación, salud, etc.” y hacer que su hijo resista la presión de grupo y social, tuviera, como establece la Carta de Derechos Humanos de la ONU, la posibilidad de elegir el tipo de educación que quiere para su hijo (En Cuba ello se garantiza mediante el gobierno del pueblo), ¿no pagaría por ello? No preferiría pagar de una vez 1000 pesos al mes a una escuela con buenos profesores, entrenadores, aulas, y no hacerles ningún regalo ni tener que pintar la escuela? Bueno, esa es la ilusión de los que sueñan con el capitalismo, pero es una ilusión.

    Con los antivalores creados hoy en la sociedad cubana, incluso en esas escuelas pagadas (aún no he dicho si privadas o estatales) nuevamente volverían los regalos a profes, peticiones a los padres, sobornos, discriminaciones y la madre de los tomates. Aún cuando el profesor ganara 100000 al mes o tuvieran un presupuesto de un millón al año para la escuela.
    porque cuando el delito y la inmoralidad ganan espacio en el cerebro y hábitos de alguien, sigue robando y plegándose al dinero y al poder, no importa cómo viva ni cómo trabaje.
    Es muy difícil que la persona cambie, hacen falta muuuuuchas generaciones.

    Porque el problema principal es moral, es de valores humanos. Y no es un problema de los profesores, es un problema de la sociedad cubana completa, como los ejemplos que puse antes, de todos los sectores. Es el problema de la indefensión del individuo ante el estado o la sociedad o la mayoría, incluso si el estado, la sociedad o la mayoría transgreden sus propias normas escritas. Es el problema de una falta de representación real y ejercicio real de poder.
    La Asamblea Nacional, hace bien en hablar de los precios del agro. Haría mejor en también hablar de esto, de los bukenkes que extorsionan a los choferes de alquiler, de la responsabilidad penal por muertes en accidentes de tránsito, de los encargados de la reparación e iluminación de las vías, de la precariedad de muchos contratos de trabajo en el turismo, con tiempo muerto incluido y todo, de todos los fenómenos que desgarran a Cuba y que se ven siempre desde otra arista.

    Ud. debe pintar la escuela, alimentar al médico y al maestro, donar al programa materno infantil, a las MTT, donar sangre, ir a los actos, trabajar mucho, emplear medios personales para trabajar aunque estipulen que debieran dárselos, combatir las ilegalidades, los mosquitos, limpiar el placer de la esquina, embellecer la escalera del edificio, esperar pacientemente por trámites y documentos, volviéndolos a hacer a su costo cuando por un error de alguien los inhabilitan o pierden, y al final debe dar gracias por todo mil veces, flagelándose.

    Con el dinero suyo, papá o mamá que lee esto, con la plusvalía que sacan de su trabajo estatal, el impuesto que paga como cuentapropista, los trámites y pagos que le imponen al visitar Cuba como emigrado, supuestamente se financian las escuelas cubanas. Y hay para “compartir lo que tenemos”, escuelas para estudiantes extranjeros pobres, con habitaciones y aulas muy superiores a las que disfrutan los cubanos. bonita forma de compartir!

    Es inmoral pedirle a nadie nada. Es inmoral exigir nada a la escuela cuando no se dan recursos. Es inmoral premiar el robo, la malversación, el mercado negro o el soborno, léase recursos destinados a las aulas o regalos y fiestas para maestros. Es inmoral pedirle a trabajadores del turismo o de cualquier parte, que donen cual caridad burguesa de antes de 1959, dinero para el cáncer, escuelas, etc. cuando gran parte de sus ingresos van al estado porque este afirma financiar todo ello. Por tanto, hablamos de una sociedad en quiebra moral, de instituciones inmorales. De una gran hipocresía. Que puede ser mejor o peor que otras sociedades, eso no me importa, me importa como es, no pueden ponerme a escoger esto o aquello, quienes en su época dijeron había opciones nuevas impensadas. Es lo mismo que el aporte a las MTT, cuando las FAR maneja tantos hoteles, empresas y hay un presupuesto e impuestos para la defensa, dentro de los impuestos generales. El problema no es de la visita, o merienda, o salario, o ventana, va al fondo, a la esencia del asunto. El problema es moral. los cuatro pilares morales de la sociedad (familia, escuela, partido y religión) están en crisis hoy en Cuba, llenos de oportunismo y antivalores.

