La Trinidad fue el nombre escogido para designar la tercera villa fundada en Cuba. Su establecimiento corresponde al año 1514.
Según se ha podido cotejar en las fuentes originarias, ya en 1518, cuatro años después de la fundación de Trinidad, existían en su demarcación 60 ó 70 familias españolas.
La quiebra económica de mediados del siglo XIX y el casi total aislamiento geográfico de la ciudad, contribuyeron a la conservación del conjunto.
Creció bañada por el mar Caribe, custodiada por el macizo montañoso de Guamuhaya y en las cercanías del Valle de los Ingenios, conjunto fabril que le dio su máximo esplendor en el siglo XIX.
Sin recursos con que modificar su fisonomía original, aislada dentro de la Isla y sin contactos con el exterior, Trinidad se detuvo en el tiempo. por lo que ha llegado hasta nuestros días como un excepcional testimonio del apogeo de una época que marcó en la historia de la industria azucarera su sello de identidad.