NYT: sí, pero con asterisco

CUBA-EE.UU., CUBA, SANCTI SPIRITUSEl NYT publica otro editorial donde cuestiona la política de Washington contra Cuba, pero su enfoque adolece de serios defectos cuando se le mira a la luz de la ética y las leyes

 

Fue el famoso físico alemán Albert Einstein el que con su Teoría de la Relatividad conmovió el mundo científico de inicios del pasado siglo, al plantear la variabilidad de los fenómenos y su apreciación bajo condiciones distintas. Desde entonces el mundo tuvo mayor conciencia acerca de lo relativos que pueden resultar cosas y hechos si se les mira con prismas diferentes.

Es precisamente lo que ocurre a un lector entendido al repasar el artículo del diario estadounidense The New York Times, publicado este lunes con el título: En Cuba: desventuras al intentar derrocar un régimen, el cual es el quinto editorial del importante medio de comunicación en los últimos 30 días dedicado a abordar aspectos relacionados con la isla vecina.

Bien mirado, no se puede negar lo positivo que resultan esos materiales, dedicados a criticar el bloqueo, pedir el intercambio de prisioneros entre los dos países, reconocer el singular aporte de Cuba en la lucha contra el ébola y cuestionar por contraproducentes los métodos utilizados por los Estados Unidos con el objetivo de provocar un cambio de régimen en este archipiélago antillano. Lo negativo es lo que subyace.

Y es que el Times no parte del principio de que resulta del todo inaceptable, ilegal y nada ética —a la luz de la legislación internacional— la práctica de derribar gobiernos que no sean del agrado de Washington; lo que cuestiona es la insistencia en mantener una línea de acción contra Cuba que ha fracasado estrepitosamente y que le está acarreando crecientes quebraderos de cabeza a la superpotencia.

Prima en este enfoque un pragmatismo a ultranza propio de muchas instituciones e importantes sectores de la población dentro de Norteamérica, el cual consiste en aplicar o desechar acciones y tácticas bajo el criterio de su efectividad y no de su legalidad y eticidad. En otras palabras: bajo esa óptica, el fin justifica los medios, lo que nunca podrán aceptar las naciones que se rigen por las leyes ni las personas honestas en cualquier parte del mundo.

Pero volvamos al citado artículo. En todos y cada uno de los materiales del Times acerca de Cuba se buscan ventajas que en un inicio pueden ser mutuas, y eso es positivo, pero que tienen como propósito final apartar a la nación cubana del camino independiente que ha venido recorriendo por más de medio siglo, y ello, como es lógico, resulta inadmisible.

El Times, por ejemplo, reconoce que los llamados fondos para la democracia, otorgados por el gobierno estadounidense con el fin de desestabilizar a su par cubano, “han sido un imán para charlatanes y ladrones” y recomienda: “es más productivo lograr un acercamiento diplomático, que insistir en métodos artificiosos”. Ello, indudablemente, es obvio.

Al menos visto desde acá, demuestra de alguna forma que publicaciones de alto rango como The New York Times comienzan a percatarse de la futilidad de invertir dinero de los contribuyentes norteamericanos en cebar los bolsillos de maleantes y oportunistas de toda laya, residentes a ambos lados del Estrecho de la Florida, que han hecho de la retórica anticubana y la práctica del lobismo un modus vivendi particularmente lucrativo.

Ahí están las denuncias repetidas de las autoridades cubanas acerca de la compra de artículos suntuosos como abrigos de piel, ropa de marca, alimentos exclusivos y otros, para distribuir entre los llamados disidentes, y los vídeos de rentables periplos por tiendas habaneras de ciertas damas muy solventes a partir del dinero recibido desde el Norte, especialistas también en teatrales huelgas de hambre con alta ingesta de nutrientes.

Del enfoque sesgado del periódico neoyorquino basta el párrafo que, de manera textual, exponemos a continuación: “Estados Unidos debe hacer un esfuerzo por promover mayores libertades personales en la isla poblada por 11 millones de habitantes y flexibilizar la rigidez de uno de los gobiernos más opresivos del mundo. Pero tiene que hacerlo mediante una estrategia nueva, producto de la lección de dos décadas de esfuerzos fallidos por desestabilizar el régimen de los Castro”.

