Terminal en lista de espera

Cuando transita por su cuarto año constructivo, la nueva Terminal de Ómnibus Nacionales en Sancti Spíritus está a más de un 80 por ciento de ejecución

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Para noviembre próximo está pactada ahora la puesta en marcha de la terminal. (Ilustración: Osval)

Cuando transita por su cuarto año constructivo, la nueva Terminal de Ómnibus Nacionales en Sancti Spíritus está a más de un 80 por ciento de ejecución

Hace unos meses la noticia llenó de esperanzas a muchos, sobre todo porque a simple vista el edificio ya tiene forma, pero una mirada del lado de allá de la cerca hace que cierto escepticismo embargue a quien hurga por dentro en las dilaciones que, desde el comienzo del movimiento de tierra en el 2013 ha sufrido la construcción de la nueva Terminal de Ómnibus Nacionales de Sancti Spíritus.

Durante un extenso lapso, matizado por acciones de cimentación que se alargaron por un año, largas esperas y paradas por falta de recursos, las labores se reiniciaron en el 2016 de una manera más estable, pero con intermitencias que más de una vez hicieron trizas el cumplimiento del cronograma de ejecución.

A solo un mes de cumplirse la fecha pactada para la entrega de la obra civil, perduran atrasos arrastrados desde el 2017, cuando hubo que esperar por la llegada tardía de las estructuras metálicas para el techo, a lo cual se agrega uno de los problemas más graves que tiene el Micons en Sancti Spíritus: la falta de operarios y de fuerza de trabajo calificada.

Según Jorge Bernal Lamadrid, al frente de la brigada de constructores pertenecientes a la Unidad Empresarial de Base No.1 Sancti Spíritus, de la Empresa de Construcción y Montaje, no es poco lo que resta por hacer en materia de albañilería: poner piso, repello grueso y fino, enchapes de azulejo y mármol en grandes áreas, fundiciones de hormigón para los andenes, gran parte de la carpintería, así como todas las áreas exteriores.

Los constructores coinciden en que muchas veces hay paradas obligatorias porque “aun cuando tienes el enchape, no puedes poner la losa o rematar las labores de albañilería hasta que no esté colocada la carpintería, que ahora no está en la obra”. Los de más experiencia aseguran que toda inversión que se respete tiene un cronograma de ejecución y sí, se puede poner fecha, pero con todos los recursos a mano.

La nueva Terminal de Ómnibus está a más de un 80 por ciento de ejecución y, si bien se trata de una instalación que supera a muchas porque se extiende en un área total de 6 000 metros cuadrados y contará con 16 andenes para el estacionamiento de vehículos, ya transita por su cuarto año constructivo, tiempo suficiente para acercarse a la fase de puesta en marcha.

“Pero la obra requiere actualmente unos 70 hombres y solo contamos cerca de una treintena, asegura Pedro Pérez Martín, inversionista de la UEB Ómnibus Nacionales en Sancti Spíritus, y refiere que hubo meses a inicios de este año que se trabajó con apenas 14 hombres. Se hizo un intento con las cooperativas para ejecutar algunas partes de la instalación, pero no fructificó porque ese tipo de institución aspira a la obra entera, lo cual resulta contraproducente porque le quita trabajo al que labora con el Estado y encarece la inversión porque sus tarifas son muy altas”.

Después de varios cambios de fechas para su terminación constructiva, prevista para este propio mes, la mayoría de los entendidos son del criterio de que con la fuerza del Micons no se terminan en fecha los objetos de obra que faltan.

Los cuestionamientos saltan a la vista tras varias violaciones en el cronograma de ejecución: ¿por qué poner fecha de entrega tan inmediata a una obra ya de por sí atrasada por la entrada tardía de componentes de importación y falta de brazos suficientes? ¿No es mejor evitar que con la prisa sucedan inconvenientes como el que hizo demoler la fundición de un tramo de hormigón, el cual —de acuerdo con los ejecutores— por incongruencias con el proyecto no tenía la pendiente adecuada?

No todo queda en la albañilería; detrás viene el andamiaje que constituye la instalación de pizarras eléctricas, el alumbrado total de la terminal, red de computación, climatización, telefonía, ambientación interior, señalización y mobiliario.

Puede que con ajustes en el mes de julio se pueda ejecutar toda la obra civil de una instalación cuyo costo supera los 4 millones de pesos, ubicada en una céntrica zona espirituana, que contará, además, con dos salones: uno para viajeros con reservación, otro para los de la lista de espera con capacidad para 100 y 200 personas, respectivamente; además de servicios de gastronomía, correo, piquera de taxis, puesto médico con un cubículo para lactancia materna, farmacia, tienda recaudadora de divisas y un local destinado a la protección de equipajes.

Para el próximo mes de noviembre está pactada la puesta en marcha de una estación de ómnibus que pudiera ser de lujo, pero no debe apurarse demasiado o estará expuesta a las chapucerías y calamidades que traen los llamados maratones de última hora.

6 comentarios

  1. Oremos porque tenga una buena terminacion y un buen funcionamiento,en una provincia donde para mi opinión casi nada funciona bien.

  2. Como siempre vemos las ramas del árbol no las raíces

  3. Por que el artículo no tiene ninguna foto del estado actual de las obras? Se le olvido el celular en la casa al reportero?

  4. Fumando espero, pero…!el que espera,desespera!

  5. Obviamente la construcción de la terminal tiene dos velocidades:Parada y despacio

  6. Cuando empieza la construccion de la terminal de Trinidad, que da pena

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