Periódico de Sancti Spíritus

¿Reyes magos o padres milagrosos?

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La familia evita ir con sus hijos a estas tiendas porque se convierte en un problema. (Foto: Abel Rojas Barallobre)

El valor de los juguetes no puede verse ni con el mismo prisma recaudador de los muebles de cocina o un refrigerador, ni con una proyección tan endeble

Frente el mostrador, Isel Valdivia revisa su dinero. Ninguna de las cuentas le da para comprarle el juguete al nieto. “Cada vez están más caros —comenta la dependiente del punto de venta de la cadena Cimex—. Ayer mismo una abuelita se fue sin poder comprar las tortugas ninjas, cada una cuesta 2.95 y según dijo tiene tres nietos”.

Este, aunque se trata de juguetes, no es asunto de juego. Tan serio es que ha ocupado espacios en el Parlamento cubano esta semana por medio de la comisión de Atención a la niñez, la juventud y la igualdad de derechos de la mujer, que evaluó la producción, distribución y comercialización de tales artículos.

Eso me tranquiliza hasta cierto punto, pues al menos le preocupa al país y considero debía ocuparnos más desde hace rato. Lo saben los padres y las madres y lo padecen los niños.

Para los primeros resulta un quebradero de cabeza acceder a un juguete que cubra una de las exigencias infantiles más lógicas: jugar. Concordemos en que el comercio de estos artículos es casi exclusivo de las llamadas shopping. Y es ahí donde se traba una ecuación tan complicada como uno de los juegos múltiples de 48 dólares que exhibe La Época: querer y poder.

Concordemos en que el comercio de estos artículos es casi exclusivo de las llamadas shopping. Y es ahí donde se traba una ecuación tan complicada como uno de los juegos múltiples de 48 dólares que exhibe La Época: querer y poder.

En estas tiendas se puede encontrar desde una motoneta plástica a más de 97 CUC, mucho más cara que una bicicleta normal para montar, que tampoco es tan barata, o un juego de fútbol a 48 CUC, bebés a 16.80, juegos de cocina a 15; una caja de 12 maquinitas diminutas a 59.10 CUC o si lo prefiere traducido: casi 1 600 pesos,  como si los autos sirvieran para conducir en plena calle.

Las cuentas entre precios extremos y el salario medio de los padres las dejo por su bolsillo. Y dirá usted, ¿por qué no buscarlos en las tiendas de Comercio? Lo hice, pero como en la afamada tienda La Vizcaína solo encontré un empolvado rompecabezas didáctico a 50 pesos, llegué hasta el Grupo Provincial de Comercio.

“No se ha pactado nada para este año con la Empresa Universal”, asienta Ariel Fernández, director del Grupo, mientras del otro lado de la línea telefónica le confirman desde la entidad cabaiguanense que no hay nada contratado para este año, lo poco que existe en las tiendas pertenece a los inventarios que han ido quedando de años anteriores y la esperanza pende de lo que puedan producir las industrias locales.

Lo poco que existe, en realidad, se reduce a los mencionados rompecabezas, pelotas pequeñas para niños, calcomanía para uñas y jueguitos de cocina…; propuestas que, como otras, más que divertir, asustan o decepcionan por sus macabros diseños y precios que no se corresponden con la calidad de las confecciones.

Entonces la solución para algunos va a parar a los trabajadores por cuenta propia, quienes tienen tongas de juguetes artesanales, donde también pululan los diseños macabros o calidad deficiente en la mayoría, sin contar que esos alternativos no terminan por agradar a los dueños.

Otra vía de entrada de juguetes es la donación para círculos infantiles u hospitales, pero estas tienen sus destinatarios.

Los traumas mayores suelen aparecer el Día de los Reyes Magos, entronizados hace un tiempo en las costumbres cubanas como pretexto para regalar el juguete a los pequeños, que ya no se pueden manipular con el engaño de que los soberanos los dejan debajo de la cama.

Los traumas mayores suelen aparecer el Día de los Reyes Magos, entronizados hace un tiempo en las costumbres cubanas como pretexto para regalar el juguete a los pequeños, que ya no se pueden manipular con el engaño de que los soberanos los dejan debajo de la cama.

Estos días, como el Día Internacional de la Infancia o los cumpleaños que resultan ocasiones propicias para saciar la exigencia infantil, se convierten en la odisea de los padres magos, más que de los reyes, pues son aquellos, los padres, los que deben hacer malabares y magia para comprar al menos una pelota o una doctora de juguete, que cuesta 3.40 CUC y es una de las pocas variantes de muñecas que hoy existen en las tiendas.

Lo más engorroso ocurre a la hora de explicarle al pequeño que no pueden arrullar al bebé que soñó o disparar el arma que quería porque sus padres, o le sacian su expectativa o le garantizan la comida.

Ahora que el Parlamento llevó los juguetes a la mesa del debate ojalá aparezca una solución o una alternativa  que al menos pueda complacer esa ilusión infantil que anima los primeros años de nuestras vidas.

