Gasto eléctrico bajo vigilancia

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La lectura diaria en el sector estatal recaba la atención permanente de las administraciones. (Foto: Oscar Alfonso)

Al país le resulta primordial evitar el sobregiro y usar la energía con la mayor racionalidad posible

A raíz de la actual coyuntura energética que vive el país, la provincia ha instrumentado medidas encaminadas a reducir el consumo de electricidad, propiciar el ahorro y el aporte de los clientes estatales a sus respectivos planes.

Para los procesos de la producción y los servicios la corriente es una materia prima más y, como tal, requiere planificación y control; máxime en esta etapa de tensión para los portadores energéticos, por lo que al país le resulta primordial evitar el sobregiro y usar la energía con la mayor racionalidad posible.

En un territorio como Sancti Spíritus, donde casi el 58 por ciento del consumo comprende al sector residencial, se torna más difícil cualquier empeño de disminuir ese gasto en el área estatal sin debilitar las áreas productivas y de servicios que determinan en la economía y la sociedad.

Siguiendo las regulaciones dictadas a nivel nacional la provincia vigila de cerca los números de cada metro-contador, fundamentalmente, de los 2 128 clientes estatales que definen el 95 por ciento de la energía en esa estructura.

Al cierre de agosto el territorio reportó de forma total un sobregiro de 1 264 Megawatts/hora (MWh), provocado por el sector residencial —866.8—, el sector privado no residencial y las pérdidas de distribución.

Si bien de forma global el cliente estatal se ajusta a lo planificado, de manera individual en el mes anterior 212 servicios en toda la provincia gastaron más corriente que la asignada.

Es ahí donde el Consejo Energético Provincial —funciona todos los días al igual que el de cada municipio— concentra buena parte de la mirada bajo la máxima de que nadie puede utilizar más electricidad de la que se le aprueba.

Si bien el control y la lectura diaria en el sector estatal dan señales de avance, el asunto recaba la atención permanente de las administraciones y los colectivos laborales porque el consumo depende, además del componente tecnológico, del factor humano, por eso la necesidad de involucrar a todos en el control, capacitar más, despertar las buenas prácticas del ahorro y del empleo racional de la energía.

El consumo de corriente resulta tan apremiante que en agosto se le retiró el servicio a 67 entidades por sobregirarse o presentar problemas con la información.

Si se quiere otro ejemplo de lo apretado que está el gasto eléctrico, basta conocer la indicación de mantener apagadas la mitad de las lámparas del alumbrado público en cada municipio, tal vez la medida más comentada a escala popular por las preocupaciones asociadas a la oscuridad.

De los 7 308 clientes estatales de la provincia, 6 509 utilizan la modalidad del prepago de la corriente, sistema que aporta ventajas a la hora de administrar el recurso; sin embargo, en esta etapa cada usuario acogido a esta modalidad está llamado a gastar solo el plan del mes, incluso, declarar el excedente o acumulado si fuera el caso para que se descuente de la partida siguiente.

Transcurridos más de dos meses de la aplicación de las medidas para rebajar el consumo eléctrico, buena parte de los clientes estatales logran ajustar sus funciones y procesos acorde con las partidas asignadas, aunque con impactos negativos en el confort de los lugares y en la calidad de no pocos servicios y labores. Otros, los menos, desoyen las orientaciones, no informan la lectura del día y se sobregiran.

En la nómina de los organismos incumplidores del plan en agosto aparecen, entre otros, unidades de los ministerios de la Industria Alimenticia y del Transporte, el sistema bancario, el Poligráfico y la escuela de Computación.

No sobrepasar el plan de energía deviene llamado esencial en la etapa, pero el uso racional es lo más importante, subrayaba recientemente en Sancti Spíritus Alfredo López, ministro de Energía y Minas, al evaluar la marcha de la actividad y, enfatizaba: “Antes de asignar más electricidad, hay que revisar primero si se está usando con racionalidad”.

Particular interés concede el territorio a las pérdidas comerciales de electricidad y de los 1 596.5 MWh reportados en agosto por este concepto, el 84 por ciento se concentra entre los municipios de Trinidad, Sancti Spíritus y Cabaiguán, a la vez que el Consejo Energético asocia tal fenómeno, principalmente, con el fraude y robo de corriente.

A partir de septiembre el control energético se hizo extensivo al área de los combustibles, con prioridad para el diésel, dado el reclamo nacional de emplearlo también racionalmente, por lo que se aplican medidas para chequear la asignación y el gasto todos los días en cada organismo o entidad.

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