Sancti Spíritus: Capital cubana del verso

La Biblioteca Provincial Rubén Martínez Villena sirvió como escenario a la inauguración de la XXIII Jornada de la Poesía Cubana. (foto: Andrei Álvarez)Desde el 20 y hasta el 23 de noviembre, la Jornada de la Poesía Cubana reunió en Sancti Spíritus a creadores de toda la isla.

Cada noviembre huele a poesía. Este mes apresura las emociones de los espirituanos, en una cita que pinta a la villa del Yayabo con los colores de la metáfora. Las imágenes poéticas suben hasta la torre de la Iglesia Mayor y, desde lo alto, contemplan la ciudad buscando hacedores de versos.

La Jornada de la Poesía Cubana en Sancti Spíritus dedicó su vigésimo tercera edición al poeta espirituano Reynaldo García Blanco y a la Generación de los 80, una estética que cambió la marcha de la creación lírica iniciada después del primero de enero de 1959.

El esplendor del antiguo edificio de la Sociedad de Instrucción y Recreo El Progreso, actualmente Biblioteca Provincial Rubén Martínez Villena, sirvió como escenario en la primera noche para la inauguración, momento propicio para que Reynaldo García Blanco recibiera la condecoración Canto de Ciudad y la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) reconociera al escritor Manuel González Busto.

Los asistentes a la velada disfrutaron del proyecto del artista espirituano Carlos Manuel Borroto, quien interpretó poemas musicalizados de Reynaldo. “Fue muy conmovedor para mí, no me lo esperaba -declaró a Escambray el poeta-. Muchos de esos textos fueron escritos aquí en Sancti Spíritus en la década del 80. Borroto ha hecho un trabajo interesantísimo, digno de alabar, con buenas voces e instrumentación y creo que vale la pena esa mezcla de música y poesía”.

La jornada figura hoy como un evento mayor, donde poetas importantes de todo el país comparten sus textos y teorizan sobre lo mejor de la poesía cubana de todos los tiempos. Figuras como Alpidio Alonso, Odalys Leyva, Mirna Figueredo, Yamil Díaz y Pedro de Jesús López prestigiaron las actividades, así como Alfredo Zaldívar, Pedro Yanes, Rosa María García y Aitana Alberti; esta última condujo la tertulia Fe de vida, espacio que habitualmente realiza en el Centro Cultural Dulce María Loynaz, de La Habana.

Por dos ocasiones, la hija del poeta español de la Generación del 27 Rafael Alberti, acercó a los espirituanos a la vida y obra de uno de los más grandes autores de América, el Premio Nobel de Literatura Neptalí Ricardo Reyes Basoalto, más conocido en el mundo literario como Pablo Neruda.

Entre las actividades sobresalientes de la jornada figuró además el taller de poesía y origami, a cargo de la poetisa santiaguera Mirna Figueredo, que acercó a los niños de las escuelas Obdulio Morales, Julio Antonio Mella y Rubén Martínez Villena a poemas ilustrados con figuras de papel.

El concurso de Poesía Emotiva Alberto Acosta Pérez 2012 premió

Luz hasta el último de los días, cuatro sonetos elegíacos de la escritora camagüeyana Odalys Leyva Rosabal, en los cuales, según el jurado, “habló de la vida y de la muerte, del consuelo y la continuidad de la existencia, con la virtud de ofrecer una forma poética bien trabajada, con imágenes de indudable calidad formal y aliento poético sostenido a lo largo de 48 versos”.

La Editorial Caminos entregó un lauro al mejor texto que abordó la temática social, Ojo por ojo, de Mariene Lufriú Rodríguez; el grupo espirituano Toda luz y toda mía premió la mejor composición en décimas, que resultó Dos historias de un naufragio, de Lilia Aurora Machado Coello, y la familia Calderón Pino instituyó un galardón para el mejor texto de Sancti Spíritus, que fue a parar a manos de Ramón Luis Herrera, por su soneto El relato.

A lo largo de sus 23 ediciones, la Jornada de la Poesía Cubana en Sancti Spíritus ha buscado teorizar sobre la lírica y en esta ocasión la Generación de los 80, analizada desde la perspectiva de dos décadas después, centró el debate entre los asistentes.

El poeta santaclareño Yamil Díaz resumió varios elementos trascendentales. “Fue un fenómeno verdaderamente nacional, que constituyó una explosión de punta a punta de la isla, desde Pinar del Río, con Nelson Simón, hasta la zona oriental con autores como Teresa Melo”.

La diversidad temática y textual de los 80, que dejó a un lado el nosotros de las anteriores décadas y acabó con la poesía escrita solamente desde La Habana, encontró nuevos caminos y premió a la poesía cubana con nuevos temas y conceptos, a lo cual Sancti Spíritus no permaneció ajena.

“A los años 80 algunos los ven muy fugaces, otros los ven muy nutritivos -refiere Reynaldo García Blanco-. Hoy para mí es una mezcla de añoranza, de nostalgia de aquellos tiempos en que existía una gran hermandad entre los poetas espirituanos, donde se hacían continuos debates y había mucha búsqueda”.

Por su parte, Miguel Barnet, escritor y presidente de la UNEAC, ofreció una lectura a los asistentes y, antes de abandonar Sancti Spíritus, ofreció a Escambray sus impresiones sobre la jornada: “Es un hecho trascendente porque toda unión, toda concertación de la poesía, en medio de sus matices y sus tendencias, es un fruto a saborear, a disfrutar, a vivir; porque la poesía es la salvaguarda de la memoria, de la cultura, de las tradiciones, de nuestro patrimonio intangible y eso nos hace mejores, nos enriquece. Yo creo que es muy noble y muy necesaria esta jornada, por eso es que asistí aunque sea por unas horas a darle mi apoyo a los jóvenes poetas de aquí y a los que no son tan jóvenes también y mantienen el cetro de lo que es para mí, con perdón de otros, el género mayor”.

La XXIII Jornada de la Poesía Cubana ya acaba. Sin dudas, Sancti Spíritus posee un espacio para el disfrute y la aprensión de lo mejor de la lírica nacional. Días en los que la villa del Yayabo, próxima a cumplir medio milenio, se convierte en la capital cubana del verso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *