Lados flacos de la ganadería vacuna

Dos problemas cruciales figuran entre las razones fundamentales que limitan el desarrollo ganadero en Sancti Spíritus, una de las provincias de mayor tradición en el sector en el país

Sancti Spíritus es la tercera provincia más ganadera de Cuba.
Sancti Spíritus es la tercera provincia más ganadera de Cuba.

El mejoramiento de las condiciones alimentarias para la masa vacuna, la creación de puntos refrigerados para el acopio de la producción y el incentivo de los nuevos precios aprobados para la leche resultaron determinantes en el año recién concluido para el quehacer de los ganaderos espirituanos, quienes acabaron de sobrepasar los 44.2 millones de litros en ventas al Estado (incluye entregas a la industria ycomercialización directa), la cifra más alta alcanzada en la historia productiva de la provincia.

Aunque el resultado está lejos de satisfacer la demanda del alimento entre los consumidores y de las potencialidades productivas del territorio, expertos vinculados a esta rama en Sancti Spíritus valoran el saldo como muy estimulante en un año donde el impacto de la sequía no impidió el incremento de los nacimientos y el cumplimiento de los planes de leche y carne.

No obstante ello, experimentados productores y directivos del sector concuerdan en identificar dos problemas cruciales que limitan el normal desarrollo y crecimiento de la ganadería vacuna en la provincia de Sancti Spíritus: el desfase con que inician las novillas su etapa reproductiva y el exceso de muertes por desnutrición y accidentes.

En el ganado bovino, según los expertos y la literatura especializada, las hembras deben alcanzar su desarrollo físico y hormonal entre los 18 y los 24 meses de edad, caer en celo y quedar gestadas en ese período mediante la inseminación artificial o por monta directa. Sin embargo, eso ocurre en el territorio espirituano a los 40 meses de edad, como promedio, y a nivel de país a los 44 meses.

Por tal razón, la incorporación de las novillas con un atraso que oscila entre los 22 y los 16 meses significa que cada hembra deja de aportar una cría dentro de su ciclo normal de desarrollo, y eso evidentemente afecta el crecimiento de la masa.

Especialistas de Veterinaria aseguran que la segunda causa de envergadura que frena el incremento de la masa ganadera son las muertes por desnutrición y accidentes. Estos últimos ocurren cuando los animales desnutridos se atascan en micropresas, ríos y arroyos, al ir a abrevar, y perecen debido a la falta de energía y fuerza para salir de nuevo a tierra firme, pues la mayor parte de los accidentes y las muertes por esa causa ocurren en los meses de seca.

Cuando nos adentramos en las muertes de hembras, vemos que el 76.67 por ciento corresponden a las dos categorías que están incorporadas, o en vías de hacerlo, a la reproducción: vacas y novillas.

Estas representan el 43 por ciento en relación con las muertes totales, algo altamente negativo. Por su lado, los machos que más mueren son terneros y añojos, que se ubican en los primeros meses de vida; así como una cifra de 593 toros de ceba que perecieron durante el año 2015 por razones poco convincentes, porque las muertes por trastornos gástroentéricos y respiratorios apenas totalizan entre ambas algo más del 16 por ciento, según fuentes de la Dirección Provincial de Medicina Veterinaria.

Lo anterior permite afirmar que una buena parte de la masa bovina de la provincia de Sancti Spíritus no tiene asegurada una adecuada alimentación para los seis meses que dura como promedio el período seco en esta región central de Cuba. Son igualmente pocos los productores que cuentan con máquinas para procesar el forraje verde y hacerlo más digerible para los animales.

Resolver estos problemas en un corto plazo resulta de vital importancia, teniendo en cuenta que la provincia de Sancti Spíritus es la tercera más ganadera de Cuba, solo superada por las de Camagüey y Villa Clara, un trío que ha tenido históricamente un peso significativo para la economía nacional.

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