Cangrejos sin seguridad vial

Miles de cangrejos rojos mueren cuando intentan cruzar la vía que une a Cienfuegos con Trinidad.Miles de cangrejos rojos mueren cada año cuando intentan cruzar las carreteras que llegaron a sus ecosistemas sin pedir permiso. Escambray intenta hoy no caminarle “pa’ atrás” al problema.

En la porción de la vía que une a Cienfuegos con Trinidad, exactamente desde Yaguanara hasta casi la desembocadura del río Caña, o en algunos tramos del acceso a la península de Ancón, dicen que los cangrejos cruzan la carretera; sin embargo, ¿cuándo las leyes del tránsito han implicado a los crustáceos?

¿Qué hace una carrocería de ocho patas y dos ojos saltones con fama de hacer marcha atrás constante, frente a una mole de metal y plástico con varias gomas dispuestas a aplastarlo todo?; simplemente confiar en que su cuerpo no coincida con la superficie rodante; mas, ¿cuándo los cangrejos han sido creyentes?

Si bien es cierto que con el entrenamiento adecuado muchos animales realizan disímiles actividades humanas, en este caso no se trata de carpa de circo, ni feria de carnaval, sino de cientos de estos ejemplares que se aventuran al asfalto porque en eso les va la vida, y al decirlo no peco de categórico.

CANGREJO ROJO

Conocido como cangrejo rojo o cangrejo colorado, por ser este el color de sus patas y caparazones, la población trinitaria se compone de dos especies, abundantes en las costas de las islas del Caribe, cuyos nombres científicos resultan Gecarcinus ruricola y Gecarcinus lateralis. Una de sus características más conocidas lo constituye el hecho de que viven en la tierra y se reproducen en el mar.

Al respecto Néstor Álvarez Cruz, especialista principal en gestión ambiental de la Unidad de Medio Ambiente en Sancti Spírititus, explica a Escambray que el cangrejo va hacia el mar a hacer sus puestas y retorna a su cueva. Asimismo, los individuos  jóvenes, luego del nacimiento, buscan su hogar en tierra.

El progreso hizo que los accesos hacia las ciudades se multiplicaran y con ello se edificaron carreteras como la de Cienfuegos a Trinidad, que vino a poner una franja de asfalto en el recorrido normal de estos crustáceos. Con la vía, por supuesto, llegaron también los medios de transporte.

“Ellos son un gran problema. Cada vez que comienzan a pasar es una tragedia, porque te ponchas en una cuarta de tierra. Yo trato de esquivarlos, pero a veces se torna imposible y, créeme, sus muelas hacen tremendo daño”, relata a este semanario Julio Moreno, quien transita hace más de 15 años por las zonas citadas y ha agradecido más de una docena de veces tener a mano una goma de repuesto.

“Nosotros nos quedamos botados en Yaguanara hace poco como dos horas. La muela estaba enterrada como si la hubiesen martillado. Tuvimos que respirar el mal olor de los que se descomponían”, refiere Maité García, trabajadora del hotel trinitario Las Cuevas.

VÍA A LA VIDA DEL CANGREJO

La situación resulta penosa cuando visitas Trinidad y presencias la masacre. Néstor Álvarez Cruz puntualiza que se trata de un cangrejo que no posee especial significación desde el punto de vista comercial. “El nivel de individuos es grande y el daño a la población no resulta inminente. Desde que hicieron la carretera ha ocurrido ese problema”.

No obstante, sí poseen una importancia para el ecosistema, pues tanto el gavilán cangrejero Rostramus sociablis, endémico de Cuba, como otras especies terrestres y marinas, incluyen a estos curiosos animalitos como dieta. Incluso, los orificios en la tierra que construyen sirven para la oxigenación y remoción de los suelos.

El experto en medio ambiente asegura: “Estamos trabajando con el municipio para en un futuro cercano colocar tubos que atraviesen la vía y barreras arquitectónicas que lleven a los cangrejos hacia ellos”; mas esta solución parece que demorará en ponerse en práctica. ¿Por qué?

Arle Castro Ramírez, especialista del Centro Provincial de Vialidad, entidad encargada de la obra, argumenta con conocimiento de causa: “Hace un tiempo hubo un proyecto, que no se llegó a concretar. Inicialmente se había pensado hacer unos túneles, pero el cangrejo no pasa por un punto determinado, sino que mueve a veces su recorrido”.

¿Será que la naturaleza, con fama de sabia, les hará reflexionar que si cruzan pueden ser aplastados y, por medio de la selección natural y las teorías biológicas de la evolución, podremos tener en un futuro especímenes de esos crustáceos con una cultura vial envidiable? No lo creo.

Aunque quizás, si sopesamos la ligereza en la resolución del dilema, sí lleguen más rápido a reconocer “conscientemente” el peligro que implica el recorrido. Por ahora, los cangrejos continuarán su camino para reproducirse y otros miles morirán aplastados bajo las gomas de los vehículos, pues la luz verde para ellos en el semáforo humano aún no se ha encendido.

2 comentarios

  1. Todos los seres vivos forman parte de la gran cadena de la vida, cuando pasa esto el efecto generalmente no se nota de inmediato. Hay que ganar en conciencia e instruir a la sociedad sobre el verdadero y real peligro de extinción de nuestra especie. Si hoy somos indolentes ante la indiscriminada matanzas de estos crustaceos mañana no habrá quien haga algo por nosotros cuando otra condición comience a diezmarnos.
    Ojalá la naturaleza dote a estos animalitos no de conciencia para ver el peligro sino de mecanismos de defensa ante sus verdugos muchos mas fuertes que una simple ¨muela¨.
    Tengo algunas propuestas y disposición que quizás sirvan al proyecto.

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