Retoños del arte

El coro acompaña a los solistas en cada presentación. El proyecto cultural espirituano Haciendo Futuro acerca talentos jóvenes al mundo del arte y los prepara para la vida.

Para que no escapen sobre sus espaldas llevan apretados los sueños. Hace tiempo no creyeron en milagros, pero hoy sus vidas cuentan una historia diferente. Los ojos vivaces destellan luz por doquier ante las olas de aplausos. Ha ocurrido lo esperado: se sienten artistas y ya lo son.

Desde hace 10 años, el proyecto Haciendo Futuro acerca talentos jóvenes al mundo del arte y los prepara para la vida. Hasta su cuartel general, la antigua ludoteca de la ciudad de Sancti Spíritus, llega Escambray a uno de sus ensayos. El fin: conocerlos.

“El grupo surge a raíz de que termina Juventud 2000 y se decide continuar el trabajo por medio de brigadas artísticas -cuenta Pedro Jorge Sánchez, su director-. Creamos una primera y cuando los muchachos fueron creciendo, se crea una segunda para darles continuidad a los niños que comenzaban de hasta cinco años”.

Dos brigadas de aproximadamente 40 integrantes: una de niños y otra de jóvenes, conforman la agrupación, que ha visitado los más disímiles sitios de la geografía rural y urbana de la provincia.

“Los niños hacen una revista musical infantil y también hacen espectáculos como La Isla del Coco – explica Pedro Jorge-. El de los mayores es también una revista variada que incluye humor, danza y música”.

Este 23 de octubre el proyecto cumplirá una década de creado. El sindicato de la Cultura ha reconocido su trayectoria y, más allá de su director, otras personas se han interesado en prestarle ayuda. Elena Ramos Nario, metodóloga provincial de Danza, así lo confirma: “El trabajo lo basamos en lo infantil, a través del juego y todos los movimientos corporales, para lograr números refrescantes”.

El bulevar de Sancti Spíritus, la Feria Delio Luna Echemendía, varios municipios y comunidades rurales han disfrutado de las travesuras de la Gata Mini, la Pavita Pechugona o la celebración del Cumpleaños de la Caperucita Roja.

Sin dudas, la mayor riqueza de Haciendo Futuro radica en sus integrantes. Raudel Jesús Yero Concepción, un joven que siente su destino unido al del proyecto, relata: “Desde chiquito le he tenido mucho afecto a la música y me gustaría ser cantante. Sin dudas, aquí me he crecido”.

Aylín Borroto Vega lleva 10 años, pero sigue con las mismas ansias de cuando entró pequeñita: “Estaba en tercer grado. Hoy tiene mucho significado para mí, he hecho amistades fuertes. Hemos ido a actuar a otras provincias como Cienfuegos”.

Las madres hacen los vestuarios y maquillan los rostros joviales de sus hijos, que agradecen el empeño, así como los beneficios de mantenerse cercanos al mundo artístico. Daniela Castillo Riverón, de la Escuela Primaria Carlos Loyarte, en la capital provincial, confiesa: “Soy solista y bailarina. El proyecto me ha llevado a perder la pena, antes la tenía, ya no, ahora canto en cualquier lugar sin miedo”.

Los sueños que viajaban en las espaldas de Raudel, Daniela, Aylín, Diego, Arianna, Osmel y todos los demás ahora devienen realidad. Sus ojos siguen vivaces, añoran el futuro que el proyecto les depara. Este 23 de octubre actuarán en el Teatro Principal de Sancti Spíritus, en una gala de aniversario donde festejarán, a la sombra de una década, esta buena manera de reunir retoños en pos del arte.

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