Sancti Spíritus, primera cumplidora de la zafra en Cuba

El Central Uruguay aporta el 75 por ciento del compromiso provincial y clasifica como el mayor productor de azúcar del país

sancti spiritus, zafra azucarera, central uruguay, central melanio hernandez
Uruguay alcanzó la mayor producción de los últimos 16 años. (Foto: Vicente Brito/ Escambray)

El incremento de la producción cañera, la estabilidad de la fuerza de trabajo en todos los frentes de la campaña y el respeto a la disciplina tecnológica resultaron determinantes para que la provincia espirituana cumpliera en las últimas horas su plan de producción de azúcar, un resultado loable si se consideran los contratiempos meteorológicos que perturbaron la realización de la cosecha en toda Cuba.

Sancti Spíritus no solo se convirtió en el primer territorio en alcanzar la meta, sino en el único del país en lograrlo por nueve zafras consecutivas, algo que pareció una quimera, sobre todo en la etapa inicial de la contienda, cuando las irregularidades en el proceso de maduración de la gramínea trastocaron los principales indicadores de eficiencia industrial y obligaron a moler más caña de la prevista.

Los espirituanos afortunadamente contaron con dos fortalezas para hacer frente a esta contingencia: materia prima suficiente para moler sin mayores sobresaltos y una infraestructura admirada a lo largo y ancho de la isla, capaz de reducir a menos del diez por ciento el tiempo industrial perdido, sinónimo de estabilidad en sus fábricas de azúcar.

Aunque por debajo de lo estimado, los azucareros de esta parte del país alcanzan el mejor rendimiento industrial de la actual zafra (10.06), cumplen el plan de entrega de energía al Sistema Electroenergético Nacional (SEN), implantan récord en la producción de alimento animal —sobre todo en la fabricación de un compuesto elaborado a base de miel, urea y bagacillo— y reducen en un diez por ciento el costo de la tonelada de crudo, que además alcanza elevados estándares de calidad según las normas cubanas.

Elvis González Vasallo, director de la empresa Azucarera Sancti Spíritus, confirmó que el territorio consiguió tales resultados sin sacrificar la campaña venidera e incluso se encuentra en condiciones de realizar un aporte adicional que muy bien le viene en estos momentos al país a partir de los sobrecumplimientos primero del Melanio Hernández y luego del Uruguay.

“Hemos tenido una zafra complicada por la combinación de sequía y lluvia en períodos atípicos, por eso es mayor el mérito de esta provincia”, explicó José Antonio Pérez, secretario general del Sindicato de los Trabajadores Azucareros (SNTA).

El dirigente obrero reconoció el desempeño de Sancti Spíritus y especialmente el aporte del central Uruguay, que con alrededor de 100 000 toneladas de azúcar suma el 75 por ciento del plan provincial y vuelve a reinar como el mayor productor de la nación con crecimientos previstos para la próxima cosecha.

El ingeniero Vladimir Gómez Morales, director del coloso de Jatibonico, explicó que a pesar del bajo rendimiento de la caña, sobre todo en los días iniciales, Uruguay logra la más alta producción de azúcar en los últimos 16 años con excelentes parámetros de calidad; la más elevada entrega de electricidad al SEN en dos décadas y alcanza utilidades en el orden de los 15 millones de pesos.

A juicio del directivo, en el éxito del ingenio resultaron primordiales el respeto a todos los cronogramas, la profundidad en las reparaciones ejecutadas y la estabilidad de cuadros y trabajadores en todo el sistema.

En acto efectuado este martes en Jatibonico, José Ramón Monteagudo Ruiz, miembro del Comité Central y primer secretario del Partido en Sancti Spíritus, Teresita Romero Rodríguez, presidenta de la Asamblea Provincial del Poder Popular, y José Antonio Pérez, secretario general del SNTA, entregaron diplomas de reconocimiento a los azucareros espirituanos por el cumplimiento de sus compromisos productivos.

Deja un comentario

Escambray se reserva el derecho de moderar aquellos comentarios que irrespeten los criterios ajenos, ofendan, usen frases vulgares o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.