Periódico de Sancti Spíritus

Juegos Centroamericanos y del Caribe: Dos mujeres, dos historias

Yumari y Eglys brillaron  con  luz propia  en  Veracruz 2014.La  versión  XXII  de  los  Juegos Centroamericanos  y  del  Caribe ha traído para Sancti Spíritus dos historias  singulares,  escritas  con aroma de mujer.

Sus  nombres,  que  hace  rato tienen  visos  de  leyenda  en  el deporte  cubano,  brillaron  con  luz propia  en  suelo  mexicano:  Eglys de la Cruz Farfán y Yumari González Valdivieso.

La  primera  es  ya  no  solo  la espirituana  con  más  medallas en esta lid, sino que con las más recientes acaba de convertirse en la  deportista  de  esta  tierra  con mayor número de preseas (12) y títulos (7) en estas citas.

Al historial de cinco títulos (tres en  Maracaibo  y  dos  en  Cartagena de Indias), la única tiradora cubana en  archivar  una  medalla  olímpica (bronce en Beijing 2008) sumó dos preseas doradas en sus dos competiciones individuales por excelencia (el fusil neumático a 10 metros y el fusil 3×20 a 50 metros), una plata en la modalidad de tendido y bronce en el por equipos a 10 metros.

Con  su  desempeño  desbancó a  una  leyenda  del  deporte  local: el también tirador Jorge Félix Ríos, quien acumula 10 medallas, según el  libro  Los  juegos  regionales  más antiguos , de Enrique Montesinos.

Por si fuera poco, la espirituana se inscribe en el selecto grupo de los  deportistas  del  área  que  más títulos exhibe en la historia de los juegos múltiples más antiguos del planeta.

Porque parece tener la capac dad del vino, Eglys de la Cruz está por  escribir  aún  historias  mayús-culas,  pues  desde  temprano  ya tiene los boletos reservados para los  Panamericanos  del  2015  y  la Olimpiada del 2016.

La  otra  rúbrica  histórica  llegó de  las  piernas  de  quien  volvió  a pedalear  como  la  colegiala  que hace  más  de  20  años  se  subió en  una  bicicleta  en  los  montes cabaiguanenses  para  conquistar el mundo.

En el rapidísimo velódromo de Xalapa, Yumari González Valdivieso jalonó  un  oro  histórico  para  Cuba y  para  ella.  Al  lado  de  dos  benjamines del ciclismo antillano y otra que  ya  entra  en  la  ruleta  de  los 30, Yumari no hizo caso a sus 35 años y contra el viento y el público, la cabaiguanense pedaleó con las piernas y el alma para guiar la cuar-teta de la persecución femenina a un récord del área.

Es  esta  su  tercera  presencia en centrocaribes con igual número de títulos y su sexta presea desde que  abrió  la  senda  del  triunfo  en Maracaibo  1998.  Lo  hizo  en  un ciclo que interrumpió dos veces por largos períodos, primero para tener a su hijo Alex, luego de vacaciones hasta que volvió a inicios de este año,  cuando  enseñó  sus  inten-ciones de  buscar  su  otra  medalla centroamericana.

Si ambas mujeres no tienen una cosecha más enjundiosa es porque sus años de plenitud han coincidido con  las  ausencias  de  Cuba  a  las citas de 2002 y 2010.



Escribe tu opinión:
Escambray se reserva el derecho de moderar aquellos comentarios que irrespeten los criterios ajenos, ofendan, usen frases vulgares o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.