Periódico de Sancti Spíritus

Suena el punto de Arroyo Blanco

sancti spiritus, cultura, parranda tipica de arroyo blanco, musica campesina

Parranda Típica de Arroyo Blanco, otrora Parranda Los Sánchez (Foto: Blog Cuba Ala Décima)

Una investigación sobre la Parranda Típica de Arroyo Blanco Los Sánchez mereció el premio Memoria Viva en la categoría de Preservación de Tradiciones

Fechado en junio de 1879, se asume que fue en la boda de Serafín Sánchez Valdivia y Josefa María Pina Marín en Arroyo Blanco cuando por primera vez se presentó en un jolgorio público ese mensaje cantado autóctono, genuino y único que se mantiene vivo gracias al empeño de la Parranda Típica de Arroyo Blanco Los Sánchez.

“Ese es el punto más antiguo de Cuba. Tiene algo acompasado al emblemático espirituano, pero cambia en la métrica, las tonadas, melodías y a la hora de improvisar las décimas. Con esas particularidades es reconocido por María Teresa Linares en su libro El punto cubano”, refiere Iris Jiménez Quesada, especialista en música, quien junto a Blanca Rosa López Meneses, metodóloga de cultura popular en la Casa de Cultura María Montejo, de Jatibonico, mereció el premio Memoria Viva 2017, en la categoría de Preservación de Tradiciones.

Tras varios meses de pesquisas incesantes en documentos históricos, periódicos y entrevistas a quienes en el poblado apuestan por enaltecer ese punto, estas dos estudiosas presentaron la investigación Parranda Típica de Arroyo Blanco Los Sánchez en ese premio que otorga, anualmente, el Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello.

“El jurado reconoció dentro de las 47 obras presentadas, la fundamentación teórica y le llamó mucho la atención cómo aún esa agrupación es portadora de esa sui géneris tradición y cómo en el evento de parrandas de Arroyo Blanco se defiende que se toque ese tipo de punto”, añade Blanca Rosa.

Singular repercusión tiene ahora el trabajo, cuando el Comité intergubernamental de salvaguardia del patrimonio cultural inmaterial decidió aprobar la inclusión del punto cubano o punto guajiro en su lista representativa, según informó hace apenas unos días la Unesco.

EN LAS RAÍCES

Resulta significativo que la historia del grupo se relaciona con la familia Sánchez Valdivia, de gran importancia histórica y sociocultural para Sancti Spíritus.

“Cuentan que los hermanos del Mayor General, Elías y Esteban, eran asiduos parranderos. Era la forma que tenían de divertirse en tiempos de ocio, después de arar la tierra. El poblado se unía a las parrandas, por eso la tradición se formó”, refiere la especialista en música.

De generación en generación, el punto de Arroyo Blanco encontró acomodo y aceptación en las fiestas populares de esa comunidad rural. Descendientes de esa familia y otros que sumaron guitarra, tres, violín, bongó, güiro, claves y marímbula  hicieron suya la música que, afortunadamente, alegra nuestros días.

“Es el primero de su tipo allí antes del Triunfo de la Revolución. Se reunían de forma espontánea y amenizaban las fiestas populares. Después de enero de 1959, se aglutinaron en la Casa de Cultura Josefa Pina Marín de la localidad y sus músicos se desdoblaron en dúos, tríos y cuartetos. De esa forma, se expandió el autóctono punto”, apunta Jiménez Quesada.

Carlos Jorge Pelegrín, primo de Serafín Sánchez, en 1971 toma las riendas del conjunto y oficializa el nombre de la Parranda Típica de Arroyo Blanco Los Sánchez.

Por ser grupo portador y cultivar la música tradicional campesina más antigua del país, el conjunto representó en la década de los 90 a esta nación en el Primer Encuentro Continental de la Pluralidad, en la ciudad de México, y la reconocida disquera Bis Music, una de las más importantes de la isla, apostó por la grabación de un disco a fin de salvaguardar su original música.

MÁS ALLÁ DE LA TRADICIÓN

Aunque la Casa de Cultura María Montejo, de Jatibonico, junto a su homóloga en Arroyo Blanco han diseñado una estrategia para mantener con vida ese punto autóctono como la publicación de materiales sobre el tema en formato web y el respaldo a la Parrandita infantil Renacer Campesino, las investigadoras opinan que aún es mínimo lo que se hace desde el punto de vista institucional.

“Se debe apoyar más, porque estamos ante un fenómeno musical que no ha perdido su arraigo y se mantiene sin desvirtuarse. No resulta muy difícil estimularlos al planificarles presentaciones en la cabecera provincial; promocionarlos, sobre todo, en propuestas donde estén las más jóvenes generaciones que cuentan con ese patrimonio inigualable”, opina Iris Jiménez Quesada.

Ejemplo de esa ausencia de apoyo se confirmó al no contar con la logística necesaria para ir a La Habana a recoger el premio y que solo un mes después, sin los bombos y platillos merecidos, las investigadoras recibieron el reconocimiento por parte del Sectorial de Cultura y Arte en Sancti Spíritus. Los integrantes de la Parranda aún esperan en Arroyo Blanco por el aplauso de los máximos responsables del sector.

“La valía de ese proyecto musical también está en cómo han sido capaces de cultivar el punto en otras parrandas de la localidad como Los Perejiles y Amanecer Campesino. Incluso, hay personas que se han mudado para otro territorio cercano y, de forma voluntaria y natural, han cultivado esa forma de hacer de la música campesina”, concluye la especialista jatiboniquense.

Un fenómeno que es solo posible cuando brota de las más puras esencias y no existen imposiciones de por medio. Esperemos que, pese a ciertas desafinaciones institucionales, continúe sonando la parranda de Arroyo Blanco como verdadera joya de nuestro patrimonio inmaterial.



Escribe tu opinión:
Escambray se reserva el derecho de moderar aquellos comentarios que irrespeten los criterios ajenos, ofendan, usen frases vulgares o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.