Nueva imagen de Cristo en la Parroquial Mayor

El conjunto escultórico se erige como el primero de su tipo en el ámbito eclesiástico del país creado por un cubano, Jorge Luis Madrigal Castillo.Un complejo escultórico tallado en madera se suma por estos días a las obras de arte de la Parroquial Mayor de Sancti Spíritus.

Una nueva imagen de Cristo, escoltado por la Virgen María y el apóstol San Juan, ha sido emplazada en la Iglesia Parroquial Mayor de Sancti Spíritus. El conjunto escultórico se erige, por su magnitud y empleo de la talla en madera, como el primero de su tipo en el ámbito eclesiástico del país creado por un cubano, Jorge Luis Madrigal Castillo, quien posee una dilatada experiencia profesional.

Por solicitud de la Congregación Hermanos de la Comunidad San Juan, que ha venido colaborando con el Centro Provincial de Patrimonio en la reparación de la iglesia, se comenzó a gestar el ambicioso proyecto.

Con escasísimos referentes, el artista solo contaba con su experiencia para registrar en un conjunto escultórico el momento crucial de la crucifixión. Necesitó entonces de un inusitado acopio de voluntad para vencer los imponderables que surgieron apenas inició la labor.

La representación se quería cercana al tamaño natural de una persona al igual que sus acompañantes, la cruz debía estar en proporción al cuerpo crucificado y no llevaría la corona de espinas.

La labor de rastreo de maderas preciosas de gran dureza resultó agónica por su escasez en la provincia. Una vez localizadas monte adentro las especies de jurabaina carbonera, jocuma y ballúa, se llevó a cabo un complejo operativo para trasladar los bolos desde el abrupto lugar hasta el taller del artista.

Por ser Cristo la figura protagónica, se empleó la jocuma que, según afirman los especialistas, puede durar siglos sin ser dañada por insectos u hongos. Sin apenas contar con las herramientas apropiadas y en el espacio reducido del taller, se emprendió el modelado final.

Albán María, el párroco de la iglesia, le había entregado al artista pequeñas fotocopias medio borrosas tomadas de un Cristo crucificado, escoltado por la virgen María y el apóstol San Juan, emplazado en una iglesia española del siglo XIII para que le sirviera de modelo.

Confiesa Jorge Luis que tuvo que hacer una recreación personal de aquellas esculturas españolas en las cuales, a mi entender, se aprecia la impronta de estilización geométrica del arte medieval. Partía de la alegoría de Cristo y no precisamente de su representación renacentista.

A golpe de gubias fue desbastando el pesado tronco en el piso hasta configurar el cuerpo casi inerte del Cristo, con el rostro en estado de serena resignación. Se trataba de una interpretación artística más a tono con la simplificación de las líneas corporales del redentor ajustado al lenguaje de la modernidad, aunque sin perder la esencia de origen medieval.

El público podrá contemplar a partir de ahora, en la capilla del Santísimo de la Parroquial Mayor, al Cristo crucificado de 178 centímetros de alto sobre una cruz de 3 metros de longitud y la Virgen María y el apóstol San Juan a escala natural.

Con este conjunto tallado en madera durante un proceso de siete meses, Sancti Spíritus cuenta con un referente nacional para la iconografía religiosa.

Su autor, con más de tres décadas en las lides de la escultura en madera, dejó un legado permanente para creyentes y no creyentes espirituanos. Su condición de miembro fundador de la filial espirituana de la Asociación Cubana de Artesanos Artistas (ACAA) le consolida su prestigio al desbordar lo puramente artesanal y penetrar en los misterios de la creación artística.

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