En primer lugar, no le corresponde a Estados Unidos promover reformas políticas en Cuba, ni el de Cuba es uno de los gobiernos más opresivos del mundo, ni hay rigidez alguna que flexibilizar. Si fuese como dice el Times, Cuba no estuviera desde hace años en pleno proceso de perfeccionamiento de su sistema socioeconómico, ni perteneciera a prestigiosas instituciones internacionales, ni tuviera tantos amigos en los cuatro confines del planeta, ni obtuviera tanto apoyo a sus mociones en la ONU contra el bloqueo.

Pero hay más: en su cuarto párrafo, el artículo, que atribuye a Clinton haber hecho pocos esfuerzos para promover reformas democráticas en Cuba, expresa: “eso cambió cuando George W. Bush llegó al poder en 2001, con el ambicioso objetivo de liberar pueblos reprimidos en todo el mundo”.

Sí, Bush hizo mucho por acabar con el gobierno cubano, sometiendo a la población de la isla a todo tipo de prohibiciones, atribuyéndose el derecho a decidir quién es familia y quién no en el país vecino, suprimiendo las remesas de más de 100 dólares desde USA y sometiendo el resto a normas draconianas.

A lo anterior se añadieron las amenazas de hacer con Cuba lo mismo que con el recién invadido Iraq. ¿Es que acaso la invasión y destrucción de Afganistán e Iraq clasifica entre lo que el Times llama liberar pueblos reprimidos? Y ello sin hablar ya de las campañas contra Libia, Siria y Ucrania, emprendidas bajo la administración de Obama.

A grandes rasgos, lo que devela el periódico es la reseña crítica de las acciones fallidas y planes fracasados del Gobierno estadounidense y sus agencias por subvertir el orden interno en la isla, y lo que convendría hacer para enmendarlo, sin cambiar el objetivo final de derrocar un gobierno legítimo de un estado independiente, explícito en el llamado Carril II de la Ley Torricelli (1992) y recogido en la Helms-Burton de inicios de 1996.

Y ello, motivado porque esas agresiones de todo tipo, incluido el bloqueo, se han vuelto un bumerán para quienes lo aplican y aislado de la comunidad mundial al país bloqueador, sin que este haya obtenido la más mínima utilidad que justifique al menos en parte su fracaso. De ahí lo relativo de los postulados del Times.

5 comentarios

  1. Pastor: Al enunciar su escrito, usted aclara “…Desde entonces el mundo tuvo mayor conciencia acerca de lo relativos que pueden resultar cosas y hechos si se les mira con prismas diferentes…”. Exactamente el enfoque utilizado por usted es, o se puede tomar, como “relativo”. Como relativo también es el cable de fibra óptica que une a Cuba y Venezuela del cual los cubanos de “a pie” no obtenemos ningún beneficio. Los cientos de acuerdos con el llamado ALBA, del cual los cubanos de “a pie” no obtenemos ningún beneficio y varios etcéteras que alargarían mi comentario. No podemos atizar el fuego con tal de apagarlo, todo lo que sea en bien de ambas naciones por un futuro mejor es loable. Piénselo, usted, representante de un órgano de prensa oficial, si se le ocurre escribir un artículo a la inversa ¿Qué ocurriría?… A cocotazos el niño entiende pero no aprende, eso, usted lo debería saber cómo periodista.
    Saludos

