Enseñanza artística en Sancti Spíritus: Más allá de la academia

sancti spiritus, enseñanza artisitica, escuela de musica, escuela de arte ernesto lecuona
La ausencia de los accesorios de los instrumentos de viento y las cuerdas lacera el proceso de enseñanza. (Foto: Vicente Brito/ Escambray)

La formación de los 200 estudiantes espirituanos que cursan la enseñanza artística precisa aún de un trabajo más integral

Dentro de unos años, el panorama cultural espirituano pudiera cumplir uno de sus grandes sueños: contar con un diverso y fortalecido movimiento de artistas profesionales, egresado de los diversos niveles de la enseñanza artística; un anhelo que todavía precisa de tiempo para la formación y que responde a una estrategia trazada desde este territorio y la nación.

Para nadie es un secreto que, debido a múltiples causas, la mayoría de los graduados espirituanos de la Enseñanza Artística tras cumplir con su Servicio Social deciden abandonar sus derroteros en estos predios. Unos han tomado rumbo hacia la capital u otra plaza cultural fuerte, y otros incluso han apostado por incursionar en labores mejor remuneradas y que nada tienen que ver con las notas musicales, el mundo de las tablas o los colores.

Sin embargo, en la actualidad existe confianza en los cerca de 200 estudiantes espirituanos distribuidos en varios centros del país, de la enseñanza elemental, media y superior, quienes deberán enarbolar en sus mástiles más altos a la cultura cubana.

 

Maestra descendiente de Euterpe (+ fotos)

A juicio de Lillitsy Hernández Oliva, subdirectora de Enseñanza Artística en el Sectorial Provincial de Cultura y Arte en Sancti Spíritus, para ello será decisivo el cambio que se ha logrado en el panorama del sector en el territorio, ya que en la actualidad muestra una infraestructura institucional consolidada, así como el accionar constante de quienes se responsabilizan con su formación, no con visitas sistemáticas a los centros, sino al incorporarlos de una manera activa en los diferentes procesos que tienen lugar en la provincia.

aún existen fisuras que laceran la formación e interés de ese futuro artista profesional para que considere como su primer escenario el territorio que le formó.

Sin embrago, aún existen fisuras que laceran la formación e interés de ese futuro artista profesional para que considere como su primer escenario el territorio que le formó.

ACORDES DESAFINADOS

Un simple recorrido por la Escuela Elemental de Arte Ernesto Lecuona, de Sancti Spíritus, muestra cuánto ha crecido desde sus orígenes. Con 17 líneas vinculadas a la música, exhibe una de las mayores matrículas de su historia y con la adopción de la enseñanza no artística dentro de su jurisdicción, un logro muy necesario, pues así estudiantado y claustro ganan en organización.

No obstante, los papeles y la práctica de la emblemática institución delatan un fenómeno que ocupa y preocupa: ha crecido el número de bajas, tanto por decisiones propias o por no cumplir con los parámetros imprescindibles para estar allí. Un ejemplo de esa realidad es que al concluir este curso solo tres estudiantes, de una matrícula de cuatro alumnos, aspiran hacer pase de nivel.

Una de las principales causas, de acuerdo con parte del colectivo de esa escuela, está relacionada con el programa de desarrollo que se pone en práctica desde el Centro Nacional de Escuelas de Arte, (CNEAR) en todo el país, a fin de formar a aquel individuo en la manifestación artística considerada como una necesidad del territorio donde resida. Una idea macarrónica cuando se sabe que el arte es imposible de imponer.

Y, aunque nadie ha puesto en duda que como toda asignación desestimula, esa decisión persigue formar a un artista que, posteriormente, encuentre una ubicación laboral con la que se sienta útil y complacido, de acuerdo con lo planteado por el Lineamiento 164, aprobado en el VII Congreso del Partido. Un ejemplo de ello fue la graduación de 13 jóvenes espirituanos que hoy imparten clases en la escuela, donde en otros cursos debió buscarse fuerza laboral en egresados de otras provincias.

se precisa revisar el programa de desarrollo para que la asignación de plazas no sea una camisa de fuerza, pues para romper con lo determinado, ya sea a la hora de realizar las pruebas de aptitud o incluso cambiar de especialidad tras entrar en el sistema de enseñanza, se requiere de una serie de pasos burocráticos que conducen al camino más fácil: la deserción del proceso.

Si bien es cierto que el fatalismo geográfico ha impedido el desarrollo profesional de varios artistas por no contar con el espacio ideal para crecerse como creadores, se precisa revisar el programa de desarrollo para que la asignación de plazas no sea una camisa de fuerza, pues para romper con lo determinado, ya sea a la hora de realizar las pruebas de aptitud o incluso cambiar de especialidad tras entrar en el sistema de enseñanza, se requiere de una serie de pasos burocráticos que conducen al camino más fácil: la deserción del proceso.

No obstante, Hernández Oliva opina que se deben poner en práctica varias estrategias para compensar la situación: “Los instructores de arte pueden orientar y formar desde la base al potencial, según la necesidad de ese lugar. De esa forma, podemos lograr que tanto el futuro estudiante como la familia comprendan el fin e importancia de este programa”, opina. 

