¿Desde cuándo Sancti Spíritus es ciudad? – Escambray

¿Desde cuándo Sancti Spíritus es ciudad?

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La ciudad guarda con celo su tesoro patrimonial. (Foto: Vicente Brito/ Escambray)

La villa del Yayabo, próxima a su 503 cumpleaños, fue de hecho ciudad desde finales del siglo XVIII, pero solo se le concedió ese título en mayo de 1867 por “gracia” de Isabel II, reina de España

El 24 de julio de 1867, el señor don Ramón Portal, gobernador superior civil de la villa del Yayabo, recibió en su oficina del Ayuntamiento local una comunicación que lo llenó de júbilo: el 12 de mayo de ese año, su Majestad Isabel II, reina de España, concedió a Sancti Spíritus el título de Ciudad. 

Ante tan estimulante noticia, el alcalde convocó de inmediato un Cabildo Extraordinario para el 27 de julio, con el propósito de dar a conocer oficialmente la buena nueva a los señores concejales y, por extensión, a todos los espirituanos, lo que quedaría consignado en Acta Capitular con esa fecha.

No existen referencias sobre cómo acogió la población, ocupada en la lucha diaria por la supervivencia, aquella novedad que le llegaba a solo un año y meses del estallido el 10 de octubre de 1868 de la Guerra de los Diez Años; lo que sí estaba claro era que, si bien el título podía influir en la asignación de recursos por parte del Gobierno de la colonia, muy raramente los beneficios llegarían al ciudadano común.

OPINAN DOS HISTORIADORES

Acerca de lo demorado de esta decisión de Su Majestad, la reina, coinciden —aunque no exactamente— dos historiadores de la Ciudad de Sancti Spíritus. El ya fallecido Orlando Barrera Figueroa plantea en su libro Sancti Spíritus, sinopsis histórica, lo siguiente:

Se trató de un “tardío reconocimiento de título de ciudad a Sancti Spíritus. Desde hacía 215 años la villa espirituana por extensión territorial, demografía, instituciones, comercio e industria tenía sobrado derecho a poseer este título, pues según el real reglamento tal dignidad merecían las poblaciones poseedoras de los atributos antes mencionados”. 

La existencia de esas condiciones mínimas y el hecho de ser Sancti Spíritus, con el 33 por ciento de la población, el centro de nueve partidos judiciales conferían a la villa del Yayabo los requisitos para ser reconocida como ciudad. Es decir, el municipio cabecera era el centro además de los partidos de Banao, Jíbaro, Jatibonico, Tuinucú, Ciego de Ávila, Iguará, Neiva y Morón.

La decisión real no fue la única providencia demorada de la corona española en el caso de esta localidad, fundada el 4 de junio de 1514 por el Adelantado Diego Velázquez, ya que, según Barrera, “el 25 de noviembre de 1844 se creó la Tenencia de Gobierno en Sancti Spíritus, tras 65 años de estarse exigiendo tanto al Gobierno de la Capital como a la monarquía”.

¿Qué factor influyó en que por fin a la metrópoli adoptara tal decisión?, Barrera colige que se debió a la situación política imperante en la entonces calificada de “siempre fiel Isla de Cuba”. Lo cierto es que en el citado año 1844, la villa espirituana contaba con un área de 10 caballerías, en las cuales existían 68 calles, 133 manzanas, 16 casas de alto y 1 150 de una planta, 100 de techo de guano, así como dos hospitales, una cárcel, un teatro un cementerio y cuatro puentes.

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Ñeñeca: Con enlace por tierra, por ferrocarril y mediante el puerto de Tunas de Zaza, entre otros atributos, Sancti Spíritus reunía los requisitos para ser ciudad. (Foto: Vicente Brito/ Escambray)

María Antonieta Jiménez Margolles, actual Historiadora de la Ciudad, estima, por su parte, que en 1867, durante la administración del Gobernador general Jacobo de la Pezuela, ya Sancti Spíritus era, de hecho, una ciudad que contaba con un ferrocarril que la unía con el puerto de Tunas de Zaza, varias iglesias, un teatro, varios puentes, incluido el del río Yayabo, el edificio del Ayuntamiento, así como plazas y parques.

Por aquella fecha se estaba construyendo el acueducto municipal y existía un plan de mejoramiento del entono urbano que incluía calles y espacios públicos. Además, había una cárcel nueva que era a la vez depósito de cimarrones, concurrían dos hospitales, escuelas públicas y varios periódicos, encabezados por El Fénix.

En resumen, concluye la historiadora: “Antes de 1867, Sancti Spíritus contaba con escudo —en 1822— y otros elementos, pero le faltaban otros atributos más bien formales, pues ya tenía desarrollo urbanístico, demográfico y de otro tipo que influyeron notablemente en que la villa recibiera el título de ciudad”.

SIGLO Y MEDIO DESPUÉS

Mucha agua ha corrido desde entonces bajo el histórico puente del Yayabo y mucho ha crecido la que fuera villa del Santo Espíritu, pues el área total de la ciudad comprende 1 763.5 hectáreas, donde se ubican numerosas edificaciones, muchas de ellas de techo de placa y sitios de valor patrimonial y arquitectónico. Hoy la villa es el centro de una provincia que cuenta con otros siete municipios.

La cabecera provincial posee cinco Consejos Populares; ellos son: Parque, Jesús María, Colón, Olivos y Kilo-12. En total el municipio comprende 54 asentamientos, de los cuales cuatro son urbanos —Sancti Spíritus, Banao, Tunas de Zaza y Guasimal—, en los cuales funcionan 13 Consejos Populares y 144 circunscripciones electorales.

De acuerdo con datos del Censo de Población y Viviendas realizado en el 2012, la ciudad es por su población la capital provincial menos poblada del país, sin embargo, en ella se concentran casi la cuarta parte de los moradores de la provincia, siendo el municipio de Trinidad el único conglomerado urbano que se le aproxima.

Dotada con tres carreteras de acceso, un ferrocarril, un aeropuerto y varias industrias, Sancti Spíritus es a casi 503 años de su fundación, una localidad que se proyecta al presente y al futuro, pero que conserva con celo su patrimonio, cuyos exponentes ya existían hace siglo y medio cuando obtuvo el título de Ciudad.  

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