Atrincherados, pero no de pensamiento

La muestra se exhibe hasta el mes de septiembre en la sala Fayad Jamís de la Uneac en Sancti Spíritus

sancti spiritus, artes plasticas
El público que visita la sede del Comité Provincial de la Uneac, en Sancti Spíritus, interactúa con la pieza. (Foto: Lisandra Gómez/ Escambray)

Los sacos amontonados casi en el mismo borde de la entrada de la sala-galería Fayad Jamís de la sede del Comité Provincial de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (Uneac), en Sancti Spíritus, más que frenar el paso promueven el pensamiento. A unos escasos metros, pegadas en la pared, frases en diferentes idiomas obligan a repensar en el actual contexto, complejo, incluso, lacerante en ocasiones. Ambos elementos se funden en el pequeño espacio para constituir sin “grandes ruidos” una verdadera obra de arte.

Nacida bajo el nombre de Atrincherados, el artista de la plástica Ángel Luis Méndez Montagne le regala al público, otra vez, una pieza meramente conceptual, particularidad que distingue su quehacer desde que prácticamente salió de la Escuela de Instructores de Arte Vladislav Volkov. Mas, en esta ocasión apostó por vez primera por exponer solo una. Suficiente para dialogar con el público, desde las diferentes experiencias individuales.

“Es una obra que interactúa todo el tiempo. Contiene disímiles mensajes por lo que cada quien hará sus propias reflexiones. Llega a ese espacio porque merecí uno de los lauros del pasado Salón Provincial Oscar Fernández Morera”, declaró el autor.

El freno del paso impuesto por la trinchera ubicada muy cerca de la puerta obliga a tomar unos binoculares para lograr la interrelación con las tantas ideas que confluyen en el local: resistencia, tristezas, negaciones ante acciones desacertadas… Un ambiente que permanecerá hasta el venidero septiembre para tomarte de la mano y no permitirte escapar.

“Siempre he apostado por expresiones del arte contemporáneo como el performance o el video-arte para que las personas puedan sentirse más cerca de las mismas”, acotó.

Actualmente Ángel Luis Méndez se mantiene más distante del circuito de exposiciones porque centra toda su atención en su taller de diseño Montagne.

“En el taller se genera arte no para exponer, sino para el consumo. Con esas creaciones se personalizan, por ejemplo, objetos. Ese trabajo puede producir, al consolidarse, recursos para así asumir los gastos de mis próximas obras a mostrar en una galería. Creo que es el camino que debemos tomar los artistas, pues el país no está en condiciones de subvencionar todo lo que hagamos”, concluyó el joven creador.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *