Pacientes espirituanos mejoran baja visión

El 90 por ciento de los enfermos atendidos por esta patología en el Centro Oftalmológico ha logrado reincorporarse a la sociedad. En lo que va de año ya se han visto en consulta más de un centenar de casos nuevos.

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Un equipo multidisciplinario atiende a los pacientes. ( Foto: Dayamis Sotolongo / Escambray)

Apenas logra definir las siluetas, los números se le enredan en aquella madeja de trazos y las letras se le van difuminando, a veces. Se aferra a las cartillas de oes y puntos y cifras como si de ello dependiera hasta los alientos. Asirse y leer luego, con la poca vista que le queda, es la única forma de seguir viviendo. Y lo logra.

Al igual que esa paciente una cifra considerable de los espirituanos que padecen baja visión ha podido reincorporarse a sus actividades habituales, pues el 90 por ciento de los casos atendidos en el Centro Oftalmológico —adscrito al Hospital General Universitario Camilo Cienfuegos— logran rehabilitarse.

“Esta consulta no es para devolver la visión, sino para lograr que con el resto de agudeza visual que les queda a los pacientes ellos logren sus objetivos, lo que quieren y eso es lo más gratificante”, asegura la doctora Esther Caridad Díaz Guzmán, una de las oftalmólogas especializadas en la consulta de baja visión.

La patología, que en lo que va de año ha afectado a más de un centenar de espirituanos, se hace frecuente en la provincia sobre todo a causa de glaucoma, ametropías, retinopatía diabética y degeneración macular relacionada con la edad.

“Luego de la evaluación de los casos remitidos por los distintos especialistas —apunta Díaz Guzmán—, se les realiza el examen oftalmológico y comienzan la rehabilitación visual con ayudas ópticas y no ópticas. El tratamiento es individualizado, pero al cabo de no tantas sesiones los pacientes logran el propósito que querían; es decir, usar la escasa visión para la actividad que necesiten”.

Un moderno equipamiento integrado por microperímetro, autorefracto, lámpara de hendidura, cartillas especiales, unidad de refracción… sirve para el proceso de rehabilitación, el cual incluye, además, la asistencia de un equipo multidisciplinario.

Según la doctora María del Carmen Llorca Armas —especialista también de la mencionada consulta—, desde que se fundara la cátedra de baja visión en el 2001 más de 2 000 pacientes han sido diagnosticados y atendidos en el centro.

Las expertas aclaran que para considerar que una persona posee baja visión debe reunir los siguientes criterios: luego de tratamiento médico, quirúrgico y de corrección óptica convencional alcanzan solamente una agudeza visual igual o inferior al 0.3 y un campo visual de hasta 20 grados.

De ahí que para el tratamiento de estas y otras enfermedades el Centro Oftalmológico, único de su tipo en la provincia, disponga de nueve cátedras y de una unidad quirúrgica, en la que se asumen las cirugías de catarata, pterigium y glaucoma, entre otras.

One comment

  1. luis carlos fliguer

    Magnifica informacion. Nosotros en la Argentina hacemos labo solidaria para sectores excluidos y logramoa insertara muchos, especialmente niños, en el mndo visual que nos identifica

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