Exitosa huelga en el central Tuinucú

Arquímedes Valdivia: “Melanio Hernández preparó el terreno con su labor unitaria entre los trabajadores”. Los días 15 y 16 de enero de 1948 se desarrolló una protesta huelga de los trabajadores del sector por el pago del Diferencial Azucarero.

Aunque han transcurrido 65 años, aún permanecen en la memoria de algunos sobrevivientes los recuerdos de la exitosa huelga de los trabajadores del central Tuinucú por el pago del Diferencial Azucarero conquistado en 1946 por el movimiento obrero del sector, liderado por Jesús Menéndez Larrondo, el General de las Cañas.

Una historia sucinta del citado Diferencial, referida por Santiago Serrano en su esbozo sobre la historia de la localidad, refiere que en los primeros días de junio de 1946 llegó a La Habana el Secretario (ministro) de Agricultura norteamericano con la misión de cerrar definitivamente el convenio sobre la compra de la zafra cubana de 1946 a 1947.

En esa reunión estuvo presente el líder proletario comunista Jesús Menéndez, algo totalmente inusual, pues por primera vez los trabajadores azucareros eran representados -a tan alto nivel- por una figura como la de Menéndez, quien había participado en las primeras conversaciones de ese año en Washington.

Menéndez había expuesto el principio de la compensación económica, según la cual se establecía una vinculación automática entre los índices de precios del azúcar exportado por Cuba a los Estados Unidos y el precio de los abastecimientos que Cuba importaba de esa nación, medido este por el índice oficial del costo de los alimentos de los Estados Unidos.

Respaldada por la enorme presión de los trabajadores del azúcar, que por entonces superaban el medio millón en el país, la demanda fue admitida, y el 11 de julio de 1946 se firmó el contrato con el cual quedó fijado el precio en 0.3675 centavos, por libra de azúcar.

En el acuerdo se incluyó la llamada Cláusula de Garantía. Por tal motivo, ese año hubo que abonarles a los trabajadores azucareros la diferencia entre el salario base de los obreros y el precio real de venta del azúcar. Y así, derivado de la aplicación de la Cláusula de Garantía surgió el citado Diferencial.

Ladislao Rodríguez Pestana: “El 17 de enero salimos para los cortes, pero con la victoria en el bolsillo”. ESTALLA LA PROTESTA

Se había aprobado el llamado Diferencial Azucarero y hasta logrado el primer pago compensatorio, pero nunca la parte norteamericana estuvo totalmente conforme e hizo todo lo posible por echar abajo aquel convenio.

Llegó el momento de empezar los cortes correspondientes a la zafra 1948-49 en el central Tuinucú, propiedad de la Tuinucú Sugar Company, sin que los trabajadores hubieran recibido ni un céntimo de la compensación acordada.

Ladislao Rodríguez Pestana, hoy con 94 años cumplidos, testimonia: “Yo empecé a cortar caña para el central Tuinucú el 30 de noviembre de 1932 en la colonia de Adriano Bermúdez. Allí nos pagaban a $1.47 por cada 100 arrobas cortadas y cargadas en los camiones. Pero los patrones no apoyaron para nada que nos pagaran el Diferencial a los obreros.

“Entonces se formó el movimiento de protesta donde Armando Acosta fue el alma de la lucha por los derechos de los trabajadores.

“A mediados de enero de 1948 nos reunimos todos los cortadores en el parque del central Tuinucú, citados por Armando. Él se atrevió incluso a entrar al ingenio y discutir con los administradores y anduvo todo aquello. Se decía que la Policía o el Ejército nos iban a reprimir y es cierto que se hicieron presentes, pero parece que no tenían órdenes de hacerlo.

“Entre nosotros se comentó que cada día que se demorara el inicio de los cortes, le costaba una millonada a los dueños del ingenio, así que al segundo día tuvieron que ceder y aceptaron pagarnos el Diferencial, por lo que el 17 salimos para los cañaverales, pero con la victoria en el bolsillo”.

MELANIO HERNÁNDEZ PREPARÓ EL TERRENO

Para Arquímedes Valdivia Hernández, mecánico tornero jubilado del sector, hoy con 87 años, la victoria de enero de 1948 se debió en buena parte a Melanio Hernández, un obrero procedente de Pinar del Río que empezó a laborar en el central Tuinucú allá por los años 30 del pasado siglo y, aunque era liberal, colaboró con los comunistas y otras fuerzas de izquierda en pos de la unidad.

“Podemos decir que él preparó el terreno para la labor que haría Jesús Menéndez en el sector azucarero.

“La huelga de los macheteros fue una acción colectiva del Sindicato de Obreros y Empleados de la Industria Azucarera del Central Tuinucú y sus Colonias, si mal no recuerdo, Silvestre Arévalo estuvo con Armando Acosta entre sus principales dirigentes. El prestigio y la autoridad de Armando en aquella zona eran indiscutibles. A raíz de aquellos sucesos cayó preso, pero ya la victoria estaba ganada”.

Nota: Seis días después de este triunfo, el representante a la Cámara Jesús Menéndez fue asesinado por el capitán Joaquín Casillas en la estación de trenes de Manzanillo. Escambray agradece a Carlos Manuel Melendres por su contribución a este trabajo.

One comment

  1. Apreciable e historico relato que es educativo para todos los que no conocimos el brutal pasado acaesido en la antigua CUBA pro norteamericana y gobernada por los oligarcas y otros corruptos de esa negativa etapa la cual fue co-gobernada por las dictaduras de turnos donde se comercializaba el sudor y el sacrificio del cubano trabajador gracias a los testigos vivientes que han ayudado en este relato veridico y real que por lo menos yo puedo aprender y tomar conciencia de los sacrificios y maltratos que en otrora el obrero azucaro hubo de pasar sin tener obsiones pues todas les fueron negadas a ellos. Lazaro izquierdo

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