Ni a la industria nacional ni al Ministerio de Comercio les ha desvelado tanto el asunto en estos años. Ello me lo confirmó Olga González Naranjo, del Ministerio de Industrias, quien al intervenir en el Asamblea Nacional explicó que crear en Cuba una industria de juguetes sería una opción a largo plazo, pero “hay 14 empresas nuestras que tienen propuestas de trabajo en ese sentido. No existe una política que responda a la producción, comercialización, distribución e importación de juguetes en el país”. ¿Y entonces?

Por su valor emocional y educativo, estos artículos no pueden verse ni con el mismo prisma recaudador de los muebles de cocina o un refrigerador, ni con una proyección tan endeble.

Por su valor emocional y educativo, estos artículos no pueden verse ni con el mismo prisma recaudador de los muebles de cocina o un refrigerador, ni con una proyección tan endeble.

Además de que solo se prioriza este tipo de comercio de las shopping, quienes van a las tiendas saben que muchos juguetes se empolvan en los estantes de año en año sin que a nadie se le ocurra realizar una rebaja, ni siquiera en los días señalados, tal como dictan las leyes del comercio mundial, y si logran pasar a merma siguen tan caros e inaccesibles como el primer día. Eso sin contar que muchos de estos, al ser importados, “contienen” otras identidades y valores.

Hace poco escuché una noticia sobre una cooperativa no agropecuaria que se encarga de producir juguetes con la opción de  proveer al comercio estatal incluso y me preguntaba a seguidas: ¿no se podrá disponer de recursos para un asunto que pasa por la sensibilidad y hasta el corazón de quienes son la esperanza del mundo? Creo que sí, sobre todo porque hablamos de un país que hace lo indecible por garantizar los derechos de los niños en todos los sentidos.

Invertir en esta rama con mente de país es invertir en la felicidad y  la esperanza de los más pequeños y eso para mí ya es suficiente


Comentarios

14 Respuestas to “¿Reyes magos o padres milagrosos?”
  1. Diego dice:

    Es triste que nuestros niños tengan que pasar esto, cuando como bien dijo Martí nacen para ser felices, pero qué hacer? Yo recuerdo que en mi infancia, que no fue hace tanto no tuve muchos juguetes nuevos que digamos. Y esas cosas aunque parezca algo superficial, te marca mucho. Ojalá algún día se resuelva este asunto.

  2. El Gallo dice:

    Mis respetos Elsa, siga usted poniendo los temas más polémicos a los ojos de quienes pueden decidir, porque poniendo el dedo sobre la yaga, es díficil resolverlo, se imagina dejandolos pasar como si estuviera bien un tema tan díficil como explicarle a un niño de corta edad que ese juguete no se lo puedes comprar, es como si le dijeras a tu hijo o nieto que no lo quieres porque otra respuesta no la acepta, cuando lo que quiere es el juguete tan necesario para el y tan inaccesible para el padre que depende de un salario y tiene dentro de sus dolores de cabeza temas tan difíciles como alimentarlo y vestirlo que solo no alcanza para esos vitales asuntos.
    Laloooooo….. compadreeeee………………..

  3. Sad but True dice:

    Pero yo quisiera saber si países como Venezuela, China, Bolivia, Ecuador, Rusia, VIET NAM!!!… entre otros, incluso, ¨amigos¨ de Cuba no pueden abastecer, contratos mediante, nuestras irrisorias tiendas recaudadoras de divisas. Y después quieren que AUMENTE la natalidad… Ver para creer.

  4. milena dice:

    Que bueno el artículo, soy madre de una pequeña de 1/2 y la verdad que un padre asalariado no encuentra nada didáctico asequible que le sirva a los pequeños, los tan llamados cubos que recomiendan los libros para su desarrollo en esta etapa solo los venden en cuc y a precios de más de 6cuc, cuando están rebajados. Vi el trabajo en el ntv de la cooperativa me parece que es una opción, pero se necesitan más acciones. Por ejemplo los libros con las páginas de carton son vitales para la primera etpa de aprendizaje y no he podido comprar ninguno ni en cuc.

  5. Lalo dice:

    Y ahora Elsa Ramos metiendo una tanda por los juguetes? No no no que va.cuando la coge con una cosa, que si las cajitas, que si la papa, que si el pan hasta cuándo? Esta mujer no para no se agota que cosa es esto.

    • yayi dice:

      lalo,eres un verdadero inculto y falta de respeto hacia una personalidad tan reconocida no solo por tocar temas polémicos de nuestra sociedad sino por hacerlo sin ningún tabú…puede que no tengas necesidades pero la gran mayoría de nuestra población sufre de cada una de las crónicas que hace elsa,mis sinceros respeto hacia ella,solo seguiremos sufriendo en carne propia de no poder acceder aquello que más deslumbra a nuestros hijos y buscar la alternativa de no pasar ni remotamente cerca a esas vidrieras donde hay juguetes cuyo valor media con el salario de un ingeniero en nuestro país.

