Arroyo Blanco: ¿el último combate?

José Miguel Gómez, historia, Sancti Spíritus
Cupo el honor al general de división José Miguel Gómez de la toma definitiva de Arroyo Blanco.

Asediado y atacado en distintas ocasiones durante las dos grandes guerras por la independencia, Arroyo Blanco cae el 27 de julio de 1898 en lo que constituyó el último combate importante entre cubanos y españoles en el centro de Cuba

Con las abruptas elevaciones de sus cercanías aprovechadas por los españoles para erigir un sistema de fuertes y fortines y hasta un heliógrafo que permitía la comunicación con Sancti Spíritus, el pueblo fortificado de Arroyo Blanco constituyó siempre un objetivo codiciado para los insurrectos cubanos que en sus guerras por la independencia arremetieron en varias ocasiones contra sus defensas.

El último de estos ataques, previo a su liberación definitiva en 1898, se inició el 27 de enero de 1897 por fuerzas combinadas de los generales Máximo Gómez, Francisco Carrillo y José Miguel Gómez, y se extendió hasta el 2 de febrero; pero la plaza resistió, pues sus 14 fuertes defendidos por cientos de soldados peninsulares les permitieron aguantar hasta que confluyeron en el lugar dos columnas de refuerzo procedentes de la Trocha Júcaro-Morón y Taguasco.

Válido es señalar que, aunque hubiese sido muy satisfactoria en ese instante la toma de esa población de manos españolas, el propósito cardinal del Generalísimo Máximo Gómez consistía en atraer a las fuerzas principales de operaciones en Cuba comandadas por el capitán general Valeriano Weyler a una campaña de desgaste en la región de La Reforma, para aliviar así la presión sobre los patriotas insurrectos en el occidente del país, lo que consiguió de forma plena.

Pero, pasadas todas las peripecias de la guerra entre esa fecha y julio de 1898, a lo largo de año y medio de constante accionar, cambiaron muchas cosas, pues el Marqués de Tenerife fue derrotado en toda la línea por los mambises en La Reforma y en el oriente del país, y luego sustituido por Ramón Blanco y Erenas, quien implantó en la isla en los inicios de 1898 el régimen autonómico.

Acontecimiento también muy relevante resultó la intervención norteamericana en la guerra entre cubanos y españoles a partir de la declaración de hostilidades del 20 de abril de ese año de Washington a Madrid, lo que por voluntad del mando estadounidense trasladó hacia la región oriental, principalmente en torno a Santiago de Cuba, el peso de las acciones militares.

Preciso es decir que, a pesar de la declaración de autonomía por el general Blanco, los mambises mantuvieron su accionar bélico y que, aún después de la intervención norteamericana en los primeros meses, se combatió duramente en distintos sitios del centro de la ínsula hasta que el mando español comenzó a retirar las tropas de guarniciones dispersas y emplazamientos que poseía y a concentrarlas en ciudades y poblaciones mayores.

Prueba de lo anterior es que en el período de febrero a abril de 1898 se reportaron un total de 72 acciones bélicas con un promedio de 24 mensuales por parte de las fuerzas insurrectas. A partir de mayo y con la concentración de los efectivos hispanos en plazas importantes, se producen menos choques, aunque de mayor categoría, como ocurrió con la toma de El Jíbaro el 19 de julio y la liberación de Arroyo Blanco el 27 de ese mes, ocurrida después de la caída de Santiago de Cuba en manos yanquis.

LA HORA DE LA VERDAD

Cuando otro 27, pero de julio de 1898, se presentan de nuevo los mambises frente a Arroyo Blanco, otra es la situación y otras las posibilidades, pues la moral de lucha de las tropas colonialistas ha decaído por los constantes reveses y, además, los atacantes disponen ahora de un medio que les permite contrarrestar la ventaja posicional de los hispanos en sus fortines erigidos sobre altos y abruptos promontorios: la artillería.

A las seis de la mañana de ese día, fuerzas encabezadas por el general de división José Miguel Gómez, el general de brigada José González Planas y el coronel José Joaquín Sánchez (Tello), bajo el mando jerárquico del primero, empiezan a asaltar simultáneamente los distintos fuertes, fortines y trincheras peninsulares, en el perímetro y fuera de la población, sin que en los primeros momentos la lucha alcanzase una definición.

Fue entonces que empezó a desempeñar su papel la también llamada reina de las batallas, cuando se emplazó uno de los cañones de dinamita traídos por el general Emilio Núñez en la expedición que desembarcó por Palo Alto, y empezó a dirigir sus tiros contra los dos fuertes más sólidos del dispositivo hispano, conocidos por La Quinta y El Heliógrafo.

Recoge la historia que, durante el ataque, el coronel José D’Strampes, que estaba al frente de la pieza, solicitó ayuda al italiano Orestes Ferrara —luego conocido político y literato destacado en la etapa seudo republicana en Cuba— para corregir el tiro sobre La Quinta, ya que la pieza no contaba con telémetro y los proyectiles no acababan de dar en el blanco.

El bambino se subió a un árbol a mitad de camino entre el cañón y su objetivo y bajo un intenso fuego español fue y vino varias veces hasta que una de las granadas dio en el centro del fortín. Luego de la destrucción del muro frontal los defensores rindieron la plaza.

Según se consigna en una referencia sobre el tema*, “el combate se caracterizó por la fuerte cooperación establecida entre la artillería y la infantería cubanas, apoyadas por fuerzas de caballería. El traslado del fuego artillero hacia otros objetivos, paralelamente a la ocupación de las posiciones enemigas por la infantería, se realizó con la mayor precisión posible, lo que influyó decisivamente en la victoria”.

