Fernando González: A la libertad le falta un pedazo (+fotos)

A esta felicidad le falta un pedazo, afirmó poco después de pisar tierra cubana el antiterrorista Fernando González.Uno de los Héroes cubanos que cumplió totalmente una injusta condena en cárceles de EE.UU. ya empina sus días entre nosotros.

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Fernando el gigante

 

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Hasta donde conozco, solo una vez la Defensa y la Fiscalía federal de Miami han convergido al hablar del caso de los Cinco: Fernando González Llort sería deportado lo antes posible a Cuba, luego de cumplir íntegramente su sentencia de 17 años más nueve meses de encierro.

 

Por suerte, los pronósticos, venidos de ambas partes, no erraron. Al mediodía de este viernes Fernando abrazó la Patria y al pie de ese sueño se encontraba Magali, su mamá, quien, por fin, pudo besarlo a sus antojos, sin la mirada inquisitoria de los carceleros.

Durante los 15 años, cinco meses y 15 días que su hijo permaneció en prisión, más de una vez intercambiamos con esta mujer y casi siempre el relato empezaba el día en que lo vio partir, él tras el timón, rumbo al aeropuerto José Martí.

Y en cada conversación intentaba retratarnos con anécdotas la vida de su hijo, quien desde que vino al mundo el 18 de agosto de 1963 casi no le dio dolores de cabeza, a no ser cuando se iba para la playa. “Me cogían las cinco, las seis de la tarde mirando para la esquina para ver si regresaba. Los sofocones más grandes eran esos”, nos confesó.

Fernando llegó, y al pie de su sueño, también se encontraban el Presidente cubano Raúl Castro; Rosa Aurora Freijanes, su compañera de vida, y René González; toda la hermandad cupo en el abrazo con el primero de los Cinco en retornar a la isla.

Pero a su felicidad le falta un pedazo, ha aclarado Fernando. Ni Gerardo ni Ramón ni Antonio tomaron asiento junto a él en el avión que lo trajo de vuelta. Y el primer agradecimiento fue para ellos tres: “Cuánta energía nosotros obtuvimos en aquellos momentos de verlos a ellos y (…) de ver la manera en que enfrentaban la situación”.

Entre las gratitudes, extendidas, igualmente, a René, a su pueblo, al movimiento de solidaridad mundial, a la prensa, al Ministerio de Relaciones Exteriores y a las autoridades cubanas, ofreció disculpas a todas las personas, principalmente niños y jóvenes que no recibieron acuse de recibo de las tantas cartas enviadas. “Materialmente nosotros no teníamos el tiempo para responder todas”, comentó.

A las cuatro de la madrugada del 27 de febrero dejó atrás las rejas de Safford, Arizona, y fue puesto a disposición de las autoridades de Inmigración de Estados Unidos. “No experimenté la salida de la prisión como la salida hacia la libertad; yo experimento la salida hacia la libertad cuando me bajé de la escalerilla del avión, incluso hasta ese mismo momento yo venía esposado. Las esposas me las quitaron en el momento en que el avión tocó tierra de aquí”.

Hace tiempo, Fernando pudo estar de regreso. En mensaje reciente, Gerardo Hernández comentó que presenció cuando Joaquín Méndez, abogado de González Llort en el juicio, le advirtió a su defendido, con toda razón profesional, que debido a la menor gravedad de los cargos a él imputados “cualquier defensor de respeto optaría por separarlo de los demás como estrategia. La respuesta de Fernando, como la de René ante similar sugerencia, fue tajante e inequívoca”, sostuvo Gerardo.

Fernando ya empina sus días entre nosotros y con tal de que su goce sea mayor y a sabiendas de su fanatismo por los Leones de la capital, por primera vez me declaro industrialista; ojalá que su equipo discuta el campeonato, y en ese entonces su algarabía por este o aquel jonrón le recordará a Magali que, ciertamente, no está soñando: su hijo volvió a casa.

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One comment

  1. que gran alegria para el pueblo cubano ver la llegada del gigante Fernando, bienvenido a la patria donde siempre estubistes presente.

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