Cuentapropismo en ascenso (+ fotos)

En el mapa socioeconómico con el que Sancti Spíritus recibe el 2016, el trabajo por cuenta propia confirma los dividendos de esta alternativa, aun cuando los precios se mantienen elevados en no pocos casos

La cooperativa no agropecuaria La Esperanza, de Fomento, fabrica una gama de surtidos a partir del plástico de vital importancia. (Foto Gisselle Morales/Escambray)
La cooperativa no agropecuaria La Esperanza, de Fomento, fabrica una gama de surtidos a partir del plástico de vital importancia. (Foto Gisselle Morales/Escambray)

La jubilada Ernestina Sacerio amanece contando sus quilos, y como no puede ni soñar con comprarse un par de zapatos en la candonga, mucho menos en una tienda en pesos convertibles, coge sus sandalias y no para hasta el zapatero de la calle Maceo porque “ese es el mejor del mundo”, aclara ella con total seguridad.
Cada dos meses, el trinitario Heriberto Fonseca recibe un “dinerito” que le envía desde Miami, Florida, el nieto que crió y, para darle un diez a su esposa en la cocina, los domingos suelen visitar el paladar que le queda a mitad de cuadra. “¡Ey!, uno ya está medio achacoso y no puede estar zancajeando otro más lejos por ahí”, advierte.
En su vida, Ernestina y Heriberto no deben haber intercambiado palabra alguna, pero los une la satisfacción de dos necesidades distintas con un trabajador por cuenta propia, verdadero agente de cambio en el entramado económico nacional en el último lustro.
El desempeño del cuentapropismo de menos a más encontró un aventón con los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, aprobados en el VI Congreso de la organización, y con las Resoluciones 41 y 42, ambas del 2013, del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS), que establecen, en ese orden, el procedimiento para el ejercicio del trabajo por cuenta propia y la relación de actividades y su alcance.
Con tales cartas de navegación, el trabajo por cuenta propia volvió por sus fueros para instalarse aún más en el mapa socioeconómico de Cuba y de Sancti Spíritus, en particular, donde ya son menos los que ven con ojeriza esta forma privada de ganarse el pan.
APORTE CONTANTE Y SONANTE

Las actividades relacionadas con los alimentos son las más representadas. (Foto Vicente Brito/Escambray)
Las actividades relacionadas con los alimentos son las más representadas. (Foto Vicente Brito/Escambray)

Ernestina y Heriberto entienden poco o casi nada de indicadores macroeconómicos; mas, el sentido común da paso a sus capacidades de discernimiento. Por ello, valdría detenerse en el dato suministrado por la Oficina Nacional de la Administración Tributaria en Sancti Spíritus: por concepto de tributos (impuestos, tasas y contribuciones), los cuentapropistas ingresaron 98 529 000 pesos al presupuesto hasta noviembre pasado en la provincia, cifra que dejó muy atrás lo registrado en el 2014.
Dicho así, la cantidad puede ser menor o mayor. Intentemos graficarla. Tal cuantía equivale, por ejemplo, a los presupuestos destinados por el Estado a los sectores de Cultura y Deportes en el 2015 en el territorio; es decir, que el aporte de los cuentapropistas solventaría, hipotéticamente, todo cuanto se pagó e invirtió en las dos ramas el año anterior.
Por si no bastara, quedaría dinero para enfrentar todo el programa anual de mantenimiento en Salud Pública, que favoreció en el período recién concluido a más de 170 consultorios del Programa del Médico y la Enfermera de la Familia, casas de abuelos, hogares de ancianos, policlínicos y farmacias, entre otros centros. A la relación podría sumarse el dinero invertido en la adquisición de equipos médicos y no médicos, además del mobiliario clínico y no clínico, según informes a la Agencia Cubana de Noticias del Departamento de Inversiones y Mantenimiento en la Dirección Provincial de Salud.
Sumados estos supuestos gastos en Cultura, Deportes y Salud, existiría todavía un margen financiero para dar respuesta a todo lo ejecutado en el Hospital General Universitario Camilo Cienfuegos, desde que es sometido a una reparación integral a partir del 2005.
A buen entendedor… Otros ejemplos sobrarían para ponderar la resonancia de lo pagado por los cuentapropistas por concepto de tributos, o lo mismo, aquellas “prestaciones pecuniarias que el Estado exige, por imperio de la ley, con el objetivo de obtener los recursos necesarios para la satisfacción de los gastos públicos y el cumplimiento de otros fines de interés general”, según reza en la Ley No. 113 Del Sistema Tributario.
CRECIMIENTO EXPONENCIAL

El trabajo por cuenta propia se comporta de manera favorable. (Foto Vicente Brito/Escambray)
El trabajo por cuenta propia se comporta de manera favorable. (Foto Vicente Brito/Escambray)

