En clave yayabera (+fotos)

La identidad de esta comarca señoreó en la gala cultural por el Día de la Rebeldía Nacional, donde —sin demeritar artista alguno— deslumbraron el maestro José María Vitier y la soprano Bárbara Llanes

sancti spiritus en 26, gala cultural 26 de julio, asalto al cuartel moncada
José María Vitier y Bárbara Llanes en una original interpretación de Pensamiento. (Foto: Osvaldo Gutiérrez/ ACN)

Sancti Spíritus piensa y vive sus sueños en música, como Albert Einstein, y si el genio de la Física no podía prescindir de su violín, que tocaría hasta que su mano izquierda se lo permitió, la villa, plantada tierra adentro por los conquistadores españoles, tampoco respira sin sus tríos, claves, pasacalles, tonadas…

Ningún edicto lo aclara. ¿Haría falta? Bastó disfrutar de la gala cultural por el Día de la Rebeldía Nacional, la víspera del 26 de Julio, para aquilatar el alma y las tradiciones de este pedazo de tierra y de los seres que la pueblan, incluso, de quienes, a pesar de residir en la capital cubana, también, como Sancti Spíritus y Einstein, viven sus sueños en música.

¿Quién le negaría esa virtud al pianista, compositor y director José María Vitier y a la soprano Bárbara Llanes, quienes regalaron dos clásicos con partida de nacimiento yayabera: Pensamiento, de Rafael Gómez Mayea (Teofilito), y la tonada ¡Ay!, Palmarito?

sancti spiritus en 26, gala cultural 26 de julio, asalto al cuartel moncada
Alrededor de 100 artistas, en su mayoría espirituanos, participaron en el espectáculo. (Foto: Osvaldo Gutiérrez/ ACN)

Por esa noche, Bárbara Llanes dejó a un lado el criollismo de Cecilia Valdés, de la zarzuela de Gonzalo Roig, y las veleidades de la cortesana Violetta, de La traviata, de Giuseppe Verdi, para reencontrarse con Pensamiento. Nunca la había interpretado, aunque sí conocía este himno de los espirituanos desde que ella vino al mundo. En Bejucal, la trova entraba y salía por las puertas y ventanas de su casa.

“Acabo de redescubrir a Pensamiento; tuve que asumirla, pensar en la melodía, en la tonalidad. Me encanta la canción”, me confiesa desde La Habana, vía telefónica, y a seguidas no disimula su interés de retornar a Sancti Spíritus para darse el gusto de deleitarse de primera mano con las tonadas y los puntos cultivados en esta comarca del centro de la isla.

“Toda esa música es un patrimonio muy importante”, comenta quien, en la producción discográfica Iré Habana (bendición a La Habana, en yoruba), de José María Vitier, interpreta Guacanayara, con música del propio maestro y letra de Silvia Vitier: Yo soy la encumbrada palma/ La suave brisa y el río/ Que cura la sed del alma/ Cuando su sino es sombrío./ Soy de la noche el rocío,/ Soy el IRÉ, soy el monte./ Es el canto del sinsonte/ Mi despertar Palmarito./ Y a la muerte espanta el grito/ Que lanzo hasta el horizonte./ Guacanayara, ¡Ay Palmarito!/ Guacanayara, ¡Ay Palmarito!/ Cuando yo me esté muriendo/ Negra ven,/ dame un besito.

sancti spiritus en 26, gala cultural 26 de julio, asalto al cuartel moncada
La agrupación danzaria Aché Shuré demostró su versatilidad. (Foto: Osvaldo Gutiérrez/ ACN)

Sobre la escena, las luces develan a Bárbara desgranando las notas, que toman vuelo, con entonación impecable, hacia la noche. Habría que coincidir con Wagner en que, efectivamente, la voz humana es “el más antiguo, el más verdadero y el más bello órgano de la música”.

A lo mejor, por ello, la monumentalidad creadora de Vitier parece replegarse cuando la artista se apropia del escenario; mas, con la prestancia de los elegidos, el maestro sabe el instante exacto en que el teclado debe rezumar el candor de la espirituanidad y de la cubanía. El autor de Salmo de las Américas —obra nominada al Premio Grammy Latino— se aferra al piano y conmueve al auditorio, y lo logra porque, además de su depurada técnica, posee sensibilidad para cautivar.

Así lo demostró en el preludio del cierre del espectáculo, al ejecutar el pasacalle Yayabo, de los hermanos Valle Pina, a la usanza de la contemporaneidad y sin traicionar la sonoridad primitiva de la conga, que convocó a escena a todo el elenco artístico de la gala, desarrollada frente a la Biblioteca Provincial Rubén Martínez Villena, con la presencia del segundo secretario del Comité Central del Partido, José Ramón Machado Ventura, entre otros invitados.

Con sus timbres propios, los septetos Espirituano y Son del Yayabo y el Coro de Clave señorearon; los cantantes David Álvarez e Ivette Cepeda lucieron sus cualidades vocales e interpretativas, mientras Emilia Morales —con serenidad, herencia de la madurez— resistió el fallo del audio, que apareció más de una vez.

sancti spiritus en 26, gala cultural 26 de julio, asalto al cuartel moncada
Ivette Cepeda lució sus cualidades interpretativas. (Foto: Osvaldo Gutiérrez/ ACN)

Para guardar celosamente quedó la interpretación de Pensamiento por los tríos Miraflores, D’Gómez, Colonial, A su tiempo y Voces Brillantes, leales a sus estampas sonoras; pero, a la vez, supeditados al arreglo del maestro Juan Hernández, director musical de la velada, donde el son, el zapateo y la danza-conga llegaron al estilo de Aché Shuré.

Tradición, modernidad y patriotismo —constatado en la reverencia a Fidel, en su cumpleaños 90, y al Mayor General Serafín Sánchez— se trenzaron en la gala, concebida, a no dudar, en clave espirituana.

One comment

  1. RULY EL SPIRITUANO

    FUI TESTIGO DE LA VELADA Y ME ES INOLVIDABLE,SOLO LAMENTO QUE HAYA DURADO TAN SOLO 45MIN EXÁCTOS Y NO I HORA Y CUARTOS COMO HABIAN PRONÓSTICADO LOS ORGANIZADORES

Deja un comentario

Escambray se reserva el derecho de moderar aquellos comentarios que irrespeten los criterios ajenos, ofendan, usen frases vulgares o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.