    Acaso queremos que nuestros hijos reciban una educación inmoral, hipócrita, de doble moral?
    algunos hablan de escuelas privadas, otros de religiosas, otros de los camilitos. Todo eso son parches e ilusiones de sectores específicos al problema real de valores en la Cuba actual, y la indiferencia y falta de voluntad política para resolverlo, por cuanto con tumores no se puede curar el cáncer, es necesario extirpar de una vez y volver a empezar. De cero. Revolucionarlo todo de nuevo.

    Puede sonar loco, pero a veces parece que es mejor no tener hijos en esta Cuba.
    Para que se deformen como seres egoístas o tener que aislarlos, mejor no darles la vida, no soltar otro “mente-tenis” al mundo.
    Tras esta línea alguien dirá: Qué cruel, generalizador! Mis hijos no serán así porque son lo que uno les enseña….
    Igualito pensaron los padres de los padres actuales, de los maestros actuales, de los que habla el artículo. Las personas adquieren los valores en el hogar, pero se parecen por lo general más a su tiempo que a su familia. Y cómo es nuestra realidad en Cuba hoy?

    “Más si adorar piensas, al rey amarillo, muere conmigo! Vivir impuro, no vivas hijo!”.
    Frase martiana. Por cierto, la natalidad ha descendido….

  2. Idalberto.Cabrera Prieto

    Hace apenas unas horas recibí de mi amigo y hermano Arquímedes León Roja, su valoración sobre ´´Escuelas cinco estrellas´´ del miércoles, 11 de mayo del 2016 en Escambray; y se lo pedí para que lo vieran todos los educadores, padres, comunidad en general. Dice así:
    Esas no son nuestras escuelas.
    Soy un educador con 46 años de trabajo. Ejercí mi profesión en La Sierpe durante 19 años y el resto en el municipio Sancti Spíritus donde aún sigo siendo un educador con el anhelo de tener una sola estrella aunque sea una réplica de la que usó Martí para que brillara más alta en su frente al ponerse de pie sobre el yugo. Esas son nuestras ESTRELLAS. Esas, que las ganamos en Cuba y en cualquier lugar del mundo donde han estado los educadores cubanos.
    Por qué se cuestiona tanto la labor que hacemos y se quiere empañar con alguna entrevista o con un poco de tinta en un papel.
    Por qué hablar de las manchas del Sol y no de la luz que nos da. Estoy molesto, no merecemos eso.
    Cuántas entidades con más de cinco estrellas hay en el territorio y no salen a brillar. Pienso en salud, construcción, la vivienda, gastronomía, comercio, la propia justicia. No sé cuántas podría señalar.
    No le veo la gracia a la caricatura que acompaña al escrito. Me da nostalgia al pensar en una niña lejana donde hace alrededor de 30 años cumplí misión internacionalista dando clases. Su rostro no representa la alegría de una pionera cubana. Si le preguntaran a cualquier niña nuestra en la puerta de su escuela- eres tú- respondería negativamente con su cabeza y luego dijera un rotundo Nooooo……..
    Nuestros MAESTROS son cinco estrellas sin la preocupante de lo que piense Carlos L. Sotolongo o el que firma M K A en la grosera caricatura. Esas no son nuestras escuelas.
    Nuestras aulas siguen siendo el lugar sagrado para descubrir la vida. Esas, como la mía del año 70 cuando realizamos una cena martiana costeada por los padres.
    Los docentes no necesitamos instalaciones signadas por comodidad desmedida. Nuestra palabra y ejemplos garantizan lo que cualquier niño necesita.
    No aspiramos a estrellas por el confort de los locales. Seguiremos llevando dentro nuestras estrellas que algún día, quien sabe no tan tarde, algún periodista deje brillar. Las cinco estrellas del sábado 14 de abril de 2016 que resaltan aplastando unos libros las dejamos para algún periodista que no haya logrado conseguir alguna y cuente con vivir en el estrellato.
    Busquen, indaguen y luego valoren cuales son las verdaderas estrellas que brillan en nuestras escuelas. Visiten la localidad de Paredes y cuenten las estrellas que tiene el Dtor de su escuela a pesar de sus dos muletas para andar. Esas si son nuestras escuelas.
    .
    Arquímides León Rojas
    Y concluye con su dirección para quien desee comunicarse con él, a la cual adjunto mi correo para lo mismo idalberto.cabrera@ta.ss.rimed.cu

