Sancti Spíritus busca revivir la ganadería estatal (+fotos)

La vaquería 17, de la granja Dos Ríos, figura entre las unidades que se recuperan este año.Como parte de una estrategia del país, la provincia de Sancti Spíritus persigue recuperar gradualmente la actividad ganadera y elevar la producción.

Buscar a mediano plazo un equilibrio en la producción de leche y carne, de manera que la mayor proporción no se concentre, como sucede hoy, en el sector privado, deviene aspiración esencial del programa de desarrollo ganadero concebido en Sancti Spíritus para el área estatal a raíz de la estrategia nacional trazada.

Israel Martínez Gutiérrez, subdelegado de la rama en la provincia, ofrece a Escambray pormenores del alcance e implementación de esta importante proyección de trabajo, en un territorio que aporta la tercera mayor producción de leche en el país.

¿Qué se propone recuperar el Estado en la ganadería vacuna?

Partiendo de un conjunto de medidas definidas por el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros para la ganadería vacuna, en Sancti Spíritus se concibió un programa de desarrollo que da respuesta a esa proyección. Esta fue la primera provincia en completar el proyecto, aprobado ya a instancia del Ministerio de la Agricultura y está presentado ahora al Ministerio de Economía y Planificación para su correspondiente aprobación y que comience a incluirse en la planificación económica.

El programa como tal y su financiamiento entrarían en ejecución a partir del año siguiente, pero ya en el territorio, con los recursos previstos para el 2013, se trabaja en la recuperación de seis vaquerías típicas, cuatro en Managuaco y dos en Venegas, instalaciones que están en uso, pero requieren reparación.

Hay que trabajar mucho en la base alimentaria de cada unidad, sostiene Israel Martínez.¿Cuántas vaquerías de este tipo pretenden recuperar?

Primero, estas seis; el año próximo, 32 y así progresivamente hasta llegar a las 88 que se definieron como potencialidad y que tienen determinados grados de explotación. Antes del período especial la provincia llegó a tener 120 vaquerías típicas, pero hay un grupo de ellas que están destruidas y el programa de desarrollo no contempla la construcción de nuevas instalaciones de este tipo, sino rescatar todas las que admiten la recuperación constructiva y tecnológica.

Los trabajos principales abarcan la reposición de los techos en las que haga falta, reparación de las salas de ordeño, de maternidad, los comederos, el acuartonamiento de la unidad con cerca eléctrica, el completamiento de la base alimentaria con pastos y forrajes, recuperando las áreas infestadas de marabú y también la utilización de los subproductos de la agroindustria.

Además de reparar las 88 vaquerías típicas, el 80 por ciento de ellas concentradas en unidades de Managuaco y Venegas, este programa pretende recuperar 24 centros típicos de novillas, 20 de hembras en desarrollo, 11 de machos en desarrollo, recrías y 59 pastoreos de ceba.

¿En el plano tecnológico qué se proyecta?

Impulsar la inseminación artificial; años atrás llegamos a ser la peor provincia con solo el 18 por ciento de empleo de esta técnica. Hoy cubre al 23 por ciento del rebaño de hembras en la reproducción. El programa prioriza esta actividad y debemos, en el 2022, que es el primer plazo, tener poco más de la mitad de las hembras en inseminación, para lo cual debemos formar 445 inseminadores, ahora tenemos 104, y se planifican recursos.

El otro impacto tecnológico estaría en recuperar el ordeño mecanizado en todas las vaquerías típicas, lo que implica la importación de ese componente. Actualmente se explotan 38 ordeños de este tipo, 17 de ellos en vaquerías típicas de Managuaco y Venegas, los demás son móviles y alrededor del 8 por ciento de la leche se extrae hoy mediante esta vía.

En la provincia existen más de 381 413 cabezas de ganado vacuno, según el conteo de marzo último.¿En algún momento el programa incluye al sector privado?

Lo primero es recuperar la infraestructura que tenemos en las empresas ganaderas de la provincia, poner esas instalaciones al nivel que tenían al llegar el período especial, trabajar en la base alimentaria que aportan esos suelos, dar soluciones de abasto de agua. También hay medidas y acciones para atraer y estabilizar la fuerza laboral porque en Sancti Spíritus hay cultura ganadera.

Una vez que se consolide el trabajo en el área estatal, se proyectan estrategias para potenciar y perfeccionar la atención a la masa ganadera del sector cooperativo y campesino, mediante el asesoramiento, los servicios técnicos y la venta de sementales, entre otras acciones.

¿Qué se persigue con el rescate de la ganadería estatal?

No tener el 80 por ciento de la producción de leche, como ocurre hoy en la provincia, en manos del sector privado; ir a un equilibrio en ese sentido para que el aporte y la garantía del alimento no dependan tanto de esa base productiva. La parte estatal tributa actualmente alrededor del 10 por ciento de la leche y una proporción similar fluye desde las Unidades Básicas de Producción Cooperativa (UBPC).

La transformación a realizar es grande, porque en 1989 la provincia contaba con unas 408 800 cabezas de ganado vacuno, rebaño  que se concentraba mayormente en manos del Estado. Esa ganadería se deterioró y la masa se desplazó hacia el sector privado; ahora, de las 381 413 cabezas existentes en el territorio según el conteo de marzo último, el 64 por ciento es propiedad del sector cooperativo y campesino. Sin incluir a las UBPC, el Estado solo explota el 10 por ciento del área dedicada en la provincia a esta actividad.

La esencia de este programa no es montar otra vez una ganadería cuya comida dependa de barcos y razas también importadas; se trata de tener una vaca que pueda dar 8 o 10 litros de leche diarios y que el Estado disponga de esa producción para su distribución. En un primer plazo, para el 2022, se proyectan alcanzar cifras de producción y entrega en la parte estatal y las UBPC que prácticamente duplicarían los niveles actuales de la provincia; el plan para la industria sobrepasa este año los 31 millones de litros; un segundo plazo de este estratégico programa apunta al 2030.

One comment

  1. Que bueno el poder ir recuperando la ganadería pero creo que hay pensar estrategias con resultados más rápidos, el país entero necesita ponerse las pilas en esto, el tiempo a esperar por la mejoría es demasiado lento. Me muero sin volver a tomar leche.

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