    • A espantapájaros:
      Sin encubrir mi artículo bajo un seudónimo tan ridículo como el que usted escogió para identificarse, le digo que hoy la comunidad mundial reconoce que la cifra de más de un billón de dólares en pérdidas para la economía cubana a causa del bloqueo a lo largo de los últimos 54 años es cierta y por eso ha condenado masivamente ese engendro en las Naciones Unidas. Hoy por hoy los convenios con Venezuela, Angola, Brasil, China, Rusia y otras naciones es lo que nos ha permitido seguir adelante a pesar de la crisis económica mundial generada por los países capitalistas más avanzados, a partir del 2008, con su liberalismo a ultranza y su economía de casino. Muchos, infinidad de los ciudadanos de a pie, como usted dice, se benefician en Cuba de pensiones y de medios de transporte que les han sido asignados directamente en calidad de particulares, o que han adquirido, o, incluso, de propiedad estatal que ellos utilizan para resolver problemas de tipo personal, o están asignados a un deudo que los ayudan en sus gestiones que requieren movilidad.
      A diferencia de los EE.UU., España u otras naciones del mundo desarrollado, en Cuba, además de ser gratuitas la salud y la educación, los alquileres son muy bajos y la renta de una casa u habitación suele no pasar de $500.00 pesos; es decir, 20 dólares mensuales. Lo del cable tiene también para mi cierto aire nebuloso, pero se refiere a un ámbito muy estrecho y particular, como lo es la esfera de las comunicaciones avanzadas. ¿Puede eso competir conque Cuba sea el país más capacitado para enfrentar ella sola si fuera preciso el tratamiento al ébola en el continente africano, como ha reconocido el New York Times?. Por otra parte mi artículo no podía tener otro enfoque que el que intencionadamente le di, porque responde a lo que en realidad pienso. Por tanto, cualquier otra consideración no sería realista. Me da la impresión de que, aunque usted piense que “el niño aprende a cocotazos”, Cuba ha alfabetizado a su propio pueblo y a otros muchos del mundo, sin prodigarle otra cosa que amabilidad, solidaridad y amistad y, por supuesto, palmaditas de aprobación en los hombros. Es la realidad objetiva. gracias.

  2. Lázaro Izquierdo Martinez

    Sí con asterisco son patrones de conductas con riesgos excesivos además lo considero un grotesco capitulo de tantos epitafios qué engañan en las paginas del new york time pues en la actualidad el parlamento norteamericano está trabado y estos pueden por ley tomar acciones en contra de su primer mandatario pues los republicanos del Tea PARTY ganaron ambas cámaras legislativas por razones sencillas el pueblo norteamericano se cansó de las imprecisiones de su presidente afro americano qué solo ha hecho el ridículo para complacer a sus adversarios políticos qué en el presente critican la desagradable actitud de OBAMA pues en la milenaria China desconoció la ética protocolar masticando chicles dando a mostrar lo poco serio qué es su prepotente identidad además empeñó de forma inepta su palabra presidencial y privada pues a deportado el solo más indocumentados qué el llamado terrorista y genocida George’s BUSH será por inmadurez o por ignorancia pero ya le ha caído encima su propio Apocalipsis pues el congreso va a vetar lo qué a ellos no les guste y Cuba la tienen en mira por varias décadas y el próximo presidente norteamericano puede dar marcha atrás lo qué OBAMA autorice o firme aparte el congreso por mayoría puede tomar acciones pues estos odian la piel oscura del presidente y le harán la vida sí se le puede llamar vida al atropello qué le harán al presidente en dos palabras ya lo están humillando y chantajeando ojala se llegue a un feliz final la liberación de Ramón Antonio GERALDO por Alan gross.Lázaro Izquierdo Martínez

  3. Enrique Martín prieto

    Reconozco las observaciones hecha pero estimo que debemos reconocer mas las partes positivas que tengan las 5 publicaciones y ver con buena apreciación que hayan mas, no debemos dejar de combatir pero tampoco tener siempre el bate para golpear lo mínimo , es deber de todos contribuir a la reconciliacion total

    • A Enrique:
      Respeto su opinión y acepto lo positivo que se refleja en los artículos del Times neoyorquino, pero mi intención es ayudar a comprender las partes negativas que nos endilga entre col y col esa publicación yanqui. Claro que está a años luz de otras recalcitrantes publicaciones que se oponen por todos los medios al levantamiento de la ilegal, injusta y criminal política del Imperio contra Cuba, condenada de manera abrumadora por la comunidad mundial. Gracias.

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