Cuando la literatura se abre paso por doquier

La Feria Internacional del Libro planta bandera y demuestra que va mucho más del frío intercambio monetario por un texto bajo la sombra de una carpa improvisada.

Este domingo concluye la Feria del Libro en Sancti Spíritus. (Foto: Lisandra Gómez)
Este domingo concluye la Feria del Libro en Sancti Spíritus. (Foto: Lisandra Gómez)

Despabilar una ciudad de sus rutinas no resulta cuestión fácil. Se requiere, sobre todo, ofrecer opciones diversas y tentadoras que motiven la participación de sus pobladores; un reto complejo en tiempos de tanta competencia tecnológica y propuestas audiovisuales.

Mas, la Feria Internacional del Libro apuesta siempre por desafiar esa realidad al plantar bandera y demostrar que va mucho más del frío intercambio monetario por un texto bajo la sombra de una carpa improvisada.

De ahí que, a pesar de la deprimida llegada de volúmenes al territorio en esta XXVIII edición —algo más de 30 000 ejemplares y unos pocos títulos—, los máximos gestores de la cita sellaron un programa que trascendió el hecho mercantil con acciones que aliñaron el vacío de los anaqueles a pocos minutos de comenzar sus ventas.

Entre lo que más brilló del programa científico, sin dudas, estuvo el agasajo sincero a Eduardo Heras León, un escritor con el que la literatura cubana, sus protagonistas y amantes estarán siempre en deuda por su legado.

Bien claro lo dejó el panel inuagural de la cita, donde la doctora en Ciencias Literarias Yanetsy Pino Reina llamó la atención de que la crítica aún no ha realizado un análisis de su obra como un sistema, postura que lacera la comprensión de su discurso.

Igualmente, sucedió en el espacio Toda luz y toda mía, donde escritores y repentistas regalaron décimas escritas a las cubiertas de sus libros.

En ese mismo encuentro el autor de La guerra tuvo seis nombresLos pasos en la hierba le entregó, oficialmente, al holguinero Luis Alfonso Lofforte Columbié el premio del Concurso Internacional de Minicuentos El Dinosaurio 2018, auspiciado por el Centro de Formación Literaria Onelio Jorge Cardoso, por El Hidalgo Quijote Don Mancha del Ingenioso.

La estrecha relación con los menos experimentados distinguió al Pabellón Juvenil, donde Heras León aconsejó con su verbo punzante, pero en bajos decibeles, cuántas posibilidades existen cuando nos enfrentamos al papel en blanco.

Las opciones del programa teórico, como ya es habitual, salieron fuera de las fronteras de los centros culturales para atrapar otros públicos mediante el diálogo con escritores y presentaciones de títulos. Por ello, el mayor suceso editorial de la isla tocó a las puertas de varias escuelas primarias, el Instituto Preuniversitario Vocacional de Ciencias Exactas Eusebio Olivera, la Universidad de Sancti Spíritus José Martí Pérez y la Delegación del Ministerio del Interior.

Dicha idea siempre cosecha buenos resultados, ya que las acciones previstas en la red de instituciones del sector de la Cultura en cada edición de la cita encuentran menor cantidad de público.

Esta tarde se entregarán los lauros de la XIX edición del Concurso Internacional de Cartas de Amor en su habitual espacio: la Escribanía Dollz.

De acuerdo con su principal gestora, Liudmila Quincoses, a pesar de que este año debieron cerrar la fecha de admisión con un poco más de un mes de antelación, se recibieron 4 156 misivas de 19 países. Entre las naciones con mayor presencia se distinguieron Argentina, seguida por España y Colombia. Mientras que de Cuba llegaron 3 112, procedentes de todas las provincias.

Ya para el domingo se reserva la clausura del gran evento en la sede del Comité Provincial de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba en Sancti Spíritus, con la presentación de Carlos Manuel Borroto, quien acertadamente fusiona la música y la poesía.

Cuando la XXVIII Feria del Libro diga adiós de estos predios para encontrar guarida en otra provincia, quedará el reto de repensar desde ya lo que se deberá hacer para que próximas ediciones sean mejores y más parecidas al Sancti Spíritus actual.

Quizá reducir el número de días por la carencia de títulos en los puntos de venta pueda ser una alternativa a tomar en cuenta, así como la opinión lanzada, casi al azar por Fernando Javier Rodríguez Sosa, intelectual recurrente en este evento:

“Hay que irla perfeccionando, de acuerdo con las nuevas tecnologías. No es lo mismo hoy leer un texto en soporte de papel que en soporte digital. Pero hay que buscar nuevas vías para mantener vivo este proyecto del Comandante en Jefe, más allá de limitaciones económicas, para seguir convirtiéndola en una fiesta a favor de la cultura con el eje central del libro, que, como dice un viejo proverbio ruso, por doquier se abre paso”.

One comment

  1. Está muy bien el artículo, pero que pasó con la llegada de la feria a los municipios, soy de Trinidad y hasta acá pocos libros han llegado.

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