Sangre azul en valla espirituana

Escambray dialoga con el exindustrialista Jorge Enrique Alomá, torpedero regular de los Gallos

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No llegó con las ínfulas que suelen rodear a los capitalinos. Llegó casi a hurtadillas a una tierra que por lo general mira de reojo a los extraños. Mucho más cuando la mudanza suena rara: del azul industrialista a la valla espirituana.

Con tres Series Nacionales y escasa visibilidad mediática, Jorge Enrique Alomá vino a probar fortuna en Sancti Spíritus. Casi al cierre de la primera fase, ya justificó con creces su presencia. Trajo la llave del cuadro y cerró uno de los flancos más débiles que hace rato tenían los Gallos: el short stop. Si hoy logran exhibir la segunda mejor defensa de la campaña, con 981, se lo deben en parte a Alomá.

No tiene la espectacularidad de Germán Mesa, quizás porque miró para Eduardo Paret. Pero es seguro y eficiente. Sus 979 lo sitúan con el tercer mejor average entre los torpederos (cuatro errores en 195 lances) y su combinación es de las primeras en doble play.  Donde sí no puede ocultar su linaje industrialista es en la proyección. A la calladita compila para 303, con 33 hits (tercero en el equipo), 477 de slugging  y 417 de OBP (segundo), 18 boletos (segundo) y 10 toques de sacrificio (primero entre los Gallos y segundo del país).

“Jugué dos años con Metropolitanos y la serie pasada con  Industriales. ¿Que cómo llegué aquí? En la campaña pasada frente a Sancti Spíritus tuve una muy buena subserie, y en la segunda vuelta no jugué aunque estaba en el equipo, entonces tuve contactos con Aragón y vi la posibilidad de venir”.

Dejar la ciudad para venir “al campo”, como dicen los habaneros…

Lo primero es jugar pelota. Con Sancti Spíritus me vi con posibilidades de jugar la Nacional, no hacía nada con estar en los azules y no desarrollarme, por eso decidí venir para acá.

¿Cómo resolviste la diferencia de estilos?

Al principio me chocaron algunas cosas, pues eran diferentes los entrenamientos, venía de un lado en el que no se jugaba así, pero hablé con los entrenadores, intercambiamos opiniones y las cosas fueron mejorando poco a poco.

¿Cómo lograste engranar las combinaciones?

Al inicio con Baguet me costaba un poco de trabajo, él lo hacía por delante y yo tiraba por atrás, pero gracias al entrenamiento resolvimos esa dificultad. El equipo ha estado muy bien a la defensa. Lo primero es una buena ubicación, luego conocer uno mismo si es para la izquierda o la derecha, tener habilidades. Lo otro es tratar de fildear los rollings por donde vengan y ya. En ese aspecto les agradezco a varios entrenadores: Miguel Armando Castro, Tony González, Rolando Verde…

El primer error de los Gallos en la Serie fue por el siol.

Fue muy malo, el primer rolling que me dieron fue el primer error, solo dije: “ya la hice mal en la defensa, ahora tengo que dar un hit para contentar a esta gente. En mi primer turno conecté tubey.

Bateas como industrialista.

Solo trato de hacerlo bien, el lío es cumplir con el turno que te den, meterte en conteo, correr bien. Tengo buena selección de lanzamientos, no me voy con lances malos porque no me gusta batear apurado. Lo otro es tratar de pegarle bien a la bola, tener la mente positiva, ganas de hacer las cosas y estar en el juego de pelota.

Sabías que los espirituanos son reacios a las “importaciones”.

El público nunca me interesó, intenté hacer las cosas bien para que me cogieran cariño. Me siento bien, he pasado por el parque y me han preguntado si me voy el año que viene para Industriales y a todos les digo que no.

Ahora la pregunta es mía, ¿y si te piden?

Me dieron una carta por dos años, pero una de las cosas que se planteó fue que si me iba bien y no quería virar para atrás que se respetara eso, por tanto creo que no haya problema.

¿Te pusiste nervioso cuando te tocó jugar en el Latino frente a los azules?

“Al principio me chocó algo, fallé los primeros cinco turnos, me sentí mal; sin embargo, luego tuve una buena subserie, la gente me acogió, son mis amigos, hasta aplaudieron por lo que hice.

¿Qué dice la familia?

Voy de pase cuando se puede o tengo la posibilidad de ir con Aragón que vive allá. Mi papá no quiere ni que vaya, me dice: “Quédate, que ahí estás mejor”, sí hablamos por teléfono.

¿Qué siente un habanero acostumbrado a ganar?

Confío en que podamos clasificar, al final al equipo que pasa trabajo las cosas le salen mejor.

¿Cómo, teniendo un referente como Germán, miras para Paret?  

Quiero tener mi propio estilo, me gustó mucho como jugó Paret. Él no llenaba estadios como Germán, pero admiro como se entregaba y se tiraba para aquí y para allá.

¿León o Gallo?

Me considero un Gallo, ya soy espirituano.

One comment

  1. Interesante, muy bien por el muchacho, FELICIDADES

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