Veneno en las carreteras

¿Hará falta siempre un medidor de humo para frenar con más acierto esta indisciplina vial?Escambray sigue el rastro a  la desmedida cantidad de humo que emite el transporte automotor.

Como si no bastara el rompecabezas de limitaciones, necesidades y amenazas que depara la vida cotidiana, muchos espirituanos inhalan todos los días no se sabe cuántas dosis de nocivas sustancias que llegan a los pulmones tanto por las emisiones de las fuentes contaminantes fijas, como por obra y gracia de la desmedida cantidad de humo que despiden diversos medios de transporte. Tal preocupación la comparte el lector Julio Fernández Expósito en carta remitida a este órgano de prensa.

“La situación —señala Julio en la misiva— se observa en nuestras carreteras, incluso dentro de nuestras propias ciudades y pueblos, donde en repetidas ocasiones se hace prácticamente intransitable por el humo negro que despiden autos, camiones y ómnibus producto de la combustión del diésel. En esa práctica inciden particulares y estatales”.

Añade el lector en su carta “Se necesita un mínimo de voluntad y de conciencia de que esta situación no solo atenta contra la salud del pueblo, de la fauna y del medio ambiente, sino también que es una burla indiscriminada a la población cuando analizamos que muchos de estos transportes particulares ingresan su dinero sin importar lo que están afectando”.

Escambray sigue el rastro al sensible asunto en busca de criterios autorizados sobre ese peligro presente en la infraestructura vial, el cual, por muchas carencias técnicas que existan, no debe seguir transitando con luz verde por nuestras carreteras y calles.

DIAGNÓSTICO

¿Qué provoca que unos medios emitan más humo que otros?, pregunta el semanario a Andrés Valdés Riverol, ingeniero en transporte automotor e integrante de la subdirección técnica de la Dirección Provincial de la rama.

“Una combustión incompleta dentro del motor; causas hay varias: exceso de inyección de combustible, mala regulación en la bomba de inyección y los inyectores, desperfectos en los aros de aceite…, ocurre más en motores diésel, pero puede darse en los de gasolina”.

¿Tales desajustes técnicos son evitables?

“Siempre que sea un problema de regulación y desperfecto se puede evitar. Muchos choferes piensan que inyectando más combustible el carro coge más potencia; sin embargo, la combustión tiene un límite, un estándar. Si está echando humo negro es porque está quemando mucho combustible, en eso intervienen la incultura técnica y el no cumplimiento de las normas, lo que origina excesiva emisión de esos gases dañinos.

“El problema sí puede tener solución, llevaría invertir en piezas, agregados y en equipos de medición de humo. También si se logra mayor calidad y efectividad en las reparaciones, a pesar de que muchos de esos motores son viejos y tienen adaptaciones; se impone elevar la exigencia y el enfrentamiento alrededor de esa problemática”.

SOMATÓN VISUAL

La falta de un analizador de gases —está roto— hace vulnerable a la Empresa de Revisión Técnica, conocida popularmente como somatón, de ahí que esa prueba del proceso es asumida actualmente a criterio visual del inspector bajo el amparo de una carta normativa implementada por el Ministerio de Trasporte a fin de mantener ese servicio.

“Periódicamente se invalidan carros por exceso de humo, pero podemos ser más rigurosos en eso; aunque pasar el somatón no quiere decir que el vehículo no vuelva a presentar un desperfecto técnico en el motor, incluso, que los choferes no manipulen después la regulación del combustible”, acota Andrés González, director de la planta.

Lo cierto es que no resulta extraño encontrar carros con el sello de la Revisión Técnica que dejan atrás una verdadera cortina de humo. ¿Serán reales esos criterios de calle, admitidos por directivos e inspectores de la planta, de que hay choferes que mezclan el combustible con queroseno y logran así pasar la prueba del humo?

No todo parece cuestión de motores viejos, falta de piezas y deficientes reparaciones; en el asunto mucho incide la responsabilidad del chofer, sea de un medio particular o estatal, y de las administraciones, las que, al decir de varias fuentes, autorizan a veces ante apremios laborales el uso de esos carros con desperfectos técnicos, a pesar de que violan así el Código de Seguridad Vial —Ley 109—, que en su artículo 182, inciso 20, prohíbe la circulación cuando “las emisiones del escape contengan una cantidad de gases contaminantes superiores a lo establecido por las regulaciones vigentes”.

El enfrentamiento en la vía a tal problemática corresponde al Departamento Provincial de Seguridad e Inspección, cuerpo que tampoco dispone del equipo de medición de gases y base su actuación en la apreciación visual.

“Actuamos hoy contra el exceso de humo, pero el que está en los límites, cerca o pasado, no le llegamos, porque a vista no se puede precisar. No llevamos estadísticas específicas de las multas por exceso de humo, dentro de las que aplicamos por desperfectos técnicos se incluyen estas y, sí, la aplicamos, todos los meses pueden haber dos o tres carros —choferes— multados por esa causa. Como Inspección Estatal lo atendemos todo, pero miramos más los elementos que inciden en la seguridad vial”, expone José Luis Hernández, especialista de la actividad.

A su juicio tal fenómeno se presenta más en entidades donde las administraciones son débiles, hay poca exigencia y el carro en malas condiciones técnicas sale a la calle; al mismo tiempo, admite la necesidad de que ese aparato regulador sea más incisivo en el enfrentamiento al humo que envenena las carreteras y calles.

