¿Puede alcanzar Sancti Spíritus su soberanía eléctrica?

En el laboratorio también se estudian muestras de biogás de pequeñas plantas particulares. Un proyecto espirituano estimó las posibilidades de generar toda la electricidad que consume la provincia a través de la producción local de biogás.

 

Pensar que  Sancti Spíritus pueda autoabastecerse de electricidad sin los consabidos gastos económicos y daños ambientales que provoca la utilización de combustibles fósiles parece una idea descabellada. Resultaron irrisorias, en su momento, las ínfulas del hombre por conocer las profundidades del océano, o sobrevolar escarpadas montañas; sin embargo los submarinos y aviones llegaron para probar que tras lo absurdo se esconde el futuro tecnológico, devenido de las manos de científicos que convierten en realidad las más alocadas hipótesis.

Si el país no gasta otro barril de petróleo para producir la electricidad que consume nuestra provincia no se deberá a ningún parque eólico especial en las cumbres del Escambray, o la instalación de miles de paneles solares en las llanuras de La Sierpe; pero sí a un proyecto que ha identificado fuentes de residuales en Sancti Spíritus, aprovechables para su independencia energética.

EL CAMINO DEL BIOGÁS

Hace más de medio siglo en Cuba se construyó el primer digestor para la obtención de biogás. Alrededor de la década del 80 aumentó su número en el país, pues la tecnología había probado sus marcadas utilidades en la producción de energía y el tratamiento de desechos, además para el mejoramiento de las condiciones higiénicas, la obtención de fertilizantes y la protección del medio ambiente.

En 2009, como resultado de la colaboración entre la Universidad espirituana y un centro similar de Gante, en Bélgica, nació el propósito para el desarrollo de lo que llamaron Estudio prospectivo para la producción de biogás con fines energéticos en la provincia de Sancti Spíritus.

“Estudiamos la cadena de suministros, para ver cómo se sostendrían, además localizamos las fuentes de residuales aprovechables para la producción de biogás y determinamos que con sus potencialidades, Sancti Spíritus pudiese generar la corriente eléctrica que consume”, detalla a este semanario Edelbis López Dávila, profesor de la Universidad de Sancti Spíritus (UNISS) José Martí Pérez y uno de los miembros del proyecto.

La Empresa Agroindustrial de Granos Sur del Jíbaro, los centrales Melanio Hernández y Uruguay, y varios complejos porcinos espirituanos se encuentran dentro de los lugares detectados, donde los especialistas evalúan las condiciones locales y proponen las tecnologías más beneficiosas en la explotación de los desechos.

“Aún no contamos con las plantas necesarias, pero ya construimos un laboratorio especializado y equipado con tecnología de punta.

Actualmente monitoreamos allí las plantas en funcionamiento e investigamos el tratamiento de los residuales agroindustriales, así como las posibilidades de aprovecharlos como bioabono en la agricultura”, puntualiza Edelbis.

MULTIPLICANDO TALENTO Y TECNOLOGÍA

A pesar del uso extendido a varios sectores económicos de la provincia, donde existen digestores que acopian biogás para la cocción de alimentos, el proyecto solo cuenta con una planta piloto, ubicada en la localidad cabaiguanense de Guayos. La misma posee 120 kilowatts de potencia y ya entrega directamente al sistema electroenergético nacional.

“Los digestores no constituyen la tecnología más eficiente, porque junto al metano o biogás obtienen en gran cantidad otros componentes perjudiciales que no utilizamos. Para la producción de electricidad se necesita más de un 60 por ciento de metano”, explica el profesor Edelvy Bravo Amarante, también miembro del proyecto.

Resultados académicos compendiados en tesis de grado, maestrías y doctorados crean el basamento científico para el trabajo con el biogás espirituano y posibilitan una continua superación de los profesores y alumnos imbuidos en la idea.

“Capacitamos y preparamos a profesionales y expertos en la temática de la producción de biogás a través de diferentes cursos y postgrados, que incluyen la participación de especialistas belgas, alemanes y holandeses”, alega Yenima Martínez Castro, la gestora económica.

El programa, vinculado a la carrera de Ingeniería Industrial y a la Maestría sobre Eficiencia Energética, desarrolla análisis científicos de biofactibilidad para brindar garantía tecnológica e impedir emisiones a la atmósfera, pues compuestos como el metano dañan ostensiblemente la capa de ozono.

“Aquí en la Universidad se quiere hacer una planta como extensión del laboratorio para mejorar los estudios de desechos que pudieran servirnos en la producción”, agrega Martínez Castro.

Ensayos con los residuos de la destilería Paraíso, de la cachaza y el estiércol porcino con arcilla, junto al montaje de una planta en el Sur del Jíbaro constituyen los próximos pasos. Quizás no sea mañana o el año próximo, no obstante, este grupo de espirituanos libra una carrera de resistencia hacia la meta común: lograr que Sancti Spíritus alcance su soberanía eléctrica.

One comment

  1. Estoy de acuerdo con usted, puede ser difícil pero no imposible como todos los retos que el hombre se propone. Si se quiere se puede, mucho más esto que es una necesidad.
    Me interesaría saber cada cierto tiempo si este proyecto va avanzando, la prensa puede hacer mucho en aumentar el estímulo a los investigadores que ven sus esfuerzos tenidos en consideraión cuando se hace eco de sus resultados. Hace pocos meses estuve leyendo en la revista Energía, quedé sorprendido como aquí mismo en el Caribe y Latinoamérica nuestro país no está entre los primeros en el empleo de la energía renovable. Creo que nuestra provincia con su tradición ganadera, tanto vacuna como porcina, tiene grandes potencialidades con el biogas, así que adelante, les deseo éxitos a estos científicos, los necesitamos.
    Espero más adelante tener noticias del avance de este proyecto.

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