Sobresale Sancti Spíritus en la producción de alcoholes para la exportación

Al cierre del primer semestre la provincia logra niveles de producción y ventas al exterior superiores a todo el 2012. La fabricación de alcohol con fines exportables marca época en Sancti Spíritus; los trabajadores de la Unidad Empresarial de Base Derivados Melanio Hernández y de la comercializadora Tecnoazúcar cerraron el

Esta destilería es la mayor exportadora de alcohol de la rama azucarera en el país.Al cierre del primer semestre la provincia logra niveles de producción y ventas al exterior superiores a todo el 2012.

La fabricación de alcohol con fines exportables marca época en Sancti Spíritus; los trabajadores de la Unidad Empresarial de Base Derivados Melanio Hernández y de la comercializadora Tecnoazúcar cerraron el primer semestre del año con casi 70 000 hectolitros (hl) vendidos al exterior, cifra que rebasa en 19 543 hl la exportación de todo el 2012.

De acuerdo con el comportamiento productivo y la garantía de la materia prima (miel B), deben exportarse este año unos 150 000 hl de alcohol etílico rectificado, cifra nunca antes alcanzada, manifiesta María del Carmen León Gutiérrez, directora de Tecnoazúcar.

“Hoy la prioridad de la empresa es la exportación de este tipo de alcohol, un producto de gran aceptación en el mercado foráneo por su elevada calidad, es muy limpio y mucho más puro que los que se exportaban anteriormente y lo compran para utilizarlo mayormente en la elaboración de ron y, en menor medida, en la industria farmacéutica”, expresa.

El alcohol etílico rectificado, en producción desde al año anterior y comercializado por el puerto de Guayabal, en Las Tunas, se obtiene en la destilería de Tuinucú a través de un proceso microbiológico y de fermentación de la miel B, materia prima suministrada por el central Melanio Hernández y otros de Ciego de Ávila.

Con tales niveles de exportación, mayormente a mercados de Europa y Asia, la destilería es la que más alcohol vende al exterior dentro de las 14 plantas de este tipo del sistema Azcuba, según precisa Dailé Bencomo Valdivia, jefa de Comercialización en Teconoazúcar.

La unidad de derivados del Melanio Hernández asume producciones de alcohol fino A, etílico rectificado, fluma y F-5 destinados a cubrir surtidos del balance nacional para emplearse en la farmacología, la perfumería, los rones y el uso doméstico.

Este especie de “zafra” del alcohol en que está envuelta la destilería de Tuinucú permite a la entidad hacer aportes en otros renglones como ron Santero, la levadura sacharomice usada como alimento animal y el CO2, producto este último también derivado del proceso, el cual se comercializa, a través de la empresa de Gases Industriales y con capacidad para entregar unas 120 toneladas al año. “Ya se logró la certificación del grado alimentario del CO2, que lo declara apto para el consumo humano”, subraya María del Carmen.

No obstante la calidad de la miel B, idónea para la fabricación de alcohol que tributa el central a la destilería “esa industria de derivados se explota hoy en el rango de un 80 por ciento, la limita precisamente la materia prima y, desde el punto de vista tecnológico, modernizó su infraestructura en el 2008 a raíz del cambio de columnas de procedencia alemana para producir alcoholes finos”, afirma la ingeniera.

 

Jose Luis Camellón

Texto de Jose Luis Camellón
Reportero de Escambray por más de 15 años. Especializado en temas económicos.

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