Venezuela: el dilema de la oposición

VenezuelaLas pregonadas elecciones primarias que las formaciones opositoras al gobierno del Presidente Hugo Chávez planean efectuar el 12 de febrero próximo en Venezuela, parecen haberse convertido en un problema para sus propios promotores.
Seis aspirantes a instalarse en el Palacio de Miraflores tienen previsto participar en esa cita, de la cual sólo uno saldrá investido como candidato de todo el espectro opositor para enfrentar al actual mandatario en los comicios presidenciales del 7 de octubre de este año.

Con ese objetivo, los seis aspirantes se preparan desde hace varios meses, con un amplio despliegue publicitario y dos comparecencias colectivas televisadas por medios privados, en las que cada cual expuso propósitos abundantes en críticas al gobierno y poco o nada se dijo que no se conociera de antemano.

Pero la fórmula de elecciones primarias para determinar al contrincante de Chávez es un arma de doble filo y pudiera volverse contra sus organizadores si es escasa la asistencia de votantes a las urnas.

De acuerdo con el criterio emitido por algunos comentaristas de la prensa capitalina, el sector de la población que por alguna u otra razón no respalda el proceso de cambios políticos que lidera el presidente Chávez, además de minoritario, está desmotivado.

Una magra participación de votantes en la cita del 12 de febrero podría ser interpretada como una versión adelantada de la aplastante derrota que los partidarios del gobernante, y el propio mandatario, vaticinan que propinarán al candidato de la oposición, quienquiera que sea, el 7 de octubre.

En apariencias, todo marcha viento en popa hacia las primarias y medios de prensa adversarios del gobierno se esfuerzan por reforzar esa idea.

Sin embargo, desde las últimas semanas del pasado año circulan rumores sobre una eventual suspensión de las primarias y la escogencia por consenso del candidato de toda la oposición.

Algo similar ocurrió en vísperas de las elecciones presidenciales precedentes, celebradas el 3 de diciembre de 2006, cuando el hoy autoexiliado Manuel Rosales, fue seleccionado por consenso candidato, cuatro días antes de la fecha prevista para las primarias.

Varios prominentes líderes opositores han asegurado que eso no ocurrirá esta vez y que las primarias se realizarán en la fecha prevista, pero no logran apagar los rumores.

Entre los partidarios de Chávez no falta quien afirme que el dilema actual de la oposición es parecido al de Hamlet, en el conocido drama de William Shakespeare, pues quisieran suspender las primarias, para evitar un eventual fracaso electoral que repercuta sobre las elecciones de octubre.

Pero habría que echarles la culpa a otros para que no aparezca como una decisión de las formaciones promotoras de esos comicios.

De ser cierto, eso explicaría un poco el alboroto desatado en círculos opositores por la eventual celebración en esta capital de los actos con motivo del 198 aniversario de la Batalla de la Victoria, en la que brilló el prócer independentista José Félix Ribas, hecho que dio origen al Día de la Juventud.

Esa efeméride se celebra todos los años el 12 de febrero en la localidad de La Victoria, en el estado Aragua, pero este año organizaciones juveniles integradas en el Gran Polo Patriótico expresaron la intención de conmemorar la fecha con una gran marcha en Caracas.

Líderes opositores acusaron de inmediato al gobierno de querer boicotear con esa marcha las elecciones primarias en la capital,

La movilización planificada por el Ejecutivo para el próximo 12 de febrero, en celebración del Día de la juventud, es una estrategia gubernamental para sabotear las elecciones primarias previstas para ese mismo día, decía una nota publicada por el diario El Nacional el lunes 2 de enero último.

Al día siguiente, Diosdado Cabello, primer vicepresidente del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), alertó a la militancia de esa organización política sobre la posibilidad de que las formaciones opositoras culpen a las autoridades de un eventual fracaso en los venideros comicios primarios.

El miércoles 4, el presidente, Hugo Chávez, despejó cualquier duda que hubiera podido quedar, al abordar el tema en respuesta a una pregunta de Prensa Latina, tras recibir a la venezolana Ivian Sarcos, Miss Mundo 2011, en el Palacio de Miraflores.

El mandatario fue categórico al desmentir la existencia de una supuesta agenda oculta bajo la manga para impedir las elecciones primarias pactadas para el próximo 12 de febrero.

«Son capaces hasta de decir que esta lluvia de hoy es culpa mía, que Chávez está bombardeando nubes para que llueva todos estos días y para que ellos no hagan primarias, cualquier cosa, son capaces de inventar cualquier cosa», señaló.

«De todas maneras, yo les voy a ganar por nocaut el 7 de octubre, hagan o no hagan primarias», precisó el Presidente, y agregó que «nosotros estamos obligados como Gobierno a garantizar la seguridad de ese proceso de primarias, pero no de buscarles los votos».

Los datos de todas las encuestas realizadas durante los últimos meses, con independencia de la orientación ideológica de sus directivos, vaticinan una amplísima victoria de Chávez en las elecciones presidenciales de octubre.

Para esos comicios, el propio mandatario ha hecho numerosos llamados a sus partidarios a acudir masivamente a las urnas, a fin de alcanzar los 10 millones de sufragios, una cifra muy por encima de los 7,3 millones del 2006, que le dieron la victoria por el 62,8 por ciento de los votos.

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