Periódico de Sancti Spíritus

Inquietud laboral encauzada

Elaine Rodriguez Valdez, quien reside en el Edificio No. 48, apartamento 19, Olivos I, se sintió desamparada al momento de redactar la carta que hizo llegar a nuestra redacción.

“Les cuento que hace casi tres años empecé con un problema en uno de mis riñones, ocho meses atrás fui operada de una nefrectomía total; soy trabajadora de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) en el municipio cabecera, donde me desempeñaba como cuadro; era la secretaria del buró del sindicato de Comercio, Gastronomía y los Servicios y allí laboré durante 11 años”, refería la lectora.

Agregaba que por encontrarse tanto tiempo de certificado fue llevada ante la Comisión Médica en cuatro oportunidades, y en la última la especialista en Urología determinó que debía retornar a su trabajo, pero con ciertas limitantes que ella indicó. “La compañera de Recursos Humanos informa a mis superiores y ellos deciden discutir mi caso en el secretariado. Toman la decisión de buscarme otro trabajo que estuviera acorde con mi situación de salud y me decidí por una de las ofertas. Hice toda la tramitación que llevaría un cambio de trabajo”, cuenta Elaine.

Pero la CTC le sacó vacaciones, dice, pues se suponía que después ella estaría en su nuevo trabajo y fue grande su sorpresa al conocer que no la habían llamado del mismo; según su jefa inmediata, no tenían idea de qué hacer con ella. “Tenían mi liberación en un acuerdo que nunca me comunicaron y en Recursos Humanos no conocían de dicho acuerdo”. La remitente razona: “¿No soy trabajadora de ellos? Solo estoy exigiendo mi salario (…) ¿Qué va a pasar conmigo?, soy madre de dos hijos y estoy enferma”.

Tramitada la inquietud con la CTC en la provincia, el Comité Provincial realizó las averiguaciones y análisis pertinentes y nos hizo llegar sus consideraciones, firmadas por Arturo Martínez Hernández, al frente de la esfera de Asuntos Laborales y Sociales.

La misiva daba constancia de una reunión presidida por Mercy Rodríguez Crespo, secretaria general de esa organización, y en la que participaron los cuadros y funcionarios implicados en el caso. En ella se recogía lo expuesto por cada quien, incluida la propia Elaine, y se explicaba que ante su enfermedad prolongada y con el dictamen de la Comisión de Peritaje Médico Laboral se procedió a liberarla del cargo, pues su estado de salud le impedía continuar en el mismo. También se afirmaba que la compañera había sido informada sobre ello con antelación.

El texto agregaba que el organismo, atendiendo a la trayectoria de Elaine, decidió pagarle durante un año el ciento por ciento de su salario, en lugar del 60 por ciento establecido, y que el único error fue no retribuirle nueve días, pues ella aún no se había incorporado a la oferta de empleo realizada y que asumió en el mes de septiembre.

Finalmente, rezaba el documento, se indicó el pago del monto monetario que se le debía en el menor plazo posible, así como revisar los pagos de los certificados médicos en presencia de la propia trabajadora, para que de existir algún error este fuera subsanado.

Escambray agradece la respuesta. Al parecer, faltó entendimiento a la hora de la comunicación, algo imprescindible en casos como este. Contactada esta semana, la exdirigente sindical confirmó que las cuentas quedaron claras, aunque mantiene el criterio de que faltaron agilidad y transparencia a la hora de encauzar su caso.


Comentarios

Una respuesta to “Inquietud laboral encauzada”
  1. Anabel Romero dice:

    Me alegro que este caso se halla aclarado, pero se de otros en mi provincia , gtmo , que se tardan tanto que a los afectados se les quita el deseo de pelear por sus derechos.


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