EE.UU.: Aspirantes presidenciales definen posiciones sobre Cuba

En contraste con las posiciones de los aspirantes republicanos, los precandidatos demócratas apoyan el nuevo curso que Obama imprimió a los nexos bilaterales

Los candidatos republicanos se pronuncian por revertir las medidas adoptadas desde diciembre de 2014 por el presidente Barack Obama.
Los candidatos republicanos se pronuncian por revertir las medidas adoptadas desde diciembre de 2014 por el presidente Barack Obama.

Las posiciones de los precandidatos presidenciales estadounidenses sobre Cuba fluctúan desde el apoyo demócrata al levantamiento del bloqueo, hasta la intención republicana de revertir las medidas adoptadas desde diciembre de 2014 por el presidente Barack Obama.

Durante el debate celebrado anoche en Miami, Florida, entre los aspirantes del partido rojo Donald Trump, Marco Rubio, Ted Cruz y John Kasich, la política hacia Cuba estuvo en el centro de las discusiones.

Los senadores Rubio y Cruz hicieron gala de su extremismo al rechazar de plano el llamado deshielo con la isla, a pocos días de la próxima visita del jefe de la Casa Blanca a la mayor de las Antillas, del 20 al 22 de marzo, la primera de un mandatario estadounidense desde que en 1928 estuvo en La Habana Calvin Coolidge.

Cruz y Rubio ratificaron su posición contraria a los avances que hubo entre los dos países vecinos desde que el 17 de diciembre de 2014 el presidente cubano Raúl Castro y el jefe de la Casa Blanca anunciaron la decisión de restablecer las relaciones diplomáticas y avanzar hacia la normalización de los vínculos bilaterales.

Rubio repitió sus conocidas posiciones sobre la “necesidad” de cambiar el sistema político-social de la isla y lamentó que crezcan los vínculos comerciales entre las dos naciones, sin que Washington pida nada a cambio.

En ese sentido, desde el inicio de este acercamiento entre las dos naciones vecinas, la parte cubana dejó claro que el proceso tendría lugar sobre la base del respeto mutuo y la no injerencia en los asuntos internos.

Pero la posición de Rubio, si bien atrae el voto de sectores de la ultraderecha, va contra la opinión de más de la mitad de los cubanoamericanos que, según sondeos recientes, apoyan el rumbo actual de la política de la Casa Blanca hacia la mayor de las Antillas.

A juicio del diario The Hill, al senador floridano le será difícil superar la desventaja que mantiene en su propio Estado de acuerdo con las últimas encuestas, sus posibilidades de ganar la nominación republicana son extremadamente pequeñas y pudieran ser nulas si pierde en las primarias del martes próximo en el sureño estado.

Por su parte, Donald Trump, quien en anteriores declaraciones apoyó la apertura con Cuba, intentó mantener una actitud más pragmática al distanciarse, al menos un poco, de las posiciones de sus contendientes.

Aunque el multimillonario reconoció que “algo hay que hacer” tras el fracaso de la política de Washington contra la isla durante más de 50 años, achacó a Obama el logro de un acuerdo incompleto aún con La Habana.

Pienso que estoy en algún lugar en el medio entre el mandatario estadounidense y los detractores de su política hacia la isla caribeña, acotó el magnate inmobiliario.

Presionado por la moderadora para que precisara lo que haría en caso de llegar a la Casa Blanca, Trump señaló: “probablemente ordene el cierre de la embajada norteamericana hasta que Estados Unidos alcance un convenio realmente bueno con Cuba”.

En contraste con las posiciones de los aspirantes del partido rojo, los precandidatos demócratas Hillary Clinton y Bernie Sanders, coinciden en exigir el levantamiento del bloqueo contra la isla caribeña y apoyan el nuevo curso que Obama imprimió a los nexos bilaterales.

Durante un debate celebrado el miércoles en Miami, Florida, la exsecretaria de Estado Clinton recordó que ella pidió al Presidente que abriera los vínculos con Cuba. Por su parte, el senador Sanders pidió el cese de las sanciones unilaterales y abogó por la normalización de las relaciones con Cuba.

Cuba y Estados Unidos restablecieron relaciones diplomáticas el 20 de julio de 2015 y convirtieron en embajadas sus secciones de intereses. Las autoridades cubanas estiman que el bloqueo impuesto por Washington desde hace más de medio siglo constituye el principal obstáculo en el largo camino hacia el logro de vínculos normales entre los dos países.

La Habana demanda además que la nación norteña devuelva el territorio que ocupa ilegalmente la base naval norteamericana en Guantánamo y que la Casa Blanca ponga fin a las acciones subversivas que pretenden cambiar el orden constitucional establecido en la isla.

Un editorial publicado el miércoles con motivo de la próxima visita de Obama, por el diario Granma, órgano Oficial del Partido Comunista de Cuba, reitera la plena disposición de la isla a mantener un diálogo respetuoso con el Gobierno estadounidense y aclara que “convivir no significa tener que renunciar a las ideas en las cuales creemos y que nos han traído hasta aquí, a nuestro socialismo, a nuestra historia, a nuestra cultura”.

One comment

  1. Dianet Vazquez

    Hola mi modesta opinion es que pese a lo que esta pasando con Trump y los demás aspirantes a la presidencia es todo una verdad a medias,no se puede negar el avances entre ambos países pero pienso que nuestro presidente y demás politicos deban tener en cuenta los pasos que dan no solo por el país avance económico sino por las consecuencias que esto acarrea. Como también seras mas que sabido que le bloqueo impuesto durante tantos años nunca sera levantado, tambien todas estas interacciones con estos señores traeran el desbelo para los padres con hijos florecidos o a aquellos que aun los tienen pequeños porque dejaremos de ser la isla segura que eramos.

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