      • venus dice:

        Yayi estoy muy de acuerdo contigo, que Elsa siga con sus buenas crónicas pues ella es muy valiente cuando escribe sobre temas tan fuertes de nuestra sociedad, y a Lalo…. lo vamos a mandar con los burros, por no tener el menor sentido de la realidad que hoy vivimos en nuestro pais.

        • Lalo dice:

          Perdones yo se que es buena periodista y toca temas sensibles pero está bueno ya coge una matraquilla con cualquier cosas Yayi y Venus al parecer son muy amgos de Elsa.

    • Felo dice:

      Oiga Señor hojalá que tengamos miles de Elsa Ramos y verían que se resolvian miles de problemas mis mas grande Felicitación a esta periodista que si se toma muy en serio su trabajao. Todo lo que dice es verdad y con la fuerza de los que necesitan y no pueden comprar un juguete que quiere un niño

    • milena dice:

      La gente de bien, no se cansa nunca, y mucho menos cuando la causa es noble

  6. ALFREDO CAÑETE RODRIGUEZ dice:

    A ELSA RAMOS MIS FELICITACIONES POR TOCAR CON LAS MANOS UN TEMA TAN SENSIBLE PARA LOS PADRES EN ESTOS TIEMPOS, SOY DE LOS QUE PIENSO QUE SEGÚN ESTÉ LA SOCIEDAD ASÍ ESTARÁN LAS INSTITUCIONES, CULTURA Y DEPORTES REFLEJO DE COMO SE ESTÁ VIVIENDO EN LA ACTUALIDAD ES POR ESO QUE APARECEN EN LAS CALLES PRECIOS ALTOS DESDE UN KIOSKO QUE EXPENDE COMIDAS , UN CATRE QUE EXPENDE JUGUETES,UNA TIENDA TRD O CUALQUIERA OTRA TIENDA EN CUC Y LO MÁS LLAMATIVO QUE NADIE SE PREOCUPA POR REGULAR DICHOS PRECIOS.
    LLAMO A QUE SE PRONUNCIEN POR CAMBIAR TODO LO QUE SEA CAMBIADO,PERO TODO, NO LO QUE LE CONVENGA A ALGUIEN.
    SALUDOS.

  7. yayabero 100% dice:

    Como siempre, Elsa Ramos nos adentra en un sensible asunto con un magnifico articulo periodistico,

  8. arturo manuel dice:

    Prefiero la época de los juguetes normados con sus etiquetas de básico y adicional que la de ahora que distingue el poder adquisitivo de los compradores, rasgando nuestra sociedad en ricos y pobres.La igualdad social se menoscaba con juguetes tan costosos cuyos precios pocos bolsillos obreros pueden cubrir.
    !Ojalá se desarrolle en breve tiempo en nuestro país una decorosa producción de juguetes identitarios con la realidad social cubana!
    !Lastimoso el rostro de un niño cubano que no puede adquirir el juguete exhibido tras vitrinas pomposas!

  9. Davis Manuel dice:

    El costo de la vida se ha incrementando ostensiblemente en Cuba, y lo peor es que no existen segunda opciones; o lo tomas o lo dejas, y a juzgar por los precios es mejor dejarla andar, entre comer vestir y calzar, tener juguetes es un verdadero lujo para los ninos cubanos. Ahora bien, leyendo entre lineas me quiero referir a su calidad, pues no todos cumplen con los requerimientos establecidos para ser comercializados, aca en Italia a cado rato son decomisados y destruidos almacenes de juguetes de origen chino; y esos son los que se comercializan en Cuba; por la dudosa utilizacion de las material primas y por no cumplir con los requerimientos y exigencias del mercado europeo, en pocas palabras, utilizacion de materiales toxicos para su elaboracion, y como Cuba compra lo mas barato y de menor calidad es necessario que se tenga esto en consideracion por las autoridades competentes, no todo lo chino es malo sino que hacen de todo y para todos y alli esta el peligro, ya me sucedio una vez en tienda Habana, alli mi hija se antojo de una ” barbie” clonada solo basto tocarla para q se rompiera, suerte que fue propio dentro de la tienes y delante de la vendedora, pero para mi lo que me llamo la atencion no fue eso, sino que precisamente tenia todas las referencias de una mala copia de esas que aqui en Italia se destruyen por ser nocivas a la salud de los infantes, ojo, no desearia que Cuba con la ausencia de recuerdos se convierta en un vertedero cada vez mas peligroso y al cual y al parecer nadie le presta atencion, visiten las candongas y los juguetes de plastico recuperando, alli en un simpke molde de un camioncito o maquinita, van a parar los plasticos de cualquier vertedero. Solo espero que nuestros hijos pueden disfrutarlo de sus juguetes y nosotros sentirnos felices de poder complacerlos sin que para ello tengamos que elegir entre comer o darles felicidad. He dicho.


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