    Quinta del Oeste# 95 e/ Segunda del Oeste y Camino del Guajén. Rpto Colón Sancti Spíritus. Espero mi opinión tenga tanta suerte y alguien la pueda leer algún sábado en el Escambray. Los maestros espirituanos se sentirán complacidos y nuestros padres también. Eso posiblemente evite que algunos docentes abandonen su titánica obra.
    Yo quiero agregar algo nos legó Albert Einstein: En una reunión de amigos Einstein comenzó a tocar el violín, por el cual sentía afición, en algún momento, un caricaturista de viñetas que lo observaba comenzó a reírse de su forma de tocar el violín. Einstein se acercó al dibujante de caricaturas cómicas y le espetó: “Está muy mal eso de reírse del trabajo de otros… yo nunca me rio con su trabajo”. Hipotéticamente yo soy el violinista y MKA es el caricaturista.

  3. Cuando se trata de acomodar a mi hijo(a) hare cuanto este en mis manos, es una realidad que con los infernales calores que están haciendo, estar dentro de un aula a lo que menos le prestará atención es a la clase. Pudiera el periodista comprobar que escuelas que antes tenian ventanas en ambos laterales ahora tienen en uno solo y el otro con zelocias, producto a que no se les dio mantenimiento o el comejen hizo de las suyas, nadie se imagina que calor hace en un aula así. Pero más que todo eso en los ultimos cursos se a tomado como un estilo que cuando hay visita nacional o provincial se pida por aulas, años, etc, algún plato para la merienda de la visita, eso si que nunca ocurrió en ningun momento de nuestra enseñanza, supongo que para eso Educación si tenga un presupuesto o que a esa visita le paguen una dieta para su almuerzo, como esta legislado.

  4. Es triste la realidad relatada, pero es la real verdad. Ya hay familias que ven momentos del curso escolar como etapas atormentadoras para la economía familiar, por ejemplo, la fiesta del grupo por el día del educador, la fiesta del 4 de abril y la de fin de curso. Se recoge mucho dinero por estudiante durante todo el curso y luego hay que llevar platos porque el dinero es para regalos para los maestros y profesores (para cada uno). Lo triste de esto es que el profesor o la maestra están consciente de lo que hacen los padres en su aula, e incluso como el que no quiere las cosas sale del aula cuando se está organizando la fiesta para no verse enrolado, pero lo cierto es que en su espacio se está tramando esta contraproducente actividad. He visto como niños llevan regalos jugosos y otros no lo pueden hacer y de estos últimos muchos optan por no ir a la actividad por lo que quedan excluidos de estas. ¿Qué medidas van a tomar las Direcciones Municipales Provincial de Educación? ¿Que acciones van a desarrollar para controlar que estos pasajes no sigan ocurriendo en nuestras escuelas y aulas? ¿Cómo vamos a educar en valores bajo estas circunstancias? Esperemos que en este fin de curso las actividades sean más sencillas que llegue más al corazón de los niños y no a los bolsillos de la familia. Gracias por el artículo y que lo discutan en las escuelas.

  5. Eso es así como lo expresas y todo el mundo lo sabe y nadie lo ve, conozco niños que el día de la actividad final de curso no van porque no tienen un regalo o porque no pudieron dar el dinero.

