Un cabildo con memoria

Investigadores del Centro Provincial de Casas de Cultura de Sancti Spíritus obtuvieron el Premio Memoria Viva 2016 con un trabajo sobre el cabildo de la ciudad del Yayabo

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El cabildo está ubicado en el Consejo Popular de Jesús María, en una vivienda particular e institución religioso-cultural.(Foto: Vicente Brito/ Escambray)

Tras las huellas de una familia distintiva de la añeja urbe del Yayabo, por conservar un legado por más de una centuria, anduvo un colectivo de especialistas del Centro Provincial de Casas de Cultura (CPCC), de Sancti Spíritus.

Luego de escudriñar su historia, arropada de cubanía, lealtad, sentido de pertenencia y amor hacia las deidades de la religión afrocubana, merecieron el Premio Memoria Viva 2016, auspiciado por el Instituto Cubano de Investigación Cultural Juan Marinello.

Reconocimiento merecido con creces, según consta en el acta del jurado, a Iris Jiménez Quesada, Maida Estrada Toledo y Yasser Martínez Rodríguez, autores de El cabildo, Luz Divina de Santa Bárbara. Genuina tradición espirituana, especie de agradecimiento a un hogar donde se ha logrado preservar una ideada gestada en 1868 y que hoy ha convertido a la longeva casona, ubicada en el Consejo Popular de Jesús María, en una vivienda particular e institución religioso-cultural.

“Aunque se ha hablado mucho del cabildo, nos enfocamos en demostrar cómo se ha podido conservar, desde la segunda mitad del siglo XIX, ese legado de ascendencia africana en la región espirituana, y cómo contribuye a la difusión de esos saberes entre los miembros de la comunidad y los visitantes”, explica apasionada Estrada Toledo, especialista principal del programa de desarrollo cultural del CPCC espirituano.

La actual edificación pertenece, de acuerdo con el trabajo investigativo, a la misma familia desde 1868 y, a partir de ello, se decidió que dos de sus cuartos acogieran a los santos que veneran.

“El primero ha estado precedido siempre por la bandera cubana y Changó porque María Sixta Valle, su dueña en aquella época, tenía dos amores: la libertad de la isla y sus deidades. Tanto así, que alcanzó los grados de capitana del Ejército Libertador en la guerra grande”, añade.

Con el paso del tiempo —explica la investigadora—, se determinó que la tercera habitación, ubicada a la izquierda de la casona, resguardara los tesoros del muerto, donde nadie puede entrar.

“Allí están los objetos de mayor significado, como los sables utilizados por María en la manigua; la bandera que se enarboló en ese entonces y otros objetos como el fundamento del cabildo”, dice.

Identifican, además, a ese centro los cinco toques que se realizan en el año y, en el patio, tres matas: ceiba, güira y caimito.

“Muchas son las personas que visitan diariamente el lugar; en su mayoría creyentes, aquellos que lo hacen por curiosear y, otros, sus vecinos más allegados, quienes lo sienten como suyo. Allí hay mucha paz y siempre se aprende algo”, detalla quien junto al resto de los autores compartió varias jornadas en la vivienda.

Luego de conocer cada detalle de la historia del inmueble, los estudiosos decidieron crear una multimedia para evidenciar el legado y el sentido de pertenencia de la comunidad con el mismo.

“Cuando se hace una fiesta a uno de los santos, muchas de las personas residentes en ese entorno colaboran y luego asisten a la actividad. Incluso, los trajes de las deidades llegan cada año desde diferentes lugares del mundo”, alega.

Por ello, en las recomendaciones de El cabildo, Luz Divina… se insiste en acercar a las instituciones docentes más allegadas a la zona a esa sui géneris tradición generacional, donde se respira cubanía.

“Proponemos, además, al cabildo para la ruta turística de Sancti Spíritus. Son muchas las personas residentes fuera de la isla que pasan para conocer, pedir un deseo o cumplir una promesa”, sentencia.

Esa riqueza cultural que ha sobrevivido por tantos años, sin duda, motivó al jurado del Premio Memoria viva a conferir, en la categoría de Preservación de tradiciones, la significativa distinción.

“Quien labore en el sector de la Cultura y no trate de revitalizar, promulgar y proteger las tradiciones no debería trabajar porque ellas son, al final, nuestras esencias. Por ello, no me canso y, aunque no pudimos ir a La Habana a recoger el lauro, seguimos investigando. El año que viene investigaremos las legendarias Parrandas de Arroyo Blanco”, concluyó.

2 comentarios

  1. Cuando vaya a cuba quiero ir a el cabildo, pero no se como llegar

  2. Que espirituano no conoce el cabildo de Jesus Maria y sus toques?..Es parte de la ideosincracia yayabera..Pertenece a todos,independientemente de la religion que se profese o de que no se tenga ninguna.Es tan espirituano como lo es la iglesia mayor,el puente yayabo,el coro de clave,el punto espirituano,Mundamba o los Neyra.En fin, es un componente de esos muchos poquitos que forman un espirituanos y que nos dsitinguen donde quiera que estemos.En resumen que si pasan por mi casa y si ven a mi mujer,le dicen que hoy no me esperen que me voy con “pensamiento” y Pueblo Nuevo a hechar un pies.Gracias periodista.

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