57 Serie Nacional de Béisbol: ¿Hasta Las Tunas en coche?

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Roel Santos ha devenido un pelotero que bien vale un play off. (Foto: ACN)

Este sábado el título más ansiado de la pelota nacional pudiera subirse a un coche. Igual pudiera esperar un día para escalar hasta él o sumergirse en el bosque para ser cortado por un hacha.

Son las variables que le deparan al espectáculo que desde la tarde de este sábado, si la lluvia lo permite, se vivirá en el “Julio Antonio Mella”, de Las Tunas, encargado de cerrar, en cualquiera de las circunstancias, la fiesta beisbolera.

 

Play off: Granma regresará a Las Tunas con ventaja

Granma nivela duelo con Las Tunas

Porque eso ha sido este play off oriental, más allá de algunas conjeturas “metropolitanas” que auguraban —desde cuestionamientos “colonizantes”— que sería un duelo aburrido por el hecho de que faltaban los azules y por tratarse de dos vecinos geográficos, con escasa visibilidad mediática por no ser considerados entre los llamados cuatro grandes históricos.

Pero el terreno, que suele echar por tierra cualquier presagio, se ha encargado de desmentir augurios y también de corroborar esta finalísima como un gran regalo de cierre para una temporada alargadísima.

Quienes han seguido el play off, que es como decir casi toda Cuba y algo más allá de sus confines, han presenciado dos elencos que defienden cada juego con los dientes, al margen de los marcadores finales. Cuando muchos presagiaron una barrida granmense, quizás por lo que hicieron los Alazanes el pasado año ante Ciego de Ávila, Las Tunas se llevó los dos primeros triunfos en su patio y les subió la parada a sus contrarios.

Sin embargo, la respuesta no se hizo esperar tan pronto los Alazanes se vieron en su patio, donde de un tiempo a esta parte se han hecho casi invencibles, tanto como los tuneros en el suyo. Carlos Martí revolvió su dominó, trajo de vuelta a Lázaro Cedeño para la alineación y todos los hombres comenzaron un galope parejo; para colmo de suerte, Raidel Martínez ha devenido paño de lágrimas.

Así lograron una remontada, no tan épica ni sorpresiva como se pensaba, si recordamos que en la campaña precedente hicieron algo parecido con Matanzas en fase de semifinales. Pero así ahora tienen a sus rivales contra la pared y obligados a hacer lo mismo que con Industriales, cuando ganaron el sexto y séptimo partidos en su terreno.

Solo que, como reconociera Pablo Civil, director de los Leñadores, Granma no es el equipo azul por más favoritismo que aquel tuviera. “Al campeón se le respeta”, lo dijo a sabiendas de que no sería coser y cantar en predios de titulares.

Ni los abridores ni los relevistas tuneros han podido hacerse justicia ante el empuje colectivo de unos Alazanes que lo mismo la desaparecen por encima de las cercas, con el sello de dos no jonroneros como Raúl González y Yordan Manduley, que vuelan sobre las bases con la marca estatal de calidad de Roel Santos, un pelotero que bien vale un play off. Pero además de esa poca efectividad, la defensa tunera siente la presión lógica que implica estar por primera vez tan cerca del oro y ha cometido ocho errores en tres partidos para abrirles las puertas del home a varios rivales en momentos claves.

Granma, por su parte, les robó la iniciativa a sus contrarios y les dio a beber de su propio chocolate. Si una tónica de su victoria ante Industriales fue remontar choques en las postrimerías, ahora no han podido hacer lo mismo porque a la hora en que han reaccionado, la pizarra ha estado tan abultada en el primer tercio que se han quedado en el famoso casi-casi.

Y es que los granmenses saben que solo así podían anular a unos Leñadores que llegaron al “Mártires de Barbados” con el hacha a cuestas. Porque hay que reconocer que, pese a sus tres derrotas, los muchachos de Civil han dado pelea de la buena y no se han cansado de batear, aunque no con la productividad que cada momento aconseja.

Hoy el play off parece tener trote de Alazán, porque el pareo les favorece 3-2, porque tienen mayor experiencia en juegos de este tipo y porque el roster parece de mayor realengo, aunque la mayoría le vea más flaquezas en el bullpen.

Los parciales de Las Tunas confían en que el equipo reaccione en su terreno de la mano de los bateadores claves y la mejor opción de pitcheo y que eso obligue a un séptimo juego por el cual también me inclino, aunque esta vez, de llegarse a esa instancia, seguiría pensando en que el título montará en coche.

Eso sí. Ya los dos elencos son campeones del buen espectáculo, a juzgar no solo por los repletos estadios de ambas cabeceras y el tumulto que en las afueras llenarían tres graderíos similares, sino porque ha sido este, justo es decirlo, un play off donde se ha jugado con garra y con ardor. Ha sido también un encuentro ético y donde, a pesar de darse jugadas discutibles, cruce de miradas, algún que otro pelotazo de dudosa intención, no se han lamentado “codazos ni cabezazos”.

En días uno de estos dos elencos vestirá las franelas de Cuba en la Serie del Caribe. Para entonces quedará el regocijo de una final que ha valido la pena.

One comment

  1. Creo que los Alazanes llevan las de ganar, aun en el estadio tunero. Bien dice la periodista: han regalado un espectáculo brillante, lleno de pasión, digno, ético, sin codazos ni cabezados y, agregaría yo, sin las bravuconerías y los gestos irrespetuosos de los que hacen, sí, por la pelota, pero también la manchan.

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