Toda luz para la décima

Proyecto Toda luz y toda mia. Con la máxima de defender la estrofa, el grupo espirituano Toda luz y toda mía sobresale en Cuba y, por primera vez, lanza su convocatoria al mundo.

Cuando la mente del poeta enlaza ideas y entrega en una ráfaga 10 versos octosílabos, exactos y musicales, estamos en presencia de una décima. Llegada a Cuba de la mano del Siglo de Oro español, quedó para siempre en esta isla, que no pudo sacudirla de su cultura y hoy constituye hasta patrimonio intangible de la nación.

Un proyecto espirituano devino, el 24 de noviembre del 2011, durante la Jornada de la Poesía Cubana, el Grupo Provincial de la Décima Toda luz y toda mía, que desde entonces ha aunado esfuerzos para preservar y promover la espinela.

Hoy, más de 300 espirituanos de distintas edades han compartido la dicha de la improvisación, como más se desarrolla el género dentro del grupo. Al frente del mismo, la escritora Merari Mangly Carrillo alegó a Escambray haber bebido de los estudios de la décima de Virgilio López Lemus, Roberto Manzano y Pedro Péglez.

“Cuba la ha tomado, en el mejor sentido, y la hecho suya. Ha sido un género dentro de la literatura que ha servido para cronicar la historia; desde el campesino, cuando la población era mayoritariamente rural, hasta para cualquier tipo de autores de la ciudad”, declaró la fundadora del proyecto.

Con un preciado lugar dentro de nuestra idiosincrasia, la décima   ha sido improvisada o escrita desde los albores de la cubanía. Su verso contagia e invita hasta al más reacio. “Es una estrofa moldeable: satírica para hacer una crítica, muy emotiva para cantarle al amor”, precisa la escritora.

Por estas razones, Merari decidió crear el grupo y comenzó a buscar por toda la provincia a quienes se interesaran en seguirla. De Norte a Sur no hubo decimista que escapara a la poética idea. “En Sancti Spíritus la décima estaba un poco dormida. Este proyecto ha intentado despertarla y creo que lo ha logrado. Tenemos niños que improvisan, pero también personas de la tercera edad. En este despertar tratamos además de atrapar instituciones”, cuenta.

Durante las actividades en la Casa de la Guayabera, la controversia ha seducido a todos los públicos; en la Galería de Arte Oscar Fernández, las cubiertas decimadas sorprendieron a Daniel Chavarría cuando visitó Sancti Spíritus en el contexto de la Feria Internacional del Libro; sin embargo, más allá de la capital provincial, el proyecto también ha viajado a lugares distantes de la geografía espirituana.

“En cada espacio suceden cosas peculiares por el sentimiento de democracia que tiene el grupo -relata Merari-. En un momento determinado se le ocurre a alguien recitar una décima y no estaba en lo que teníamos organizado, pero esa persona recita, en muchos casos, inspirada en medio de la actividad. Dejamos que la gente improvise”.

Las experiencias personales nacen por sí solas en cada encuentro, que denota el porqué de un eslogan como Toda luz y toda mía, diferente cada vez. En la nueva entrega puede festejarse el nacimiento de Serafín Sánchez o José Martí, la unión entre las culturas cubana y canaria o el Día de la Mujer; los motivos y las ganas siempre sobran.

Por ello, el proyecto celebra desde el pasado 23 y hasta mañana 26 de mayo su Primer Festival Internacional de la Décima, que agasaja a los poetas Luis Martín, Alfonso González Lemus (Chicho) y Luis Rodríguez, conocido como El monarca de la rima.

Dedicado además al Día del Campesino, al aniversario 160 del natalicio de José Martí y al 499 de la fundación de las villas de Trinidad y Sancti Spíritus, la cita fue inaugurada en la Casa de la Guayabera en la noche del jueves, donde alrededor de 100 asistentes, cubanos y extranjeros disfrutaron de la exposición de muñequería del proyecto Alas de Mariposa, así como la proyección de controversias de los tres poetas a los que se dedica el evento.

Las sesiones teóricas del viernes destacaron por un acertado análisis donde los participantes debatieron sobre la décima vista desde la óptica de la prensa cubana, y cómo ha transitado de lo culto a lo popular para recoger parte de lo mejor de la cultura del pueblo cubano.

Durante la jornada se inauguró la muestra Los caminos no son viejos, una suma de 14 décimas de 13 escritores cubanos y uno mexicano, ilustradas por artistas plásticos sobre piezas de nailon, además de serenatas que se realizaron en la noche a importantes personalidades espirituanas como Crucelia Hernández y María Antonieta Jiménez.

Para este sábado el programa ofrece las Contralecturas, un espacio donde los que escriben décima se unen a los que la improvisan para demostrar la singularidad de cada una de las formas de crear la espinela.

“Deseamos mucho tener la Casa de la Décima en Sancti Spíritus, sobre todo por el resultado que ha tenido en poco más de un año el grupo Toda luz…, no solo en la provincia, sino en el país -señala Merari-. Cada mes tocamos una puerta para recordar que la décima existe. Ahora en el mes de junio queremos tocar a la de la biblioteca Provincial Rubén Martínez Villena para celebrar el Día del Bibliotecario”.

Toda luz y toda mía, pensada primeramente como un proyecto, se convirtió en lo que ya es hoy: un espacio sociocultural en el que los poetas de cualquier latitud toman las riendas del canto y, en la montura de la rima, cabalgan con desenfado por la décima.

One comment

  1. La señora Mangly me perdona, pero la décima no es un «género dentro de la literatura».

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