Entonces, como procedía en estos casos, se redactó el acta de capitulación y se hizo entrega formal de la administración local a la autoridad civil, de acuerdo con lo acordado por el Consejo de Gobierno de la República en Armas. La toma de Arroyo Blanco constituyó el último combate de envergadura librado por las fuerzas cubanas en el centro del país, ya en la etapa final de la llamada guerra hispano-cubano-norteamericana.

*Mayor General Máximo Gómez Báez, sus campañas militares (T. II / 1895-1898). Editora Política, La Habana, 1986. P.180

4 comentarios

  1. osmani rodríguez martinez

    Sería bueno que los historiadores revisen y verifiquen lo que escribo. Cuando era joven el Director de la escuela Carlos de la Torre me dijo que en cierta ocasión un oficial yanqui bajo la bandera cubana en el Jíbaro o en Arroyo Blanco y el Gral José Miguel Gómez luego de darle un merecido bofetón bajo la bandera de las barras y las estrella y enarboló la bandera de la estrella solitaria. Si esto fue así es un heroe. el parquero

  2. Como apasionado de la historia de las guerras de independencia de Cuba quería opinar sobre los comentarios

    El articulo me ha gustado muchísimo y de forma general cuenta lo sucedido en La toma del Jibaro y Arroyo Blanco por José miguel Gómez

    Respeto la opinión de José Luis al igual que la de Jorge pero discrepo ampliamente sobre sus opiniones

    José Miguel Gómez alias “Tiburón que se baña pero salpica” fue uno mas de esos héroes de la guerra de independencia y otros mas. corrupto, ladrón y oportunista hasta la medula y la historia lo delata ampliamente lo que hizo con las manos lo destruyo mas adelante con los pies de un pueblo devastado por la guerra y robo con todo lo que pudo.. ¿héroe??? para mi no? eres héroe y después robas a tu pueblo, conspiras, dictas leyes pones a familiares en los mejores puestos del gobierno y sacas casi todo tu dinero a bancos extranjeros.. no amigos míos… este Mayor General era un oportunista y ladrón de esperanzas de un pueblo cansado de miserias impuesta por el colonialismo despiadado un pueblo que estaba en la mas grandes de las miserias debido a varias guerras ?? mire usted y saque sus propias conclusiones se incorpora en el 95 en el 96 es coronel en el mismo año a finales General de Brigada en el 98 General de División y sin Guerra ya terminada muertos los principales jefes mambises Gómez expulsado de la asamblea en el 99 le dan los grados de Mayor General en la Asamblea del Cerro grado que por lo general se le daban a los que combatieron en las tres Guerras contados con los dedos de las manos los que los obtenían.. fue vicepresidente de Zayas otro mas de lo mismo de la misma escuela de ella aprendió mucho y así amigos míos es la triste historia de nuestras luchas de independencia en fin Como dijo el Historiador Cuba y su republica de Generales y Doctores .

    La republica y sus primeros presidentes.. esos héroes y después fueron los mayores anexionistas y corruptos y después algunos se dedicaron a dar conferencias por el mundo y cobrando.. y muchas cosas mas…

    Ahhh se me olvidaba sobre el comentario de José Luis sobre la participación decisiva de USA en la guerra amigo mío sin ofender!!! le ronca los mameyes a esta altura no sepas las estrategia americana de ocupación ventajista como siempre les ha caracterizado a y sus planes de inteligencia a largo plazo y el envió del soldado Rowan a dar un mensaje a Calixto García para el apoyo del desembarco por la parte oriental de Cuba sin el conocimiento del Comandante en Jefe de todo el ejercito libertador Cubano que no supo del mensaje hasta mucho tiempo después de la ocupación… pero este tema de Calixto García tiene tela marinera de un debate mucho mayor.. y como dicen los historiadores es mejor dejarlo así no sea que salgan a la luz cosas muy feas ” este es un mínimo ejemplo de las costuras americanas con sus agujas e hilos de aceros.. conozco muchas mas pero seria para otro tema.

    Quiero dejar claro que soy apasionado de la historia con esta opinión mía no busco ni expreso sentimiento político o religioso favorable a ningún bando que se sienta aludido! siempre busco en la historia la verdad contada casi siempre desde diferentes fuentes de información ya que la historia contada desde una única fuente nunca es la verdad absoluta de un suceso
    Un saludo Julio Cesar

  3. Coincido con Jorge,jamás se escribe sobre Miguel Mariano,otro presidente,Los generales presidente,Menocal,Zayas y Machado,este último un dictador,pero general destacado de las guerra independentista,así muchísimos más ignorados También sería bueno que se pensará a revalorar la participación decisiva de USA,envía consecución de la independencia,mediatizafa por 30 años de Enmienda Platt,pero no colonia como si quedaron Filipinas y Puerto Rico,como era costumbre en aquellos tiempos cuando buen imperio perdía una guerra.El vencedor se quedaba con las posesiones del vencido

  4. Buen trabajo me gustó mucho el artículo sobre todo porque al menos se menciona al Mayor General José. Miguel Gómez que fuera el segundo presidente de Cuba y del que siempre se habla sobre sus errores pero nunca de sus cosas positivas y de que fuera una figura querida en su epoca a tal punto que el pueblo de La Habana le erigiera ese bello monumento que por suerte se conserva muy bien recogiendo 20 centavos por persona. Su sepelio fue multitudinario las fotos de ese dia lo confirman

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