RIESGOS

Quizás muchos de los espirituanos que a diario se “fuman” esos gases, de los choferes y de las administraciones de entidades involucradas en la negativa práctica de contaminar el aire de todos desconozcan las verdaderas dimensiones del daño que esto provoca a la salud humana.

El doctor Mariano Silverio, especialista en Neumología en el Hospital General Universitario Camilo Cienfuegos, considera ese humo tan dañino, que una bocanada puede ser equivalente a fumarse media cajetilla de cigarros.

“Por todos lados resulta negativo, la mezcla de ese combustible cuando se absorbe va directo a la arteria coronaria; provoca irritación nasal, de la mucosa conjuntival, pero el daño mayor es a los pulmones, porque la irritación nasal y de los ojos es pasajera, pero esa sustancia que llega a los bronquios se acumula, algo muy dañino, además, pasa al torrente sanguíneo”.

Bastarían tales afirmaciones para articular una cruzada humana e institucional contra esos contaminantes móviles; sin embargo, la baja percepción de riesgo que rodea un asunto aparentemente pequeño al lado de los contaminantes fijos y de las amenazas que se derivan del cambio climático indica que el excesivo desprendimiento de humo automotor merece más atención de la que, hasta el momento, se le ha concedido.

Porque el peligro para la salud humana está por encima de que si el humo es negro, gris o casi transparente. Lo más nocivo radica en la composición de esos gases, aspecto al que le concede la mayor importancia Néstor Álvarez Cruz, especialista en Gestión Ambiental en la Unidad de Medio Ambiente en Sancti Spíritus.

“El color prieto —carbón elemental— no resulta lo más negativo de este problema, son los gases que no se ven, como el monóxido de carbono y los hidrocarburos que sufrieron una combustión incompleta y en ese proceso se escapa una gran cantidad de sustancias químicas diferentes, 120 en el caso del diésel y más de 400 en motores de gasolina, muchas de las cuales afectan la salud humana y pueden tener propiedades cancerígenas”.

El especialista alerta que la toxicidad de esos gases guarda relación con el tiempo de exposición y que, si bien los transeúntes y otros usuarios de la vía se afectan al inhalarlos, son los propios choferes de los carros emisores de mucho humo los más perjudicados al permanecer más tiempo expuestos a esas emanaciones de gases, que no salen solo por el tubo de escape.

Suscribe el experto en Gestión Ambiental que detrás del humo negro se escudan la indisciplina tecnológica, la mala operación del vehículo para buscar un efecto en el desplazamiento y que los sistemas de escape no siempre tienen todos los aditamentos requeridos. Alerta, asimismo, que las personas se alarman más ante el humo negro, pero “el enemigo silencioso es la gasolina por la gran cantidad de sustancias que se desprende de su combustión”.

Aun cuando no se disponga del medidor de gases para la planta de revisión y la inspección estatal, es pertinente insistir ambas instancias facultadas para interponerse legalmente ante la irregularidad, así como entronizar otras alternativas y medidas en aras de tratar de reducir los efectos de esos aerosoles contaminantes que viajan día y noche por carreteras y calles enfermando pulmones y enrareciendo el aire que todos respiramos.

5 comentarios

  1. samuel rodriguez

    es cierto deben ponerle freno a ese problema pues a veces pasan por mi lado y y ehcan humo y siento molestia hasta en mis ojos como debe sentirse entonces una persona con problemas respiratorios y la situacion es que estos medios que estan resolviendo un problema de transportacion le solucionen esta emision de gases excesivas al medio

  2. En paises del primer mundo existen normas de emision de gases en los vehiculos que se examina cuando pasan por el llamado “Somaton” y el que no las cumpla esta desaprobado. Por no hablar de la planta de asfalto de chambelon que es desastre porque emana un humo tan denso que no sube sino que cae como una lluvia negra.

  3. Amigos del escambray,ya me habian hablado muy bien de este medio de prensa y por eso accedí a ustedes,les comento que ciertamente la contaminacion por el humo que desprende la combustion de los vehiculos automotores es muy dañina y esta ocurre a nivel nacional y me pregunto ,para que sirve el SOMATON si estos vehiculos siguen circulando en todo el país,pero les digo mas,conosco un lugar allá por la capital de la provincia de mayabeque que existe una planta de asfalto que constituye un desafio al CITMA y una falta del respeto a los habitantes del lugar y zonas aledañas por la cantidad de humo altamente contaminante que desprende y por años los vecinos se han quejado y no ha habido accion al respecto,entonces,para que queremos el CITMA,por favor que alguien me diga.

  4. ODALIS SIERRA

    ANTE DIFERENTES SITUACIONES LO MAS DAÑINO SIGUE SIENDO EL POCO VALOR PARA ENFRENTARLAS Y LA ACTITUD DE LOS QUE DEBEN SOLUCIONAR EL PROBLEMA.
    Lean estas opiniones de algunos de los responsables en resolver lo del humo y veran el mismo tono de los que tienen que resolver lo del desodorante, etc etc.El que diga que no puede apreciar los niveles excesivos de humo a simple vista es que se quiere hacer el ciego para no buscarse problema o mas serio aun QUE LE HA N INDICADO QUE NO LO VEA.
    Los inspectores trabajan por directivas especificas y cuando se lo indican le piden hasta los analisis de sangre a los caballos de los cocheros y le cuentan los rayos a las bicicletas.
    CONVIRTAMOS LA LUCHA CONTRA EL EXCESO DE HUMO EN POLITICA DE SALUD Y VEREMOS QUE SE RESUELVEN TODAS LAS SITUACIONES QUE LO PROVOCAN Y AL FINAL GANARA EL PUEBLO

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