  6. Es cierto que esas cosas ocurren en las escuelas y es muy lamentable para el sector educacional e irritante para los padres que tienen que destinar salario a cuestiones que antes las asumía el presupuesto de educación.
    El trabajo periodístico me parece real pero muy ligero, una investigación de ese tipo y de ese tema no puede quedarse en citar algunos ejemplos y palabras de calle.
    Donde están los nombres de esos directivos, maestros y padres que supuestamente opinaron, cuales son los supuestos municipios donde se recogió información. Con tantas escuelas que hay en Sancti Spiritus por que no se fue a ellas, en vez de llamar por teléfono.
    Escambray tiene acostumbrado a los lectores a ser profundo, llegar a la raíz del asunto, no lanzar las cosas así, a la ligera, porque no se sabe en definitiva a donde apunta el periodista, a quien le toca tomar cartas en este asunto.
    No es correcto meter a todos los maestros en el mismo saco, ni a todas las escuelas, ni a todos los municipios. Hay que hurgar en estas realidades, pero no mirarlas por fuera, ese tema vale la pena analizarlo por la prensa y que entre el sector educacional y la sociedad se enfrente la situación.
    Por qué el periodista se conformó con creer en lo que dice el funcionario de inversiones y no lo comprobó abajo, en las escuelas. Por qué no se le preguntó a los directores de escuelas y maestros cada que tiempo Educación le asigna pintura u otros recursos a ese centro.
    Nunca he oído decir que en la sala F o H del Hospital a los pacientes y acompañantes les pidieron dinero para comprar la frazada para limpiar el piso. Entonces, por que en las escuelas si se pide.
    Pienso que la solución no le toca a los padres, ni tienen que sufragar ventiladores y luces para las aulas. Eso es una responsabilidad de educación. Por que el periodista no hurga mas en el presupuesto de educación, como se reparte, que se respalda y que no, antes de someterse a emitir juicios adornados.
    Antes, cuando las aulas eran aulas como se dice ahí, el estado se encargaba de las luces, los llavines, las colchas de limpiar, etc, etc… habría que ver si los padres no ayudaran al maestro a comprar hasta algo tan simple como un cesto de lata, como estarían las aulas, serian corrales de puercos, porque durante cursos y cursos, que los padres ayuden ha sido la única vía en muchas escuelas para que estén pintadas. Pregunten, comprueben y ya verán.
    Una cosa es aspirar a comprar ventiladores de shopins, adornos innecesarios y caros regalos para los profesores y, otra, un aula sin luz, porque educación no la repone y entonces los alumnos dando clases en tales condiciones.
    Algo no me deja claro ese artículo: se quiere ayudar a resolver un problema o a debilitar más la figura del maestro. Resulta que ahora el maestro es el culpable de que las paredes se ensucien y para colmo, lo ridiculizan con eso de que tanta culpa tiene quien mata la vaca…
    Vale el trabajo, pero regresen al terreno, investiguen, busquen la causa de esos problemas y la historia de esa pedidera de dinero. Hasta donde conozco, en las universidades, cuando termina la discusión de la tesis, es un habito también los regalos para el tribunal, el oponente, tutor … y brindis incluido. Acaso eso no lo pagan también los padres.
    Ya que han hablado de este tema, por qué no hacen referencia a la universidad y esa casi obligación de que los padres tienen que terminar comprando una computadora para el muchacho. Eso es casi igual que dar dinero para comprar ventiladores para el aula donde estudia el propio hijo de uno. La escuela es cuestionable y, aquello no.

  7. La mentalidad del hay que resolver. Cabe preguntarse los controles sobre esos ventiladores que se compran con el dinero de los padres. pasan a ser parte del inventario de la escuela? o un buen dia puede desaparecer uno y nadie darse cuenta?

    Al final, ya lo dijo Quevedo “Poderos Caballero es Don Dinero”. Falta poco, poco falta que aparezca una escuela privada, y entonces ya veremos como se pone la cosa.

    Los hijos del duen~o del paladar o del hostal en una escuela con todos los recursos, el hijo de bombero en una escuela cayendose a pedazos.

    Ponganle el nombre que quieran, academia, respasadores, alianza francesa, etc, etc, etc pero independientemente del nombre seran en la practica escuelas privadas.

    Tiempo al tiempo.

  8. ⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️ Para el articulo. Sencillo pero con humor.

  9. Desgraciadamente eso sucede asi, e incluso hay hechos mas graves y vergonzosos y es el relacionado con el regalo al educador, que por el monto del mismo se hace la diferencia en el trato y la calificacion del niño, esto esta sucediendo lamentablemente.

    • y seguira sucediendo cada vez mas. El problema fundamental es que a un maestro por pararse delante de un aula a ensen~ar y a preparar a los que son el futuro del pais se le paga una real miseria.

      Un maestro si se limita a su simple salario si quiere ir una semana de vacaciones a Varadero no se la puede pagar, si quiere ir un sabado a comer con la familia a un paladar se queda sin comer el resto del mes, si quiere comprarle on XBOX a su hijo sencillamente no le alcanza ni con el salario de 4 an~os.

      Pero mientras el maestro a duras penas sobrevive con el salario, “Pancho el carretillero” si tiene para ir a Varadero, si tiene para ir a comer fuera todos los fines de semana y si le alcanza para comprarle el ultimo XBOX a su hijo.

      Tiempos atras los estudiantes decian de algunos maestros cuando ponian examenes muy dificiles que daba clases de a centavo y las cobraban a peso. Parafraseando en la realidad economica actual de la isla podemos decir que “esperamos que los maestros den clases de a peso pero se las pagamos a centavo”.

      Vamos que a estas alturas un maestro tenga que pedir dinero para un ventilador para el aula da VERGUENZA!

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