A ojos vistas puede establecerse el aumento creciente del trabajo por cuenta propia desde que en octubre del 2010 se le diera el visto bueno a la ampliación y flexibilización en su ejercicio en Cuba. A cada paso en la ciudad, usted casi se da de bruces con un negocio particular, que si bien resulta trascendente por su aporte social, también genera ingresos que redundan en la salud del bolsillo individual, porque, sin vendas en los ojos, nadie invierte para perder.
Sin desestimar ello, Gustavo Alcantara Benitez, al frente del área de Empleo en la Dirección Provincial de Trabajo, destaca el salto cuantitativo experimentado desde el 2010 —cuando existían unas 9 500 personas inscritas antes de la flexibilización— hasta el cierre de noviembre último, cuyo cómputo ascendía a más de 22 200. El incremento se concentra en las cuatro modalidades de alimentos, trabajadores contratados, transportistas y arrendadores de espacios.
Alcantara Benitez subraya, además, la resonancia de esta alternativa laboral como fuente de empleo, evidente en la reinserción a la vida útil de alrededor de 12 000 espirituanos y espirituanas que permanecían desvinculados, de más de 2 500 jubilados y unos 400 egresados de centros penitenciarios.
Gracias al alza del cuentapropismo, se ha dado respuesta a la avalancha de turistas extranjeros en Trinidad, donde alrededor de 950 hostales suman 1 355 habitaciones, 450 más que las disponibles en los hoteles de la península de Ancón y de la ciudad, según Reiner Rendón Fernández, delegado del Ministerio del Turismo (Mintur) aquí
¿Cuánto significa la apertura de 81 paladares y 82 cafeterías en lo referido a la diversidad de ofertas en la tercera villa y, aún más, en el empleo laboral? Recuérdese que gran parte de estas unidades gastronómicas demanda trabajadores contratados.
Para no convertir en letra muerta los Lineamientos del Partido, en específico el 262, dirigido al fomento del turismo no estatal, el Mintur dictó una resolución que permite a las agencias de viajes la contratación directa con esta forma para comerciar dicho producto. Amparados en esa posibilidad, ya existe un número no despreciable de convenios entre Cubatur, Havanatur, Viajes Cubanacán y Ecotur con hostales y paladares trinitarios.
El delegado del Mintur reconoce, al propio tiempo, el aporte de otros trabajadores no estatales contratados por entidades del sector. “Tenemos jardineros, electricistas y otros oficios de mantenimiento, rotulistas…, que han contribuido al mejoramiento de los servicios técnicos y han ayudado a abaratar costos en un momento dado y a suplir la escasez de mano de obra”, añade Reiner Rendón, quien sabe al detalle las insatisfacciones de no pocos cuentapropistas por limitaciones que entorpecen su mejor desempeño.
LIMITACIONES EN EL TINTERO

El trabajo por cuenta propia se comporta de manera favorable en la oferta de bienes y servicios en la red minorista. (Foto Vicente Brito/Escambray)
El trabajo por cuenta propia se comporta de manera favorable en la oferta de bienes y servicios en la red minorista. (Foto Vicente Brito/Escambray)

Aunque en fecha reciente el Consejo de la Administración Provincial (CAP) coincidió en que el trabajo por cuenta propia se comporta de manera favorable en cuanto a su crecimiento, a la recaudación tributaria y a la oferta de bienes y servicios en la red minorista, acuñó las problemáticas que son el plato fuerte en los intercambios sindicales de los cuentapropistas.
Una y otra vez aflora en esos activos la inexistencia de un mercado mayorista donde puedan adquirir las materias primas, productos, medios y equipos en un contexto de legalidad. De esta inquietud da fe más de un arrendador de Trinidad y para qué mencionar los dueños de los paladares.
La existencia de entidades estatales que no tienen establecida la entrega de justificante por la venta de sus productos y el aumento creciente de ilegales que laceran el desempeño de los trabajadores por cuenta propia persisten en el tintero.
Estas inconformidades también se mantienen en la agenda de la Subdirección de Empleo del MTSS en la provincia. “Ha habido mayor incorporación de los llamados carretilleros, que estaban en la ilegalidad. Avanzamos con la inscripción de los trabajadores contratados, pero no con la de los agropecuarios eventuales”, apunta Gustavo Alcantara.
El aporte concreto del trabajo por cuenta propia no excluye la proliferación de violaciones e ilegalidades, que derivó en la adopción de más de 2 000 multas por la Dirección Integral de Supervisión por un valor total superior al 1 565 000 pesos el pasado año.
De modo sistemático, el CAP y los Consejos de Administración Municipales evalúan el comportamiento del cuentapropismo y han adoptado medidas y regulaciones, en específico, para que imperen la legalidad y el control.
Y habrá que seguir sobre ese tren porque a pesar de los altos precios de buena parte de los productos y servicios prestados por el sector, pocos aventurarían juicios en contra de esta modalidad de empleo, la cual, dicho sea de paso, dejó sus marcas en varias de las obras constructivas reinauguradas o estrenadas bajo los designios de los 57 años de esta Revolución imperfecta, pero nuestra. Por ello, sería oportuno desestimar la frase en boca de más de un descreído: el trabajo por cuenta propia es mal necesario.

Deja un comentario

Escambray se reserva el derecho de moderar aquellos comentarios que irrespeten los criterios ajenos, ofendan, usen frases vulgares o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.