Tres tripulantes de la Empresa Nacional de Servicios Aéreos (ENSA) que viajaban a bordo de la avioneta tipo AN-2CX salieron ilesos tras un aterrizaje forzoso en la zona de Jibacoa, cercana a Topes de Collantes, en la cordillera del Escambray.
Sin rasguño alguno en ninguno de los tripulantes ni daños de consideración en la nave, los propios sobrevivientes se comunicaron tiempo después con la torre de control en Sancti Spíritus, a la cual habían informado minutos antes de su emergencia.
Rubén Ramírez Sánchez, piloto y capitán, quien al momento del hecho viajaba acompañado de Yoel González-Carvajal Alfonso, primer oficial (copiloto) y de Enrique Villegas Alonso, técnico de vuelo.