A esa desafinación en la “Ernesto Lecuona” se le suma, tal y como refiere Elián Ferrer Orsini, jefa de departamento de la especialidad de Música, la ausencia de los accesorios de los instrumentos de viento y las cuerdas de guitarra, tres y laúd. Por ello, resulta común que los familiares desembolsen sumas estratosféricas para su compra o arreglo. Incluso, muchas veces, deben traspasar los límites de la provincia.

sancti spiritus, enseñanza artisitica, escuela de musica, escuela de arte ernesto lecuona
Por segundo curso consecutivo, Sancti Spíritus forma en la enseñanza elemental la manifestación de Danza. (Foto: Vicente Brito/ Escambray)

LA HIJA MENOR

Una de las mejores noticias que ha recibido la provincia en este tema que aborda Vitrales es la llegada, por vez primera aquí, de la enseñanza danzaria. Primero se acomodó en Trinidad, una experiencia que no dejó muy buenos sabores, pero que tras el traslado a la capital provincial encuentra, paso a paso, su esencia.

Para Ailén Priedes Diago, jefa de departamento de Danza en la Escuela Elemental de Arte Ernesto Lecuona, donde existen ya dos grupos, el reto es la palabra de orden de un colectivo con formación como instructor de arte que busca, constantemente, la superación y acercarse mucho más al estudiantado.

“Nos esforzamos y cumplimos con todas las indicaciones del CNEAR y el centro regional. Con poco tiempo de trabajo hemos logrado evidenciar el nivel de nuestros alumnos en los espacios culturales a los que nos invitan”, expresa la joven.

Hoy su departamento, que ya exhibe un tercer lugar en composición coreográfica en el Concurso Regional de Danza, celebrado este año en Ciego de Ávila, carga también sobre sus hombros el desafío de entregarle a la sociedad espirituana la primera gran graduación de quienes integrarán las futuras agrupaciones de esa manifestación, hace pocos años una verdadera quimera.

“Ellos romperán con el tabú de que no somos buenos en danza. Hoy nos preocupa, precisamente, esa ausencia de referentes. Por ello, asistimos a las presentaciones que se realizan en la provincia e invitamos a la escuela a esos grupos o solistas”, añade.

DE COLORES E HISTRIONISMOS

Cuando la Academia de Artes Plásticas Oscar Fernández Morera de Trinidad se fue a bolina, como resultado de la reestructuración que vivió el proceso de Enseñanza Artística en toda la isla, muchos de los artistas espirituanos pegaron el grito en el cielo. Aún les duele la pérdida de un claustro considerado de lujo y la historia de graduaciones con nombres que integran las listas de lo que más vale y brilla en nuestro panorama cultural. No obstante, la inserción de estudiantes en las escuelas de Cienfuegos y Villa Clara ha dado buenos frutos.

Así opina Jorge Luis López Álvarez, presidente del Consejo Provincial de las Artes Plásticas, quien siente alivio de que por la ausencia de creadores profesionales en los principales eventos, desestimulados por el no o escaso pago monetario como premio, esos espacios han sido “asaltados” por los creadores en formación.

A su juicio, el nivel de esas obras que ya han formado parte de diferentes catálogos responde a la calidad del proceso docente y a la rica vida cultural de esas dos ciudades.

No obstante, le preocupa la tendencia de que exista poca preferencia de esos estudiantes para trabajar en una institución.

“Al tener la posibilidad de acogerse al registro del creador, y de esa forma ser artistas independientes, desdeñan la posibilidad de vincularse a una Casa de Cultura o galería, donde es cierto que sus dinámicas burocráticas le roban tiempo para crear”, refiere.

hoy en Sancti Spíritus no existe una preparación adecuada para aquellos adolescentes que aspiran ingresar en esa especialidad en los centros de la Enseñanza Media.

Sobre todo le asusta esa realidad porque, según considera, hoy en Sancti Spíritus no existe una preparación adecuada para aquellos adolescentes que aspiran ingresar en esa especialidad en los centros de la Enseñanza Media.

Mas, tanto a los futuros artistas de la plástica como los de las artes escénicas y músicos que se forman fuera de la provincia les inquieta un tema común: su transportación desde las escuelas a sus casas y viceversa.

Un rosario de calamidades envuelve ese asunto, rodeado de historias de búsquedas e idas de noche, cuando se conoce la  prohibición del traslado de estudiantes en ese horario; choferes que completan la guagua con personal ajeno; indisciplinas de padres y educandos por la mala calidad de los ómnibus; la puesta de los medios de transporte cada 15 días, mientras en las escuelas los pases se hacen semanalmente, por lo que deben venir por sus medios y son, en su mayoría, menores de edad… En fin, un tópico álgido.

“Eso es resultado de que esta es la única provincia que no se encuentra insertada en el sistema de Transporte Escolares para traer a nuestros estudiantes. Llevamos dos años a nivel nacional haciendo los trámites y, aunque nos dicen que todo se solucionará, la realidad es otra. Mientras esperamos, el Gobierno provincial le dio la tarea a Transporte; pero, como tiene otras funciones con el mismo número de guaguas, se producen esas incongruencias que realmente provocan grandes insatisfacciones”, explica Lillitsy Hernández Oliva.

Mientras los papeles se desempolvan y las firmas autorizadas se acomodan, la Dirección de Cultura y Arte en Sancti Spíritus precisa mucho más acercar a cada estudiante —esté hoy en La Habana, Camagüey, Santa Clara, Cienfuegos o nuestro municipio cabecera— a su quehacer como sistema.

La academia no es la única responsable de su formación integral. Cada institución, agrupación y creador precisan acoger como una obra suya cada parte del proceso de la enseñanza artística para así forjar a un verdadero artista.

Deja un comentario

Escambray se reserva el derecho de moderar aquellos comentarios que irrespeten los criterios ajenos, ofendan, usen frases vulgares o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.